“Enviados”... ¿para qué?
ERA el año de 1943. La II Guerra Mundial seguía en toda su furia, y muchas personas posiblemente consideraran impráctico el que los testigos de Jehová empezaran a entrenar a misioneros para que sirvieran en todas partes de la Tierra. No obstante, eso es lo que se estaba haciendo en la Escuela Bíblica de Galaad de la Watchtower, que comenzó el 1 de febrero de 1943. Algunos meses después, los primeros graduados de la Escuela estaban en camino a sus asignaciones misionales en diferentes países. ¿Para qué se les estaba enviando?
La razón básica se halla incorporada en las palabras del apóstol cristiano Pablo, que escribió: “‘Todo el que invoque el nombre de Jehová será salvo.’ Sin embargo, ¿cómo invocarán a aquel en quien no han puesto fe? ¿Cómo, a su vez, pondrán fe en aquel de quien no han oído? ¿Cómo, a su vez, oirán sin alguien que predique? ¿Cómo, a su vez, predicarán a menos que hayan sido enviados?”—Rom. 10:13-15.
La clase sexagésima de Galaad
Fue con ese mismo objetivo que veinticinco hombres y mujeres de seis países vinieron a Brooklyn, Nueva York, para asistir a la clase sexagésima de la Escuela de Galaad. Para ellos, el domingo 7 de marzo de 1976 fue especialmente significativo. En ese día se llevaron a cabo los ejercicios de su graduación en el Salón de Asamblea de los Testigos de Jehová en Long Island City, Nueva York.
Durante el programa de la graduación, un miembro del Cuerpo Gobernante de los testigos de Jehová enfatizó el hecho de que a estos graduados de la Escuela de Galaad se les estaba enviando para predicar. Hizo referencia a las palabras del apóstol Pablo ya citadas. El orador también hizo resaltar el punto de que el mayor privilegio que puede tener una persona es el de recibir una asignación en el servicio de Jehová Dios.
Adelante a países lejanos
Dentro de poco, estos graduados felices —algunos casados, otros solteros y solteras— estarían emprendiendo sus asignaciones para predicar en doce países. No, no estarían viajando a lugares distantes en busca de aventura. No obstante, hallarán que sus asignaciones son cautivantes, sí, sumamente interesantes.
Por ejemplo, dos de los graduados son hombres jóvenes asignados a predicar en la “Tierra de hielo y fuego.” Se le ha aplicado ese título a Islandia debido a sus glaciares, géiseres, fuentes termales y volcanes. Aunque esta nación insular está situada en el Atlántico del Norte justamente al sur del círculo ártico, y la meseta interior es fría y yerma, la corriente del golfo de México calienta las tierras bajas a lo largo de las costas meridional y occidental y partes de la costa norteña.
Los dos graduados de Galaad servirán de misioneros en Reikiavik, la capital del país. Más de la mitad de los 216.628 habitantes de Islandia viven en esta ciudad del sudoeste o cerca de ella. Durante el año que terminó el 31 de agosto de 1975, se alcanzó el máximo de 157 proclamadores del Reino en Islandia. Así es que la proporción de testigos de Jehová para la población fue de 1 Testigo para cada 1.380 habitantes. De paso merece mención el hecho de que uno de estos graduados de Galaad es de ascendencia islándica y habla ese idioma. El otro es de los Países Bajos y tendrá que aprender el islandés. Pero se muestra optimista y dice: “Es un desafío.”
Al sudeste, en el continente de Europa, está España. Durante muchos años los testigos de Jehová trabajaron allí sin tener reconocimiento legal. Pero en julio de 1970 el gobierno español legalizó la organización de los Testigos en ese país bajo una nueva ley de libertad religiosa. En los años que han transcurrido desde entonces, los Testigos de ese país han estado haciendo tremendos esfuerzos por predicar las buenas nuevas.
Un matrimonio de la clase sexagésima de la Escuela de Galaad está “contentísimo” con la asignación que recibió para servir de misioneros en España. Puesto que son originalmente de Alemania, tendrán que aprender español, pero lo harán con mucho gusto puesto que eso les dará una buena oportunidad de realizar el gran deseo que tienen de ayudar a la gente. Durante el año de servicio de 1975, un máximo de 30.838 testigos de Jehová predicaron entre los 34.196.245 habitantes de España... una proporción de 1 Testigo para cada 1.109 habitantes.
Una de las jóvenes de esta clase de graduados ha sido asignada a servir de misionera en un país del África Occidental que tomó su nombre del comercio valioso que por años se llevó a cabo allí. A fines del siglo quince, los franceses empezaron a traficar en marfil en este país costanero. ¿Puede decir su nombre? Sí, esta graduada de Galaad servirá en la Costa de Marfil.
¡Qué contraste con Islandia! La Costa de Marfil es un país tropical, el hogar de 4.100.000 personas. Aunque el francés es el idioma oficial, los diferentes grupos tribuales del país hablan más de sesenta idiomas. Hay una variedad de religiones, también. Más o menos el 23 por ciento de la población son musulmanes, y aproximadamente el 12 por ciento pertenecen a las religiones de la cristiandad. Sin embargo, la mayoría de los marfileños practican formas de adoración tribuales que cuentan con siglos de edad. La cifra más reciente que se ha publicado del máximo de publicadores del Reino en la Costa de Marfil es de 1.021. Así es que, con una proporción de 1 Testigo para 4.016 personas, los testigos de Jehová tienen mucho que hacer allí en cuanto a predicar las buenas nuevas.
Un matrimonio de esta clase sexagésima ‘siempre había tenido el deseo de ir a América del Sur.’ Ahora su deseo será realizado porque han sido asignados a predicar como misioneros en Colombia. Más exactamente, el lugar adonde van es la segunda ciudad en cuanto a tamaño... Medellín. Está situada en el noroeste de Colombia central, arriba en los Andes a una altitud de 1.524 metros sobre el nivel del mar. Medellín tiene un clima deleitable y está en una zona célebre por sus hermosas orquídeas. Brinda la perspectiva de predicación agradable y también fructífera, pues se calcula que esta ciudad es el hogar de 1.039.800 personas.
Muchos son “enviados”
El 1 de febrero de 1943 cuando empezó la Escuela de Galaad, se llamó la atención a su nombre. Se dijo que “Galaad” quiere decir “majano de testimonio.” Se esperaba que esta institución preparara a predicadores que ‘amontonaran un majano que sirviera de testimonio en todo el mundo para el reino de Dios y para la vindicación del nombre de Jehová.’ Desde entonces, esta Escuela ha cumplido lo indicado por su nombre, porque muchos graduados de Galaad han ido a países en toda parte de la Tierra, para predicar allí las buenas nuevas del reino de Dios “para testimonio.”—Mat. 24:14.
Durante los años desde 1943 hasta 1975 inclusive, se han enviado a 5.809 graduados de la Escuela de Galaad. De éstos, más de 2.500 todavía están activos en sus asignaciones. En realidad, varios de los que asistieron a la primera clase de Galaad todavía están sirviendo en los países a los cuales se les asignó.
Ahora, otros veinticinco graduados de la Escuela de Galaad han sido enviados. Lo mismo que sus compañeros testigos de Jehová en todas partes de la Tierra, estos hombres y mujeres predicarán celosamente las buenas nuevas del reino de Dios ya establecido. Acarician el privilegio inestimable que tienen de servir al Altísimo y de ayudar a otros a invocar el nombre de Jehová en fe.