Los jóvenes preguntan...
¿Son realmente perjudiciales los videojuegos violentos?
‘ESTOY rodeada de enemigos extraterrestres que están disparando contra mi avión. ¿Cómo puedo proteger a mis “hombres” de que sean secuestrados por el enemigo?’, meditaba Kym, de 18 años de edad, mientras mantenía la vista fija en una pantalla grande en colores llena de palpitantes imágenes y sonidos de batalla. ‘Ya sé’, pensó Kym, mientras apretaba con los dedos ampollados una serie de botones. ‘Dispararé mi “bomba astuta”. ¡Eso volará a todos en pedazos! ¡Estupendo! Incluso destruí cuatro naves de transporte... ¡10.000 puntos solo por eso! En esta ocasión voy a hacer 100.000 puntos.’
Así transcurrió un día típico en la galería de videojuegos. Quizás tú hayas jugado esos popularísimos juegos o hayas visto a otras personas jugarlosa. Pudieras considerarlos diversión inofensiva después de muchas horas de estudio o trabajo. No obstante, algunas autoridades en la materia han afirmado que estos juegos producen enviciamiento y perjudican la mente. Por ejemplo, Kym admite que los juegos la dejan exhausta en sentido emocional. Sin embargo, se siente impelida a jugarlos y dice: “Es una sola luchando contra fuerzas que son casi imposibles de vencer. El destino está en las propias manos de una”.
¿Causan enviciamiento?
Por supuesto, una persona puede enviciarse en cualquier juego. Pero esto puede ocurrir especialmente con los videojuegos violentos. “La mente de uno puede vagar en un juego como el ajedrez. Pero esta clase de videojuegos, aun más que el billar automático, exige concentración total”, explicó la socióloga Sherry Turkle, quien trabaja para el Instituto de Tecnología de Massachusetts. “Una vez que se entra en ese mundo, uno tiene que quedarse en él.”
Kym reconoce: “El juego casi hipnotiza a una. No se oye nada. Hay un escapar del mundo y todos sus problemas. Es como estar drogado. Pero lo más cautivador es cuando se le coge el truco al juego y una se hace hábil en él. Cuando cometes un error tonto y te destruyen, sabes que puedes jugar mejor. Así que ahí va otra moneda de veinticinco centavos... y otra... y otra. He gastado en juegos hasta $40 [E.U.A.] cada semana. El dinero de la comida, el dinero de la compra y el dinero que le pido a mi familia... todo lo gasto en la máquina”.
Aunque generalmente la mayoría de los jugadores pueden disfrutar de un juego o dos y marcharse, las posibilidades de que uno se envicie son una realidad. “Nunca pensé que esto me sucedería a mí”, confesó Kym. “Pero llegué hasta el grado de despellejarme varios dedos a causa de las muchas horas que pasaba jugando. Los videojuegos se convirtieron en lo más importante de mi vida.”
El apóstol cristiano Pablo escribió: “Todas las cosas me son lícitas; pero no todas las cosas son ventajosas”. Sí, a veces hasta placeres legítimos pueden ser perjudiciales, o, por lo menos, poco ventajosos. Él añadió: “Yo no me dejaré poner bajo autoridad por cosa alguna” (1 Corintios 6:12). Él no dejaría que “cosa alguna” lo esclavizara. ¿No deberías tú pensar de la misma manera?
‘Pero ¿qué hay si uno no se envicia en los videojuegos?’, pudieran razonar algunos. ‘Después de todo, son solo juegos.’ Pero podemos aprender ciertas lecciones hasta de los juegos. Por eso ¿qué enseñan los videojuegos?
‘Violencia y gratificación instantánea’
Eso es lo que Kym dice que aprendió. No obstante, algunos defensores de los videojuegos violentos dicen que éstos meramente te enseñan a defenderte o a protegerte. “En vez de reventar de cólera contra la maestra de historia, puedo desahogarme jugando ‘Asteroides’”, dijo un joven de 16 años de edad. Algunos adultos, como Gary, quien tiene 40 años de edad, hasta afirman: “Es un buen entrenamiento para la vida. Uno tiene que aprender a buscar una escapatoria y a saber cuándo disparar”.
Sin embargo, observa el recuadro de la página siguiente, y nota cuáles son algunos de los temas de los videojuegos más populares. ¿Son éstos en realidad “buen entrenamiento” para la vida? ¿Te ayudarán a que te lleves mejor con otras personas? ¿O pudieran fomentar el modo de pensar que desplegó una jovencita de 11 años de edad, quien fue acusada de matar a puñaladas a un joven de 14 años de edad durante una discusión? Él la interrumpió mientras ella jugaba un videojuego.
“El que es tardo para la cólera es mejor que un hombre poderoso, y el que domina su espíritu que el que toma una ciudad”, dice Proverbios 16:32. ¿Aprenderás esta lección de los videojuegos violentos? O, por el contrario, ¿pudiera tu corazón empezar gradualmente a ‘amar la violencia’, para tu perjuicio? (Salmo 11:5.)
“En el juego o te hacen volar en pedazos o recibes gratificación instantánea. Pero el mundo exterior no es así. Una se impacienta mucho”, informó Kym. Ese deseo de ser recompensado prontamente perjudicó las notas escolares de Kym, pues preparaba a la ligera tareas escolares que requerían que se les dedicara mucho más tiempo y atención. Pero para llegar a ser útil como adulto, es necesario prestar atención constante a muchas actividades de largo plazo.
“Alabanza vana”
“Me encantaban los videojuegos porque podía demostrarle a todo el mundo que había algo que podía hacer bien”, admitió Kym. “Me iba a jugar especialmente cuando me sentía ‘humillada’, después de haber discutido con mi mamá o con mi hermano. Pues, cuando me ponía a jugar un videojuego, no importaba si yo era bajita o alta, delgada o gorda, inclinada a lo atlético o no. Todo lo que contaba era tener manos rápidas y ser más lista que la máquina. Cuando otras personas decían de mí: ‘Ella es una experta. ¡Ella sí sabe jugar!’, me sentía como si estuviera en la gloria.”
Muchos jóvenes que están enviciados con estos juegos confirman lo que admitió Kym. “Las personas que tienen problemas de familia hallan un lugar adonde escapar, en el que no tienen que encararse a todo aquello en lo cual no hayan tenido éxito”, declaró Sherry Turkle. “Es un lugar donde tienen éxito en todo.”
Pero ¿cuán significativa es tal alabanza o éxito? El apóstol Pablo exhortó a los cristianos: “No nos hagamos egotistas, promoviendo competencias unos con otros, envidiándonos unos a otros” (Gálatas 5:26). La palabra griega que se usó para “egotistas” significaba “gloria vana”. Daba la idea de un fuerte deseo de obtener la alabanza de otras personas, pero por razones insignificantes y vanas.
¿No sería realmente vana la “gloria” de ser el “pistolero más rápido del espacio”? ¿Te ayudaría eso a conseguir empleo y a conservarlo? ¿Enriquecería tu personalidad? Y cuando te eliminan en el juego, ¿no queda hecho añicos tu ego?
Y, precisamente, ¿quiénes son los que te elogian así? “La asociación es terrible”, dijo Kym. “El lenguaje obsceno y los arrebatos de cólera son comunes, y los muchachos siempre me estaban haciendo insinuaciones de índole sexual.” Por lo tanto, ¿en realidad deseas la alabanza vana de personas que son así? O, más bien, ¿no querrías que personas respetables te encomiaran por haber logrado algo de verdadero valor? (1 Corintios 15:33.)
Cómo se han liberado algunos
El evitar las galerías de videojuegos ayudó a Kym. Ella también mantiene la mente ocupada en otras cosas. Se obliga a sí misma a profundizar en las lecciones bíblicas que prepara para las reuniones semanales que se celebran en el Salón del Reino al que asiste. Cuando varias familias de la congregación se reúnen para jugar baloncesto o “softball”, ella los acompaña, lo cual renueva su ánimo. “Todavía tengo que esforzarme mucho. Recuerdo cuando oraba a Jehová Dios suplicándole que me ayudara a no volver a jugar videojuegos violentos”, dijo Kym.
Kym tuvo éxito. También lo tuvo Claudelle, adolescente cuyo enviciamiento con el juego Omega Race hacía que faltara a clases. “Junto a la puntuación más alta del tablero de juegos estaba escrito en luces mi nombre”, dijo Claudelle, a quien lo apodaron el Hombre Omega. “Pero entonces, después de haber gastado dólar tras dólar en el juego, me di cuenta de que todo era sencillamente una estafa para conseguir mi dinero... ¡y yo había caído en la trampa!”
De modo que Claudelle empezó a dedicar su tiempo de ocio a aprender a nadar. “Eso era mucho más provechoso... y ciertamente más barato”, siguió diciendo Claudelle. “Me interesé más en la escuela, y mis notas mejoraron. Con el dinero que ahorré al no jugar el juego, compré ropa elegante. Ahora puedo concentrarme con mayor facilidad en las cosas más serias de la vida.”
En realidad, ¿no deberían ser nuestro interés primordial ‘las cosas serias de la vida’? Éstas, entre las cuales se hallan nuestra amistad con Dios y otras personas, así como el trabajo apropiado, hacen que la vida esté llena de satisfacción. No obstante, no es incorrecto divertirse en ciertos juegos. Sin embargo, el entretenimiento que escojas debe ser uno que edifique en ti un espíritu refrescado y pacífico que te mueva a mostrar respeto por la vida y amor por nuestro Creador.
[Nota a pie de página]
a Vea el artículo “¿Qué está ocurriendo con los ‘videojuegos’?”, en ¡Despertad! del 22 de febrero de 1983.
[Recuadro en la página 18]
Temas de los videojuegos más populares
● “Cómete a los demás antes que te coman a ti”
● “Destruye a las hordas enemigas antes que te ahoguen”
● ‘Esquiva ciertas rocas grandes o destrúyelas’
● Protege seis ciudades destruyendo cualesquier mísiles con tus propios mísiles
● Mata a un brillante centípedo o araña que salta de un lado de la pantalla al otro antes que te salte encima
● Tienes que salir disparando de un “mundo laberíntico lleno de robots homicidas”
● Estás en un tanque gigante en un campo de batalla tridimensional y tienes que disparar contra todos tus enemigos