7 Y no hay nadie que invoque tu nombre,+ nadie que se despierte para asirse de ti; pues has ocultado tu rostro de nosotros,+ y haces que nos derritamos+ por el poder de nuestro error.
30 Sin que surta efecto he golpeado a sus hijos.+ Ninguna disciplina aceptaron ellos.+ La espada de ustedes ha devorado a sus profetas, como león que está causando ruina.+
3 Oh Jehová, ¿no están esos ojos tuyos hacia la fidelidad?+ Los has golpeado,+ pero ellos no han enfermado.+ Los exterminaste.+ Rehusaron aceptar disciplina.+ Hicieron sus rostros más duros que un peñasco.+ Rehusaron volverse.+