BIBLIOTECA EN LÍNEA Watchtower
Watchtower
BIBLIOTECA EN LÍNEA
español
  • BIBLIA
  • PUBLICACIONES
  • REUNIONES
  • g78 22/8 págs. 24-26
  • Van y vienen por las sendas del mar

No hay ningún video disponible para este elemento seleccionado.

Lo sentimos, hubo un error al cargar el video.

  • Van y vienen por las sendas del mar
  • ¡Despertad! 1978
  • Subtítulos
  • Información relacionada
  • Tipos antiguos que aún se usan
  • Barcos grandes de la antigüedad
  • Desarrollo de los veleros
  • Construcción de barcos en América
  • Nave
    Ayuda para entender la Biblia
  • Nave
    Perspicacia para comprender las Escrituras, volumen 2
  • “Las naves de Kitim” surcan el mar
    La Atalaya. Anunciando el Reino de Jehová 2007
  • Barco mercante del siglo primero
    La Biblia. Traducción del Nuevo Mundo (edición de estudio)
Ver más
¡Despertad! 1978
g78 22/8 págs. 24-26

Van y vienen por las sendas del mar

Por el corresponsal de “¡Despertad!” en Hawai

POR miles de años las naves que van y vienen por las vías fluviales del mundo han servido numerosos propósitos, entre éstos la transportación de personas, alimento y propiedad.

El ver un barco grande, un velero o cualquier otra nave encima de las aguas a menudo despierta nuestra imaginación. Cada uno de los siete mares tiene sus propios buques distintivos y éstos difieren unos de otros tanto como los diferentes pueblos que los han construido. Una ojeada breve a la historia de los barcos y buques trae a luz algunos hechos interesantes.

Tipos antiguos que aún se usan

Las representaciones de barcos más antiguas que se conocen hoy día vienen de Egipto. Incluyen cuadros de las balsas con forma de barco hechas de papiro, un modo de transportación que ha sobrevivido hasta los tiempos modernos. Se pueden ver estas balsas hoy día, impulsadas por remos accionados por manos y pies, tanto en el río Nilo como en la bahía del lago Chad de África.

Otro método antiguo de ir y venir por las vías fluviales aparece en un relieve de Nínive de aproximadamente el año 700 antes de la era común. Se mantenían a flote los pasajeros y los bienes por medio de pieles de animal infladas. Hoy día pueden verse los duplicados de estas naves asirias en el Tíbet. Otro barco tibetano está hecho de cueros estirados sobre varillas de madera.

Tal vez uno de los barcos antiguos más conocidos sea la piragua, el tronco de un árbol ahuecado. Ésta, también, todavía se usa en partes de África, la América del Sur, Australia y en distritos remotos de Escandinavia.

Barcos grandes de la antigüedad

En el valle de Deir el-Bahri, Egipto, hay un templo que contiene una interesante hilera de relieves. Estos representan una expedición de la reina Hatshepsut que se efectuó tal vez en el año 1500 a. de la E.C. El relieve representa a un buque que transporta dos inmensos obeliscos. Se ha encontrado uno de los obeliscos y, a juzgar por su altura y peso, un buque que pudiera transportar dos de éstos debe haber tenido 60 metros de longitud y 24 metros de lado a lado en su punto más ancho. ¡Sin carga, un barco de esta clase pesaría 800 toneladas y, con una carga llena, 1.500 toneladas! Esto haría de él la nave más sobresaliente que se construyera en Egipto.

Los fenicios, quienes habitaron el litoral del Mediterráneo, fueron un prominente pueblo comerciante y marino del mundo antiguo. Se hicieron famosos por su aptitud como marinos y navegantes. Los fenicios no solo efectuaron su comercio por todo el Mediterráneo, sino que circundaron el borde de África hacia el sur y llegaron tan al norte como Inglaterra.

Los fenicios no dejaron descripción alguna de sus buques. Sin embargo, al representar la ciudad fenicia de Tiro como una nave bella, el profeta Ezequiel dio detalles que evidentemente proveen una descripción de un buque fenicio. Tenía tablaje de enebro durable, un solo mástil de cedro del Líbano y remos de “árboles macizos” de Basán, probablemente robles. La proa, que probablemente era alta y curvada, estaba hecha de madera de ciprés incrustada con marfil. La vela era de lino egipcio de diferentes colores, y la cobertura para la cubierta (tal vez un toldo por sobre la cubierta para proveer sombra) era de lana teñida. Las junturas del buque estaban calafateadas.—Eze. 27:3-7, 27.

Jarrones y platos del siglo sexto a. de la E.C. tienen pinturas de los buques de guerra griegos. De todas las naves que se conocen de los tiempos clásicos, éstas eran las más ligeras y elegantes. Algunas de ellas eran tan ligeras que la tripulación podía acarrearlas a tierra para pasar la noche. Los griegos también construyeron galeras con tres, cuatro y cinco hileras de remos.

Una consideración de los buques antiguos no estaría completa si se dejara de mencionar el Oriente. La descripción más antigua que se conoce de un buque mercante del Oriente fue suministrada en el siglo trece de la era común por Marco Polo. Él describe un junco chino de la siguiente manera:

“[Tiene] una sola cubierta y debajo de ésta se divide el espacio en 60 cabinas pequeñas. . . . cada una equipada como vivienda pequeña para un mercader. . . . algunas de las naves del tipo más grande tienen sus cascos equipados con 13 compartimentos hechos de tablaje grueso aunados. Estos tienen el propósito de proteger la nave si surge una gotera. . . . o si la golpea una ballena hambrienta... algo que no es poco corriente.”

Los chinos todavía transportan bienes y pasajeros a lo largo de las costas y en los ríos por medio de los juncos. Estas son naves de madera fuertes con velas paralelas a lo largo del barco.

Desarrollo de los veleros

El siglo quince de la E.C. comenzó un período que se conoce como la ‘Época de los Descubrimientos.’ Este fue un tiempo en que los buques zarparon en vastos cuerpos de agua en busca de nuevas tierras. Una persona que se interesó profundamente en esa actividad fue el príncipe portugués que llegó a ser conocido como Enrique el Navegante. Él envió expediciones de buques hacia el sur a lo largo de la costa de África con la esperanza de al fin hallar una ruta a la India. Después de eso muchas otras naciones e individuos llegaron a interesarse en llegar a las “Indias,” término que en ese entonces incluía a la India, China, las Indias orientales y el Japón. Deseaban un acceso rápido al oro, piedras preciosas, drogas y especies, que hasta ese entonces solo habían llegado a Europa por medio de caravanas costosas que viajaban por tierra.

Debido a este interés, de los años 1400 a 1514 E.C. el buque de vela pasó por un desarrollo más profundo que el que había ocurrido durante varios miles de años. Con el tiempo comenzaron a aparecer buques con dos mástiles; entonces uno con tres y hasta cuatro mástiles. A medida que los barcos se hicieron más complejos, el número de sus velas aumentó, y algunos llegaron a tener hasta más de 30 velas.

Según el libro Ships (parte de la Biblioteca Científica Life), durante el siglo quince, los diseñadores de buques “en un derroche de inventiva y facultad creadora. . . produjeron el primer buque clásico de aparejo completo: tres mástiles, con grandes velas cuadradas en el palo de trinquete y en el palo mayor; una vela latina [triangular] sobre el palo de mesana [el mástil posterior]; y, a menudo, una vela de abanico bastante larga colocada más allá de la roda, debajo del bauprés.”

Acerca de los buques que viajaron a América bajo la jefatura de Cristóbal Colón, esa misma publicación declara: “Aunque no quedan dibujos ni descripciones detalladas, sabemos que el buque insignia de Colón, la Santa María, era un buque de esta clase. También lo era la Pinta, y también lo fue, después de ser reaparejada, la favorita del almirante, la Niña, una nave de vela latina con tres mástiles, con la excepción de que no llevaba gavia ni vela de abanico.”

Fue Vasco da Gama, contemporáneo de Colón, el que halló la muy buscada ruta marítima a las Indias. Después de eso Portugal mantuvo el monopolio de las aguas indias por un siglo. Con el tiempo el monopolio fue roto por los holandeses, los franceses y los británicos. Los costosos cargamentos que se transportaban en esta ruta marítima hicieron que se esparciera la piratería. Esto hizo necesario equipar con armas los barcos que hacían el comercio con la India.

Construcción de barcos en América

El descubrimiento de América y el “Nuevo Mundo” produjeron necesidades adicionales de embarco. Se estableció un intenso comercio entre Europa y América. Además, hubo comercio hacia el norte y al sur en la costa norteamericana, entre las colonias del norte y las colonias del sur. Esto exigió una flota mercante norteamericana. La construcción de barcos llegó a ser una industria principal en las nuevas colonias norteamericanas.

Entre los más famosos veleros mercantes norteamericanos estuvo el “clíper.” Fue el buque de a mediados y fines de los años 1800. Los clíperes se hicieron merecedores de grandes elogios debido a que eran los barcos más hermosos y rápidos. Redujeron a la mitad el tiempo que anteriormente se requería para viajar a China y Australia. La velocidad de estas naves fue lo que hizo que las llamaran “clíper,” de la palabra clip, que en inglés significa “de paso rápido.” El más famoso de los buques clíperes fue el Cutty Sark. Este tenía 65 metros de largo y 11 metros de ancho, y tenía tres mástiles y 34 velas.

Fue en el año 1807 que el río Hudson de Nueva York llegó a ser la escena de acción del primer buque de vapor de verdadero éxito. Este fue el Clermont, una nave larga, delgada, de unos 43 metros de longitud y 4,5 metros de ancho. Tenía ruedas de paletas a los lados que medían aproximadamente poco más de un metro de ancho y 4,5 metros de diámetro. Más tarde entraron en acción los buques de vapor que viajaban por el mar. Con el tiempo una hélice en la popa reemplazó la rueda de paletas.

Entonces vinieron las naves de hierro, que resultaron ser más fuertes, seguras y más económicas que las de madera. Los adelantos del siglo veinte han producido macizos buques de carga, lujosos trasatlánticos de pasajeros, buques tanques, buques frigoríficos y naves accionadas por combustible nuclear.

La humanidad ha derivado muchos beneficios de los barcos. No debe pasarse por alto el hecho de que en 1961 un buque colocó el primer cable transoceánico de propósito múltiple entre el Canadá y la Gran Bretaña. Durante las dos últimas décadas se han usado buques para colocar numerosos cables telefónicos transoceánicos que han conectado a los Estados Unidos continentales con Hawai y otras partes del Pacífico. Cables semejantes llegan hasta el Oriente, partes de la América del Sur e islas de los océanos Atlántico y Pacífico.

Aunque las aeronaves prestan servicio a muchos pasajeros y cargamento, los barcos son y continuarán siendo una línea vital de comunicación para muchas zonas inaccesibles por aire. Evidentemente el ir y venir por las sendas del mar permanecerá.

[Ilustraciones de la página 24]

JUNCO CHINO

GALERA GRIEGA

CLÍPER

“SANTA MARÍA”

    Publicaciones en español (1950-2025)
    Cerrar sesión
    Iniciar sesión
    • español
    • Compartir
    • Configuración
    • Copyright © 2025 Watch Tower Bible and Tract Society of Pennsylvania
    • Condiciones de uso
    • Política de privacidad
    • Configuración de privacidad
    • JW.ORG
    • Iniciar sesión
    Compartir