El papel... ¡producto de múltiples usos!
¡IMAGÍNESE algo de utilidad tan variada que usted pueda tomar en él, envolver cosas en él, sonarse la nariz con él, escribir sobre él, vestirse de él, fabricar muebles de él y hasta comer en él! ¿Le parece imposible? Bueno, tal producto ya existe y ha estado en existencia por muchísimo tiempo.
Ese producto de múltiples usos es el papel. Tal vez el papel común no tenga el encanto de los aparatos electrónicos. Sin embargo, el papel ha tenido un efecto bastante profundo en su vida. Antes de la aparición del papel, la escritura consistía en un incómodo procedimiento de cincelar letras en piedra y grabar palabras en tablillas de arcilla. El conocimiento estaba reservado, pues, para unos cuantos privilegiados. El papel contribuyó a que todo eso cambiara.
Todo comenzó cuando los egipcios hallaron una manera ingeniosa de usar un junco acuático llamado papiro. Cortaban el tallo en tiras delgadas y las alineaban de modo que se traslaparan un poco. Entonces se colocaba otra capa de tiras en ángulo recto con la primera y se pegaba encima de esta. Luego se martillaba toda hasta quedar plana y se dejaba al sol para que se secara. Como último toque, se pulía para darle una superficie relativamente suave para escribir.
Al parecer el papiro se usaba tan temprano como en los días del patriarca bíblico Abrahán. Y aunque en aquel entonces no era fácil fabricarlo, aun así era superior a cincelar en piedra. De modo que llegó a ser un importante medio de comunicación en tiempos antiguos. De hecho, copias antiguas de la Biblia fueron hechas en papiro. Es cierto que también llegaron a usarse otros materiales para escribir, como la vitela, hecha generalmente de piel de becerro. Pero el papiro se había distinguido. De él se derivaría la palabra “papel” en español.
Desde trapos hasta troncos de árboles
¿Papel hecho de trapos viejos? Puede que suene extraño, pero ese fue el siguiente paso adelante para obtener el papel. Sucede que los trapos viejos contenían celulosa... el ingrediente principal del papel. ¡Y los chinos, alrededor de 105 E.C., hallaron la manera de fabricar papel utilizando una mezcla pulposa de trapos viejos, corteza de árboles, cáñamo y hasta redes de pescar!
El arte chino de fabricar papel tomó tiempo para esparcirse por el extranjero, pero para el siglo XII llegó a Europa. Así que cuando Gutenberg comenzó a imprimir su famosa Biblia en el siglo XV, el papel ya había aparecido, como un siervo dispuesto y listo para el trabajo. El papel dio así impulso al rápido esparcimiento de conocimiento durante el Renacimiento. Pero todavía habría algunos descubrimientos dramáticos en la fabricación del papel.
A medida que la demanda de papel aumentaba, el abastecimiento de trapos menguaba. Los hombres entonces comenzaron a acariciar la idea de usar troncos de árboles como el ingrediente principal. No obstante, el problema era hallar una manera fácil de convertir madera en pasta. En el siglo XIX se descubrió un procedimiento químico que podía hacer el trabajo. Varios inventores dieron con una máquina que podía hacer papel en rollos continuos. El escenario estaba listo para la revolución moderna del papel... ¡la producción en masa!
La fabricación del papel hoy
Aunque la tecnología moderna la ha refinado, la fabricación de papel ha cambiado poco. Esta comienza en los bosques naturales o en arboledas sembradas específicamente para la fabricación de papel. (Una empresa que fabrica papel en África del Sur siembra más de 12.000.000 de arbolillos al año.) Los árboles se cortan y se desmenuzan en fragmentos que luego se cuecen para formar una masa pulposa. Esta pasta se refina, se blanquea, y se envía a una máquina de fabricar papel, conocida en lugares de habla inglesa como fourdrinier.
¿Cómo funciona esa máquina? En primer lugar, la pasta pasa a la sección de formación (mesa de fabricación) de la máquina mediante una cinta continua de tela metálica fina. Las fibras de madera tienden a alinearse en la dirección en que se transportan, lo cual explica el grano del papel. También, la cinta es sacudida de un lado a otro para entretejer las fibras. Esto da más resistencia al papel. El agua se escurre a través de la cinta de tela metálica mediante la gravedad y con la ayuda de cajas aspirantes que hay debajo del tamiz.
Ahora la pasta pasa por la sección de prensa de la máquina. Al llegar a este punto la pasta todavía contiene de 80 a 85 por 100 de agua por peso, y una serie de cilindros, junto con succión, eliminan más agua y comprimen la hoja de papel. De ahí va a la sección de secado. Aquí la hoja circula sobre cilindros calentados a vapor, los cuales eliminan aún más agua mediante la evaporación. ¿Termina aquí todo? No necesariamente. Para producir algunos tipos de papel, la hoja seca pasa a través de otra serie de cilindros que alisan cualquier desigualdad y dan al papel una superficie más lisa. El producto acabado ahora está listo para enrollarlo en una bobina y cortarlo a la medida deseada.
Sin embargo, quizás usted se pregunte: ¿Cómo se revisa el control de elaboración en una operación de gran velocidad como esa? Pues bien, la tecnología moderna ha desarrollado una buena red de sistemas comunicados directamente con el control de elaboración. Mecanismos de detección examinan continuamente la hoja de papel en movimiento. Puede que se utilicen rayos beta para revisar el peso básico, y el papel tal vez atraviese un campo magnético para que se pueda revisar su espesor. Quizás se utilice el reflejo de rayos infrarrojos para medir el contenido de humedad. Y, sí, se usan ordenadores para controlar y comprobar el proceso a medida que el papel pasa por las diversas etapas de producción.
Para hacer papel de múltiples usos
No obstante, ¿cómo es posible que el papel tenga tantos usos? Aunque la mayoría de los diferentes tipos de papel se hacen de pasta de madera, también se utilizan otros materiales, como esparto, bagazo (residuo de la caña de azúcar) y bambú. Todavía se usa el lino, el algodón y el cáñamo, particularmente para papeles de alta calidad para escribir y de cualidad distintiva, como el papel biblia. ¿Cuál es el resultado cuando se usan diversas fibras en diferentes combinaciones? Papeles de una enorme variedad de cualidades.
Considere el papel vegetal y el papel secante. Aunque opuestos, ¡están hechos del mismísimo tipo de fibras! ¿A qué se debe eso? A que se utilizan diferentes procedimientos de refinación y fabricación. De hecho, el simplemente usar diferentes aditivos puede dar diferentes cualidades al papel. El caolín da al papel una superficie más suave al llenar los vacíos que hay entre las fibras. Los agentes blanqueadores y los tintes mejoran el color. El bióxido de titanio mejora la opacidad, de modo que no se ve la impresión desde el otro lado del papel. Las resinas de formaldehído contribuyen a la resistencia del papel cuando este está mojado... ¡una cualidad necesaria para las bolsitas de té! Pues, hasta la parafina derretida puede ser un ingrediente clave. Esta cubre el papel encerado.
Los posibles usos del papel parecen interminables. El cartón revestido de plástico se emplea en estantes de libros y en sillas. Algunas fibras sintéticas, como el nilón y el orlón, también se han usado individualmente o mezcladas con pasta de madera para hacer papeles que tengan cualidades parecidas a la tela para ropa y que sirvan de aisladores eléctricos.
La satisfacción de la creciente demanda
Se ha dicho que el progreso de una sociedad moderna puede medirse por su consumo de papel. Es interesante notar que en 1982 la producción de papel y de cartón llegó a un total de 67.000.000 de toneladas en tan solo los Estados Unidos. Esta asombrosa demanda crea nuevos desafíos para los fabricantes.
En primer lugar, las fábricas de papel consumen enormes cantidades de agua... ¡250 toneladas por cada tonelada de pasta de madera! Según lo expresa el 1983 Yearbook of Science and the Future, de la Encyclopædia Britannica: ¡‘Una fábrica grande de papel usa diariamente tanta agua como una ciudad de 50.000 habitantes’! Luego existe el problema de lo que se va a hacer con el papel viejo o de desecho.
Los fabricantes se han enfrentado a esos problemas con ingeniosidad. Una importante fábrica de África del Sur depura las aguas residuales domésticas y usa el agua regenerada para lavar los troncos. Esto disminuye en gran manera el uso de agua. Otra estrategia popular es la de volver a circular y convertir en pasta el papel de desecho. Más de 25 por 100 del material fibroso que se usa para fabricar papel en los Estados Unidos se obtiene del papel de desecho.
Solo el tiempo dirá si los fabricantes podrán avanzar al mismo paso que las necesidades de una población desperdiciadora y las realidades de un planeta agotado, o no podrán lograrlo. De seguro la demanda de papel continuará siendo enorme. Los publicadores de esta revista utilizan enormes cantidades de papel en la impresión de Biblias y literatura bíblica. Y no planean reducir el paso de esa grandiosa obra. (Mateo 24:14.) Los educadores, los industriales, los científicos, los hombres de negocio y las amas de casa también continuarán usando papel.
Así que la próxima vez que usted tome un libro, escriba una carta o coma en un plato de cartón, aparte un momento breve para reflexionar sobre la importancia, utilidad e indispensabilidad de este producto sencillo pero de múltiples usos... ¡el papel!
[Ilustración en la página 23]
Johannes Gutenberg y su prensa. Sin papel él no podría haber impreso la Biblia
[Ilustración en las páginas 24, 25]
La máquina de papel de Fourdrinier, con la caja (tina) de alimentación a la izquierda
[Fotografía en la página 24]
Mesa de fabricación de una máquina de Fourdrinier grande y de gran velocidad