28 Ahora bien, iban pasando hombres, mercaderes madianitas.+ Por lo tanto halaron y alzaron a José de la cisterna,+ y entonces vendieron a José a los ismaelitas por veinte piezas de plata.+ Con el tiempo estos llevaron a José a Egipto.
5 Pero ahora no se sientan heridos+ y no se encolericen contra ustedes mismos por haberme vendido acá; porque para la conservación de vida me ha enviado Dios delante de ustedes.+
20 En cuanto a ustedes, ustedes tenían pensado un mal contra mí. Dios lo tenía pensado para bien, con el propósito de obrar como sucede hoy, para conservar viva a mucha gente.+