¿Por qué permite Dios la maldad?
Si él es todopoderoso, podría ponerle fin. Si es amor, ¿por qué no le pone fin?
Esto les parece muy sencillo y franco a los que plantean la cuestión: ¿Por qué permite Dios la iniquidad?
Pero no es tan sencillo. ¿Están dispuestos a aceptar el remedio los que plantean tal cuestión? La maldad o iniquidad no se crea a sí misma. La maldad es un efecto que resulta de causas. ¿Cuáles son las causas? Para que la iniquidad desaparezca, también tienen que desaparecer sus causas.
¿Quién o qué causa la iniquidad? Y, por lo tanto, ¿a quién o qué tiene que eliminar Dios de modo que termine así su permiso de la iniquidad, como aparentemente desean que lo haga los que plantean la cuestión?
En fin de cuentas, el asunto no es tan sencillo, ¿verdad? Tenemos que considerar otras cuestiones Él permite la iniquidad, pero ¿quiénes la practican? Él podría ponerle fin, pero ¿qué pasaría si lo hiciera? Mientras continúe, ¿qué nos puede enseñar? Finalmente, ¿por qué la permite? y ¿le pondrá fin el alguna vez a la iniquidad?
En las ocho páginas siguientes se investigan estas cuestiones, lo que envuelven y sus consecuencias, y el resultado.