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  • ¿Es la vida del homosexual realmente feliz?

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  • ¿Es la vida del homosexual realmente feliz?
  • ¡Despertad! 1976
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¡Despertad! 1976
g76 22/9 págs. 8-12

¿Es la vida del homosexual realmente feliz?

A LA vida hay que hacerle frente como es, no como uno desearía que fuera. Muchos homosexuales desearían que el mundo los aceptara tal como son —simplemente como personas— sin tener en cuenta el que escojan a varones o mujeres como compañeros de alcoba. Pero la pura verdad es que, por lo general, el mundo no acepta plenamente a una persona de la que se sabe que es homosexual.

Los homosexuales quizás consideren esto injusto o discriminatorio. Pero la mayoría de las personas no se sienten atraídas al modo de vivir homosexual. Si cualquiera está implicado o está comenzando a implicarse en ese modo de vivir, ése es un punto necesario que debe tener presente. El punto de vista que la mayoría de la gente tiene acerca de la homosexualidad creará problemas reales para este individuo.

Efectos en el empleo y en la vida social

Por ejemplo, suponga que el homosexual, hombre o mujer, quiera conservar un buen empleo como maestro o maestra de escuela. ¿Qué ha sucedido en esas circunstancias? A veces los padres y los administradores de la escuela se han preguntado: “¿Qué pasa si un homosexual varón tiene el trabajo de enseñar a muchachos jóvenes? ¿Qué clase de influencia ejercerá sobre ellos?” El homosexual quizás piense que ésa es una pregunta muy injusta. Pero, ¿puede uno realmente culpar a otros por hacerla? Una persona quizás haya escogido ser homosexual. Pero, ¿suponga que los padres no quieren eso para sus hijos?

O, aquí hay otra situación que se presenta. En la mayoría de las empresas se espera que un hombre joven traiga a su esposa, amiga o prometida a cualquier función social. ¿Qué hace en este caso el homosexual secreto? A menudo él sí trae a una joven, engañosamente fingiendo interés en ella.

Así es que, un homosexual en Dallas, Texas, dice: “Hay muchos jóvenes muy buscados en esta ciudad que se esfuerzan por concertar citas con las jóvenes más lindas que pueden hallar. Muchas de las jóvenes quisieran casarse con ellos, pero el objetivo de ellos es el de ser vistos. Para evitar que ocurra una situación embarazosa, tienen que cambiar constantemente de jóvenes.” Pero un hombre no puede proceder así indefinidamente. ¿Qué sucede con el tiempo? Él contesta:

“La presión es intensa. Yo hice esto por mucho tiempo pero finalmente desistí. Mi modo de proceder no era justo para conmigo ni para con las muchachas con las que salía. Pero lo principal es la supervivencia, y todos tenemos nuestros propios medios para hacerlo.”

Ahora, francamente, ¿es eso lo que usted desea en la vida? Las personas como ésta viven una mentira. No viven esta mentira solo cuando están con sus amigos homosexuales. No, sino que veinticuatro horas al día tratan de proveerse de una “pantalla.” Con el tiempo muchos, como el de Dallas, tienen que ceder y dejar de intentar esconderse detrás de una fachada de respetabilidad.

Problemas personales y de familia

Lo que agrava aun más esos problemas es el hecho de que algunos no “salen de su escondite” sino hasta después que se casan y tienen una familia. Entonces hay que enfrentarse a un cónyuge angustiado. Hay que decírselo a los hijos. Los consejeros confiesan que parte de su trabajo más desconcertante tiene que ver con los jóvenes que se han enterado de la homosexualidad del padre.

Pero, ¿qué hay de los “matrimonios” homosexuales? ¿No reemplazan la acostumbrada relación heterosexual? No según los homosexuales Ellos dicen que la relación homosexual es muy insegura e inestable Es verdad, hay algunos casos aislados de “matrimonios” homosexuales que duraron toda una vida; pero son las excepciones y a veces estos mismos están marcados por la “infidelidad.” ¿Duda usted de esta condición inestable? Entonces considere lo que escribió el homosexual William Carroll:

“Aunque las parejas de homosexuales que he conocido por lo general han luchado para mantener una relación amorosa y perdurable, muy a menudo estos ‘matrimonios’ resultaron ser asuntos tumultuosos, con cada compañero buscando una posición de dominio en la relación. Debido a los conflictos emocionales, y a varias tensiones y tiranteces sociales, la mayoría de esas aventuras amorosas no duran mucho... seis meses a dos años es probablemente el promedio.”

¿Por qué será que la “mayoría de esas aventuras amorosas” son de corta duración y “asuntos tumultuosos”? Bueno, considere cómo los homosexuales hacen sus contactos, según explica Carroll:

“Digamos que es una agradable tarde y usted está paseando por la calle contemplándolo todo. Entonces nota que entre la gente más adelante, que viene en dirección a usted, hay un joven que parece que lo está mirando bastante fijamente. A medida que se acerca, solo por un segundo, los ojos de él recorren su cuerpo, y con la misma rapidez se clavan en los suyos. Esta comunicación de ojo a ojo —él trata de decirle algo— sigue hasta que lo pasa. Bueno, señor, usted acaba de ser ‘ojeado.’ Cualquiera que es ojeado y se halla interesado se detendría como si fuera al descuido quizás para examinar una vidriera, entonces lentamente miraría hacia atrás. El joven con los ojos vagantes también se habrá detenido calle abajo, y él, también, estará mirando hacia atrás.”

Los homosexuales refinados quizás digan que ellos consideran esas prácticas de “ojear” envilecedoras. Pero Carroll disiente:

“No creo que sea una exageración decir que el ojear en las calles, oficinas, tiendas, vestíbulo de teatro, o en las fiestas —y ciertamente en los bares ‘gay’— se realiza casi de continuo entre la mayoría de los varones ‘gay’ . . . La impulsividad y promiscuidad que implica toda esta actividad es una parte esencial del entero mundo ‘gay.’”

Como una consecuencia de “la impulsividad y promiscuidad” los homosexuales confiesan que a menudo no tienen idea de quién es la persona con quien se acuestan. A veces ni siquiera conocen el nombre uno del otro.

¿Le impresiona esto como un modo de desarrollar una relación significativa y duradera con otra persona? ¿Es ésta la manera de llegar a conocer a personas en las que uno puede confiar? Difícilmente. ¡No es de extrañar que solo resulten “asuntos tumultuosos”!

Otro efecto adverso de esta “impulsividad y promiscuidad” es la enfermedad venérea. La EV está aumentando entre los homosexuales y los afecta de modos conocidos casi solo en su mundo. Los médicos informan que la gonorrea y la sífilis de la laringe, boca y ano se hacen cada vez más comunes entre los homosexuales. Difícilmente se le hace eso atractivo a una persona que tiene respeto de sí misma.

¿Un futuro “alegre”?

¿Y qué hay del futuro? La mayoría de las personas, a medida que envejecen, quieren un grado de seguridad. ¿Sienten esta confianza los homosexuales? La mayoría de ellos dicen lo contrario. Ralph S. Schaffer saca a luz este sentimiento de parte de ellos en un artículo en Gay Sunshine. Él escribe:

“En cientos de reuniones de liberación ‘gay’ en cuatro ciudades, he levantado mi voz tranquilamente para hablar del juvenismo de la vida ‘gay’ . . . Es el más cruel y atrincherado de nuestros [problemas] . . . Es trágico porque deja a la mitad de nuestra gente ‘gay’ sola, alejada e indeseada. . . . Oímos mucho acerca del espíritu ‘gay,’ un espíritu de tierno amor especial. ¿Dónde está? ¡Cómo puede uno hablar de tal cosa cuando millones de ‘gays’ mayores de 30 años de edad se hallan solitarios, aislados, rechazados, sin amor y sin ser deseados! . . . ¡Por supuesto, los jóvenes realmente no creen que algún día serán un vejestorio de 30 años! Créanme, eso llega más pronto de lo que uno se lo imagina. . . . En la liberación ‘gay’ he conocido a más personas ‘gay’ que en toda mi vida. [Pero] nunca he estado tan solitario.”

Schaffer siente la futilidad y desesperanza con que se enfrenta cada homosexual. Las relaciones duraderas y confiables —algo que siquiera se parezca a la seguridad— rara vez existen entre ellos.

Por lo tanto, no es sorprendente que muchos homosexuales caen en una profunda depresión. El Daily Citizen de Tucson, Arizona, pidió a un homosexual local que narrara su vida en un artículo. Él comienza su historia: “Qué irónico que se me haya pedido que relate la historia de lo que es ser un homosexual en un tiempo en que he estado considerando acabar con mi vida . . . Es época de crisis. Otra vez. A medida que un homosexual varón envejece, los períodos críticos llegan con mayor rapidez, son más agudos y profundos. Tengo casi 40 años, de modo que soy demasiado viejo, demasiado gordo . . . demasiado feo para . . . atraer a un amante. (El tener un amante es casi la única valla contra la enfermedad de la soledad que resulta ser el fin para casi todo homosexual.).” Otros homosexuales concuerdan, hablando del “temor de envejecer solos.”

El punto de vista bíblico... ¿es severo?

Todos hallan hoy día que les es difícil conseguir felicidad y un grado de seguridad. Pero, según lo muestran los relatos de la vida de tantos homosexuales, el derrotero de ellos es aun más incierto y, de hecho, contraproducente. Compare las confesiones de ellos mismos con las declaraciones que hizo el apóstol Pablo concerniente a la homosexualidad: “Dios los ha abandonado a pasiones degradantes . . . y [están] experimentando en sus propias personas la pena inevitable de lo que han hecho.” (Rom. 1:26, 27, An American Translation) ¿No manifiestan las confesiones de los que realmente han sido homosexuales por mucho tiempo y los resultados que se ven en su propio derrotero de vida la veracidad de estas palabras de la Biblia? ¿No conduce dicho proceder a una “pena inevitable” de frustración y desesperanza? Sí... según los homosexuales.

Por lo tanto, no es sorprendente que la Biblia diga que la homosexualidad es ‘degradante’ y “que los que practican tales cosas son merecedores de muerte.” (Rom. 1:32) Por supuesto, depende de Dios y de su Hijo glorificado el llevar a cabo cualquier pena de muerte al tiempo debido.—2 Tes. 1:6-10.

“Pero, ¿no es esto severo de parte de Dios?” preguntan algunas personas. Después de todo, si una persona es homosexual no tiene más remedio, ¿verdad? Es cierto que muchos opinan que un cambio es casi imposible y por eso quizás concluyan que Dios es demasiado rígido con los homosexuales. Quizás argumenten que una persona “nace homosexual” y afirmen que hay una inclinación genética hacia esa práctica. Pero si ése fuera el caso, ¿por qué es que algunos individuos son homosexuales solo parte de su vida, quizás en su años postreros? Si la homosexualidad fuera heredada, ¿no sería evidente durante toda la vida y seguiría con ellos? Eso parece lógico. Así es que algo aparte de la herencia tendría que figurar como la causa de sus acciones homosexuales.

Un estudio sugiere que los hombres homosexuales tienden a tener menos de la hormona masculina testosterona en su sangre y menos esperma que los hombres heterosexuales. Sin embargo, aun si esto fuera cierto, es válido el punto que se presenta en The New England Journal of Medicine: ¿Son homosexuales los hombres debido a la falta de la testosterona? ¿O pierden los hombres la testosterona una vez que se convierten en homosexuales? Eso no se puede determinar positivamente.

Algunos defensores de la homosexualidad argumentan que hay que considerar normal la práctica puesto que, según dicen ellos, se encuentra hasta en el mundo animal. Por ejemplo, se ha observado a monos machos montando a otros monos machos. Por supuesto, el solo hecho de que los animales participen de ciertas prácticas no significa que los seres humanos deberían usar eso como una excusa para imitarlos, ¿verdad? Pero, ¿realmente indica la abundancia de la evidencia reunida que los animales son homosexuales? No. La edición de 1974 de la Encyclopædia Britannica dice: “Sin embargo, esta gran cantidad de información no puede resolver el punto en cuestión en cuanto a si cualquiera de estos animales es un homosexual. No se conoce de animales adultos aparte de los seres humanos que prefieran tener cópula orgásmica con regularidad con su propio sexo.”

Otros han dicho que la falta de un padre fuerte que guíe a la familia contribuye a la homosexualidad. No se puede negar que idealmente un niño debería tener un ejemplo varonil del cual modelar su vida. (Efe. 6:1-4) Sin embargo, si hubiera varios niños en una familia que no tuvieran padre, ¿no deberían convertirse todos en homosexuales si ésa fuera la única causa del problema? Sin embargo, eso raramente sucede. Muchos muchachos han sido criados con falta de estrecha dirección paterna y sin embargo no se entregaron a la homosexualidad.

Virtualmente hay acuerdo entre los expertos sobre este punto: se desconoce la causa exacta de la homosexualidad. Sin duda es una combinación de factores que hace que una persona se vuelva de las normales relaciones heterosexuales y las homosexuales. Sin embargo, en el último análisis hay otro hecho que se debe tener en mente: Los homosexuales han escogido su modo de vivir. Darrel Johnson, un director de la revista Gay-Vue indica que éste es el caso:

“Evidentemente la persona tiene el potencial de amoldarse a cualquiera o a todas las varias modalidades sexuales. Siendo esto cierto, a la larga finalmente la persona se decide por una preferencia.”

Warren Blumenfeld, coordinador del Centro nacional de Estudiantes ‘Gay,’ hasta compara la elección entre “modalidades sexuales” a comprar un automóvil; él dice: ‘A una persona le gusta un Cadillac y a otra le gusta un auto deportivo.’

Las personas son “gay,” entonces, porque eso es lo que quieren. Como dice la Biblia, está “en conformidad con los deseos de sus corazones.” Por lo tanto, la condenación bíblica de esta práctica está justificada cuando dice que los homosexuales, tanto los varones como las mujeres, reciben “en sí mismos la recompensa completa, que se les debía por su error”; ellos “no herederán el reino de Dios.”—Rom. 1:24-27; 1 Cor. 6:9, 10.

Por lógica se desprende que los homosexuales pueden cambiar si verdaderamente quieren hacerlo, ¿no es así? La Biblia tiene razón cuando se refiere a algunos que participaron en esas prácticas durante el primer siglo y dice: “Eso es lo que algunos de ustedes eran. Mas ustedes han sido lavados.”—1 Cor. 6:11.

Encuentre la vida verdadera

¿Es usted un miembro de la comunidad homosexual? ¿Puede decir usted honradamente que ha hallado satisfacción y realización en ese modo de vivir? Miles de homosexuales han aprendido a las duras que la “vida ‘gay’” no es “alegre.” Su derrotero, dice el homosexual William Carroll, “puede conducir al cinismo, a la desesperación y hasta al suicidio.” ¿Por qué permitir que eso le suceda a usted? ¿Por qué no cambia su modo de proceder como lo hicieron los homosexuales del primer siglo y verdaderamente disfruta de la vida?

A todo individuo que verdaderamente esté deseoso de poner su vida moralmente en armonía con la voluntad de Dios y que quiera hallar felicidad verdadera, los publicadores de esta revista lo invitan a ponerse en comunicación con los testigos de Jehová. Ellos quieren ayudarlo a aprender cómo usted puede ‘tener vida y tenerla en abundancia.’—Juan 10:10.

[Ilustraciones de la página 9]

¿Afectará a mis hijos el tener maestros homosexuales?

El “matrimonio homosexual”... ¿es duradero?

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