El síndrome de Down... un enfoque moderno
La cirugía plástica es una nueva manera de ayudar a los que padecen el síndrome de Down, aunque dicha cirugía puede ser muy costosa. A un niño de Gran Bretaña y a varios niños de los Estados Unidos se les ha hecho esta operación. Pero las primeras operaciones de este tipo fueron realizadas en 60 niños por un equipo de cirujanos dirigido por el profesor Ruben Feuerstein en Israel.
¿En qué consiste la operación? Se corrige el sesgo achinado de los ojos por medio de acortar el párpado. Se crea el puente nasal con una implantación de silicona. Se realza el hueso maxilar superior y se le da nueva forma al mentón. También se pueden acercar más las orejas a la cabeza y disminuir el tamaño excesivo de la lengua, que es característica común de muchos que padecen el síndrome de Down.
“Estos niños —comentó Feuerstein— frecuentemente quedan confinados al cubo de basura del sistema educativo, y a algunos hasta se los abandona en el hospital después de haber nacido para que mueran. En muchos casos debido a su apariencia característica, se asume que son mucho más retrasados de lo que realmente son.”
El Sunday Times, de Londres, destacó los efectos aparentemente satisfactorios, en el caso de una muchacha de Gran Bretaña que experimentó esta operación, en un artículo con el siguiente titular: “Feliz por su nuevo rostro”. Claro, hay quienes critican la aplicación de la cirugía plástica para estos casos. La revista ¡Despertad! ni respalda ni recomienda determinadas terapias, pues reconoce que estas son asunto de decisión personal.