10 Siempre aguantamos por todas partes en nuestro cuerpo el tratamiento mortífero que se dio a Jesús,*+ para que la vida de Jesús también se haga manifiesta en nuestro cuerpo.+
24 Me regocijo ahora en mis sufrimientos por ustedes,+ y yo, a mi vez, lleno lo que falta de las tribulaciones+ del Cristo en mi carne a favor del cuerpo de él, que es la congregación.+