Los padres protestan contra el prejuicio de un maestro
Un maestro de una escuela primaria de Cassano Murge (Italia) dio a algunos de sus alumnos unos adhesivos para que los llevaran a casa y los pusieran en la puerta de la calle. En ellos estaban escritas las palabras: “Somos católicos. Pedimos a los testigos de Jehová que no llamen a esta casa”.
Algunos de los padres de estos alumnos, aunque no son testigos de Jehová, protestaron enérgicamente contra la actuación del maestro. Según el diario Muoviti Muoviti, los padres alegaron que ‘dar a los niños este tipo de mensaje contribuye a que rechacen a todo el que no piense como ellos o a que excluyan a una persona por ser “distinta” en sentido religioso’. Una madre que escribió al diario dijo que el adhesivo era “la semilla de la mala hierba, la hija de la ignorancia y la estupidez”.
Como demuestra el reportaje, muchas personas imparciales reconocen los peligros de sembrar las semillas del prejuicio, y también respetan el ministerio cristiano que efectúan los testigos de Jehová por toda Italia y el mundo entero. ¿Por qué no pregunta a los testigos de Jehová la ‘razón de la esperanza que hay en ellos’? Con gusto le hablarán de ella, y lo harán con “profundo respeto” (1 Pedro 3:15).