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  • ¿Por qué quiebran los bancos?

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  • ¿Por qué quiebran los bancos?
  • ¡Despertad! 1986
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¡Despertad! 1986
g86 22/10 págs. 4-7

¿Por qué quiebran los bancos?

EN 1970, cuando el Banco de Hawai abrió una sucursal en la isla de Yap, en la Micronesia, se enfrentó a un problema: cómo convencer a los habitantes de Yap de que depositaran su dinero en el banco. “Celebramos reuniones públicas y comenzamos explicando conocimientos elementales —dijo Dominic B. Griffin III, funcionario bancario—. En las economías rudimentarias, cualquier cosa puede ser dinero. Tuvimos que explicar por qué un cerdo no era dinero, pero que la firma de alguien en un pedazo de papel sí lo era.”

Ese problema subraya un factor fundamental: El sistema bancario moderno descansa sobre la confianza. Está fundado en la confianza que el público —tanto particulares como los negocios— cifra en los bancos con los que trata y en las instituciones que a estos respaldan.

La isla de Yap ya tenía un banco... el “banco del dinero de piedra”. Por mucho tiempo los habitantes de esta isla habían estado usando como dinero inmensas piedras en forma de rueda. Son tan grandes que no se necesita una caja fuerte en donde depositarlas y protegerlas. En lugar de esto, las colocan apoyándolas a las paredes y a los árboles que hay a lo largo de una carretera a las afueras de Colonia. Las piedras se extraen de canteras en las islas de Belau, localizadas al suroeste de Yap, y su valor se determina por lo difícil que haya sido obtenerlas y transportarlas en embarcaciones pequeñas a Yap. Al dinero de piedra nunca se le traslada de un lugar a otro. Todo habitante conoce bien cada piedra y su historia. La propiedad (no la piedra) pasa de familia a familia a medida que se compran tierras o bienes.

Por lo tanto, a la isla de Yap se le tuvo que sacar literalmente de la “edad de piedra” e introducir a la edad del moderno y electrónico sistema bancario, al mundo de las cuentas corrientes y de ahorros, del cambio de monedas, de bonos de ahorros y de remesas telegráficas. La gente tuvo que aprender a conocer el valor que tienen pedazos de papel impresos y a fiarse de los bancos que estarían manipulando dinero sin que este se viera.

Esa es la situación que existe actualmente en todo el mundo. En realidad, nadie pide a un banco que le muestre su dinero. De hecho, la mayoría de las transacciones se realizan por medios electrónicos o por cheques. El público tiene fe en que los bancos, al pedírseles o al tiempo en que se venzan los depósitos a plazo, pueden presentar en efectivo los fondos prometidos. A pesar de esto, los bancos solo mantienen en sus cajas fuertes el dinero necesario para respaldar las cantidades monetarias que rutinariamente los depositantes retiran al día. Por experiencia saben cuánto efectivo necesitan para un determinado día o una temporada. ¿Dónde, entonces, está el resto del dinero?

El negocio bancario

Los bancos son negocios. Sus fines, al igual que los de otras empresas, son lucrativos. Pero a diferencia de la mayoría de otros productos, el suyo es el dinero. En esencia, toman prestado de una fuente para dar prestado a otra. Dando prestado con una tasa de interés más elevada que con la que toman prestado, adquieren ganancias para sí mismos, sus accionistas, sus depositantes y también para sufragar los gastos de la operación del negocio. Pero los bancos también crean dinero. ¿Cómo lo hacen?

En su libro When Your Bank Fails (Cuando quiebra su banco), Dennis Turner explica lo siguiente: “El Sistema de la Reserva Federal requiere que los bancos tengan a mano solo un pequeño porcentaje de sus depósitos. Aunque estos requisitos de reserva varían dependiendo del tamaño del banco y la clase de depósitos que tenga en la actualidad [1983], lo que en promedio retienen es 8%. Si un depositante abona $100 a su cuenta, el banco puede dar prestado de ello $92. El prestatario de esta cantidad, ya sea que la gaste o la deposite en otro banco, va a crear un nuevo depósito de $92. De este se pueden dar prestados $84,64, ya que $7,36 se retienen en las reservas de caja. Así continúa este proceso en cadena, de modo que con el requisito de que se mantenga en los fondos de reserva un 8% de los depósitos, un abono de $100 puede crear dinero nuevo que alcance un total de $1.200”.

Los bancos, por lo general, prestan el máximo permitido. Pero si se difunde un rumor de que un determinado banco afronta dificultades, pudiera ser que sus depositantes perdieran la confianza en el banco y demandaran sus fondos. Entonces, incapaz de pagar bajo demanda a todos sus depositantes, el banco pudiera irse a la quiebra... a menos que el gobierno lo redimiera o que él se uniera a otro banco de más solidez. Aun bancos en buen estado financiero han quebrado debido a esto.

Otras razones que ocasionan quiebras

Frecuentemente los préstamos mismos causan dificultades al banco, especialmente cuando se hacen a largo plazo y con una tasa de interés baja. Usualmente no hay ningún problema cuando la economía permanece estable y los intereses que el banco paga por el dinero de sus depositantes u de otras fuentes son más bajos que los intereses que cobra por los préstamos que hace. Pero cuando los intereses que paga por dinero suben, como sucedió recientemente, el banco se ve en una situación en que está pagando más de lo que recibe en ingresos.

Empeora aún más la situación cuando los que tomaron préstamos no pueden pagar por ellos. Esta es la situación en que se encuentran actualmente muchos agricultores de los Estados Unidos. Esta insolvencia está ocasionando la quiebra de muchos pequeños bancos regionales. “Exactamente la mitad de los bancos que quebraron en 1985 eran bancos agrícolas, es decir, bancos con por lo menos un 25% de sus préstamos invertidos en el sector agrícola”, dice el American Banker, periódico financiero.

El fraude y la malversación son otros factores que causan quiebras bancarias. La era de las transferencias bancarias por medios electrónicos ha hecho posible un robo de fondos que en comparación deja pequeños a los antiguos asaltos a bancos. “La economía norteamericana tiene una pérdida anual de más de $500.000.000 por estas causas”, declara el diario parisién Le Figaro. “En Europa, los grandes bancos son mucho más discretos al revelar sus cifras, ya que no quieren hacer públicos sus problemas. No obstante, admiten que las pérdidas debido a los fraudes cometidos por medio de ordenadores son mayores que las ocasionadas por los asaltos y robos comunes. El fraude por medio de ordenadores se ha convertido en un azote a nuestra economía moderna. [...] Tan pronto los expertos en ordenadores descubren contraataques, salen a la luz nuevos puntos vulnerables que ciertos individuos explotan rápidamente para beneficio propio.”

Como en todo negocio, la mala administración y las prácticas comerciales deficientes también pueden causar la quiebra. De hecho, se dice que la mala administración desempeña un papel principal en la mayoría de las quiebras bancarias. Pudiera ser que los directores del banco hicieran préstamos sin respaldo a amigos o parientes. Quizás se extralimitaron en los períodos de mayor prosperidad. O tal vez la avaricia y un esfuerzo por hacerse ricos en poco tiempo los llevó a hacer inversiones imprudentes.

En algunos casos, la competencia voraz ha conducido a bancos a correr riesgos extraordinarios. Algunos se hacen víctimas de sus propias políticas demasiado agresivas tocante a préstamos. Viéndose en la necesidad de encubrir sus problemas y de mejorar los fondos de reserva y la liquidez del efectivo, algunos bancos tratan de atraer depositantes ofreciendo tasas de interés extraordinariamente altas, o hasta invierten más aún en empresas comerciales arriesgadas.

El seguro del gobierno que cubre los depósitos —que garantiza que prescindiendo de lo que ocurra, los depositantes serán reembolsados— también ha inducido a algunos bancos a no usar precaución. Pero el futuro no se puede predecir. Por ejemplo, algunas personas que invirtieron en el petróleo y en otros campos de la energía al tiempo en que estos estaban en auge y los precios eran altos se fueron a la bancarrota cuando los precios bajaron o sus empresas comerciales fracasaron. Un período deflacionario pudiera ocasionar estragos a aquellos que esperaban amortizar sus préstamos con los dólares que hubieran obtenido con mayor abundancia y a menor costo durante un período inflacionario.

Estos problemas que conducen a los fracasos bancarios no se limitan a los bancos pequeños. Algunas de las instituciones financieras más grandes del mundo también se encuentran en graves aprietos. Muchas han hecho préstamos de millones y hasta de miles de millones de dólares a países del Tercer Mundo que ahora no pueden pagar los intereses y mucho menos el capital. Esta ola de quiebras bancarias en los últimos años ha hecho surgir preguntas en todas partes del mundo. ¿Hemos depositado erróneamente nuestra confianza en el sistema bancario? Exactamente, ¿cuán seguros son los bancos?

[Fotografía en la página 5]

En el exterior de esta casa se puede apreciar el dinero de piedra de Yap

[Tabla/Ilustración en la página 6]

(Para ver el texto en su formato original, consulte la publicación)

Quiebra de bancos (E.U.A.)a

1977 - 6

1978 - 7

1979 - 10

1980 - 10

1981 - 10

1982 - 42

1983 - 48

1984 - 79

1985 - 120

[Nota a pie de página]

a Bancos asegurados por la FDIC (siglas en inglés de la Compañía Federal de Seguros de Depósitos). Estas cifras no incluyen las quiebras de otras instituciones de ahorros. Una lista de bancos en dificultades hecha por la FDIC con fecha del 11 de marzo de 1986 contiene los nombres de otros 1.196 bancos.

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