Nota
b Dios detesta que alguien trame divorciarse de su cónyuge para casarse con otra persona. Para él, eso es una traición. Pero si uno de los dos es infiel, Dios concede al cónyuge inocente el derecho de decidir si se divorcia o no (Malaquías 2:16; Mateo 19:9). Lea los párrafos 13 y 14 del artículo “El origen y el propósito del matrimonio”, de La Atalaya de agosto de 2016. También los párrafos 1 y 2 del apéndice “¿Qué dice la Biblia sobre el divorcio y la separación?” del libro “Amor de Dios”.