BIBLIOTECA EN LÍNEA Watchtower
Watchtower
BIBLIOTECA EN LÍNEA
español
  • BIBLIA
  • PUBLICACIONES
  • REUNIONES
  • g75 8/7 págs. 7-9
  • ¿Desempleado?... cómo hacerle frente a la situación

No hay ningún video disponible para este elemento seleccionado.

Lo sentimos, hubo un error al cargar el video.

  • ¿Desempleado?... cómo hacerle frente a la situación
  • ¡Despertad! 1975
  • Subtítulos
  • Información relacionada
  • Una tendencia aterradora
  • Cómo afecta a las personas
  • Los esfuerzos de la sociedad para hacerle frente
  • Cosas que uno puede hacer
  • Cuídese de los peligros
  • El desempleo... todavía un problema mundial
    ¡Despertad! 1984
  • ¿Por qué hay desempleo?
    ¡Despertad! 1996
  • La epidemia del desempleo
    ¡Despertad! 1996
  • ¿Está usted buscando trabajo?
    ¡Despertad! 1975
Ver más
¡Despertad! 1975
g75 8/7 págs. 7-9

¿Desempleado?... cómo hacerle frente a la situación

“HOMBRE, tuve que hacerlo,” le dijo Leonard Harris a un periodista de televisión en el mes de diciembre. “Mis hijitos no tienen nada. No hay comida en la refrigeradora.”

Harris había estado sin trabajo continuo durante seis meses, de modo que robó el Northwestern Bank en Charlotte, Carolina del Norte, EE. UU. “Yo no quería que lo hiciera,” dijo la esposa. “Fue algo que creyó que tenía que hacer por su familia.”

El desempleo puede tener serias consecuencias. ¡El año pasado el robo en las tiendas se elevó enormemente, costándole a los comerciantes de los Estados Unidos unos 5.000.000.000 de dólares! Y James Eichler de Burns International Security Services llegó a la siguiente conclusión: “Con la inflación de dobles dígitos y el elevado desempleo, es casi cierto que el impulso a hurtar llegará a ser abrumador para muchas más personas.”

¿Hasta qué punto es crítico el desempleo? Precisamente ¿cuán grandes son los problemas de los que no pueden encontrar trabajo?

Una tendencia aterradora

Ominosamente, las cifras del desempleo se elevan. En octubre, el 6 por ciento de la fuerza laboral de los Estados Unidos estaba sin trabajo; en noviembre el 6,5 por ciento; en diciembre el 7,1 por ciento, y en enero el 8,2 por ciento.

A principios de 1975, siete millones y medio de los trabajadores del país estaban sin trabajo, ¡un aumento de dos millones de personas sin empleo en tres meses! Ahora están sin trabajo más personas que nunca antes desde 1940, cuando el país estaba saliendo de la Gran Depresión de la década de los años treinta. Algunas veces los despidos por parte de las empresas se efectúan en conjunto y reciben buena publicidad, como con la industria automovilística.

Sin embargo, el desempleo está afectando la mayoría de los negocios, incluso al personal en todos los niveles. Hasta administradores con sueldos de 20.000 dólares y más están perdiendo su empleo, de a dos y de a tres, por todo el país.

Otro factor significativo es que anteriormente la nación jamás había experimentado una inflación en aumento y, al mismo tiempo, desempleo elevado. De modo que hasta a personas con buenos empleos a menudo les es difícil pasarla con lo que tienen. Y uno de los consejeros laborales del presidente Ford, señalando al dilema, hizo notar que: “Cuanto más éxito tengamos en detener la inflación, más probabilidades tenemos de que aumente el desempleo.”

El creciente desempleo ha resultado en una feroz competencia por la búsqueda de trabajos disponibles. “Es un cuadro alarmante, espantoso, de los que tienen en contra de los que no tienen,” se lamentó William F. Haddad de la Cámara de Comercio de Nueva York. Explicó que los graduados universitarios compiten ahora con los que abandonan los estudios y los que reciben ayuda social por el número decreciente de empleos a nivel de principiante.

Otros países también están afectados por el creciente desempleo. En Australia el desempleo ha alcanzado su más alto nivel desde la depresión de la década de los años 30. Francia tiene más personas desocupadas que nunca desde la II Guerra Mundial. Casi 300.000 empleados de la industria automovilística de Europa occidental estaban sin trabajo en el mes de diciembre, y, puesto que en Europa uno de cada diez trabajos depende de esa industria, las consecuencias son devastadoras.

Recientemente se informó que el desempleo en la Gran Bretaña era del 2,7 por ciento. Sin embargo, esa cifra incluye solamente trabajadores primarios, de tiempo cabal, que han perdido su trabajo sin falta de su parte, mientras que en los Estados Unidos la cifra de desempleo representa a todas las personas que buscan trabajo, pero no pueden encontrarlo. Por eso, la autoridad en desempleo, Raymond S. Livingstone, dice que el desempleo en Gran Bretaña es verdaderamente peor que en los Estados Unidos.

Cómo afecta a las personas

Mientras que algunos que están desocupados quizás recurran al robo, hay otros efectos destructivos. A menudo hay una pérdida de confianza de parte del desocupado, así como una sensación de impotencia y aislamiento. “El estar sin trabajo lo derriba a uno,” hizo notar un director de relaciones públicas sin empleo de la ciudad de Nueva York. “Pasé un par de meses en profunda depresión.” Por temor de ser despedido un obrero de la ciudad de Nueva York se prendió fuego el 17 de enero en el cruce de una calle de mucho tránsito. Se dijo que había estado abatido ante la perspectiva de no poder cuidar a su madre anciana.

Por lo general se observa que los hombres sin empleo se deterioran literalmente, tanto física como mentalmente. Estos efectos fueron bien ilustrados durante la Gran Depresión, cuando un 25 por ciento de los obreros norteamericanos estaban sin trabajo.

“El cambio en mi padre fue descorazonador,” recuerda un hombre. “Lo vi cambiar de un hombre de negocios optimista, dinámico y orgullosamente triunfante a un hombre destrozado, abrumado por una sensación de fracaso.” Otra persona, que se crió en Dakota del Norte, penosamente recuerda: “La depresión destruyó a mi padre. . . . La tensión quebrantó su salud. Murió a una edad temprana.”

Hoy hay un temor esparcido de que otra depresión destructiva podría estar comenzando. El Ministerio del Trabajo de los Estados Unidos anunció que durante la semana de Navidad otras 813.600 personas llenaron los pedidos iniciales del seguro de desempleo, el total semanal más alto desde que esa ayuda fue iniciada para fines de la Gran Depresión.

Los esfuerzos de la sociedad para hacerle frente

Evidentemente reconociendo el alcance del problema, el Secretario de Trabajo Peter J. Brennan pidió en enero compasión y comprensión para los millones de desocupados en aumento. Hizo notar que muchos de estos nunca antes tuvieron que “soportar la tragedia del desempleo.”

La tragedia, sin embargo, es considerablemente menor que durante la Gran Depresión, cuando muchos obreros despedidos temían no tener la comida del día siguiente, o el alquiler del mes siguiente. Ahora a menudo una persona puede obtener un seguro de desempleo, beneficios de la compañía y, en casos de extrema necesidad, ayuda de bienestar social. El año pasado, por ejemplo, un obrero automovilístico despedido por la General Motors recibió el 95 por ciento de su salario regular en beneficios de la compañía y seguro de desempleo por un período de ocho meses.

Pero estos beneficios no duran para siempre. Cierto, el seguro de desempleo en los Estados Unidos ha sido extendido hasta 52 semanas, y paga un máximo de 95 dólares a la semana. También, la nueva legislación firmada en el mes de enero provee 2.500.000.000 de dólares para unos 330.000 empleos públicos, lo cual lo hace el más grande programa de empleos mantenido por fondos federales desde la Gran Depresión. Sin embargo, lo mismo que los beneficios de desempleo, estos empleos son solamente para un período limitado, hasta el 9 de enero de 1976.

Y a medida que más millones de personas lleguen a estar desocupadas y obtengan beneficios, hay temor de que los fondos se agotarán. Varios estados ya se han visto obligados a pedir préstamos al gobierno federal para efectuar pagos. ¡Y el gobierno federal mismo se enfrenta a déficits de miles de millones de dólares! Estos son en verdad tiempos críticos que requieren reflexión prudente y juiciosa, metas elevadas y acción.

Cosas que uno puede hacer

Si la ayuda de la empresa o del gobierno está disponible es apropiado buscarla si uno llega a estar desocupado y desea la ayuda. Algunas empresas proveen paga de desempleo a los obreros que despiden; uno puede verificar la posibilidad. También, uno puede asegurarse de recibir todos los beneficios que provee la empresa a los empleados despedidos.

Si le despiden del trabajo, examine prontamente las finanzas de la familia y ajuste el presupuesto. De hecho, pudiera ser prudente para muchas familias hacer esto en previsión de una crisis de esa índole. ¿Cuánto recibirá por los beneficios para desempleados y los del seguro de desempleo? ¿Cuánto tiempo durarán estos beneficios? ¿Tiene usted ahorros? ¿Hay algún automóvil adicional que pueda vender?

Ahora sume todos sus gastos necesarios. ¿A cuánto ascienden por semana o por mes? Reduciendo estos gastos al mínimo, y quizás repartiendo sus ahorros u otros haberes, ¿puede usted cubrir sus gastos mensuales? ¿Por cuánto tiempo? Quizás algunas familias hallen que no pueden hacerlo, ni siquiera por un corto tiempo.

Así es que no vacile en investigar otras posibilidades de ayuda, insta el profesor universitario Dr. Joseph Petty. “Desgraciadamente,” dice, “demasiados hombres y mujeres trabajadores creen que cosas como bonos de alimentos son caridad más bien que seguros. Si uno ha estado pagando impuestos para respaldar estos programas, este es el momento para recoger los beneficios que se derivan de ellos.”

Cooperen en la crisis. Quizás una esposa, o hasta los hijos, puedan contribuir de alguna manera a la familia de un modo financiero. “Hasta que obtuve un puesto,” explicó un ingeniero químico, “mis hijas contribuyeron la mitad del dinero que ganaban cuidando niños al presupuesto familiar. Jamás se sintieron tan adultas e importantes en su vida.”

Cuídese de los peligros

Desgraciadamente, sin embargo, el desempleo a menudo separa la familia. Es típico que el marido sin empleo se haga irritable y distraído, hasta amargado. Y bajo la tensión la esposa comienza a criticar y, quizás inconscientemente, manifieste falta de respeto. Las tensiones crecen. Debido a esto, según cierta fuente, tres de cada cuatro personas que quedan sin empleo durante por lo menos nueve meses, ¡se enfrentarán a procesos de divorcio!

Se ha hallado que los hombres que mejor hacen frente al desempleo son los que creen que su familia los ama y que ellos son importantes para su familia. De modo que ustedes esposas, ayuden a sus esposos y aliéntenlos. Muéstrenles que los respetan tanto como antes.

Al mismo tiempo, el cabeza de familia desocupado necesita obrar. “Debiera empezar a buscar un empleo enseguida,” dice Alfred Slote, un experto en los problemas del desempleo. Debiera reconocer que el buscar empleo no es cosa fácil, y debiera trabajar tan fuerte en ello como en cualquier otro empleo que haya tenido. Las sugerencias sobre la búsqueda de empleos y tipos posibles de empleos serán temas que se tratarán en números posteriores de ¡Despertad!

    Publicaciones en español (1950-2025)
    Cerrar sesión
    Iniciar sesión
    • español
    • Compartir
    • Configuración
    • Copyright © 2025 Watch Tower Bible and Tract Society of Pennsylvania
    • Condiciones de uso
    • Política de privacidad
    • Configuración de privacidad
    • JW.ORG
    • Iniciar sesión
    Compartir