¿Por qué les preocupa perder miembros?
Muchas iglesias están perdiendo miembros. Estos primeros tres artículos, por el corresponsal de ¡Despertad! en Italia, muestran que el Vaticano mismo se preocupa por ello, así como muchos periódicos y comentaristas católicos. ¿Qué razones dan ellos, y otros, para la pérdida de miembros de las iglesias?
EL VATICANO está preocupado. En mayo del año pasado emitió un informe titulado Sectas o nuevos movimientos religiosos: Desafío pastoral. Este documento se escribió como resultado de un estudio que cuatro departamentos del Vaticano empezaron en 1984 para determinar a qué se debía que tantos católicos estuvieran abandonando su iglesia.
El Vaticano dio muchas razones por las cuales los católicos abandonan su iglesia, entre ellas las siguientes: ‘Preocupación por el futuro; la naturaleza de la verdad y cómo hallarla; el significado de la vida; preguntas que no les son contestadas; sentimientos de que se les ha traicionado, engañado, explotado, y de que no se les ha prestado atención; y desilusión en cuanto a las leyes y prácticas eclesiásticas’.
Esa descripción tiene paralelo con la condición en que se hallaban las muchedumbres que acudieron a Jesús: “Estaban vejados y abatidos como ovejas que no tienen pastor”. (Mateo 9:36a.) El documento del Vaticano confesó que hay “muchas faltas y deficiencias en el comportamiento actual de la Iglesia”, y dio énfasis a que “hay un vacío que pide ser llenado”. También mencionó la “falta de liderato, paciencia y envolvimiento personal por parte de los líderes eclesiásticos”.
Otras fuentes dan otras razones para el que la gente se aleje de las iglesias. El conocido teólogo católico holandés Johannes Baptist Metz declaró: “Nuestra religión occidental está completamente secularizada. No se ha dejado en ella ningún vestigio de mesianismo. La gobernación por Dios ha desaparecido de ella. Él ya no se halla en las iglesias, en la teología ni en las cuestiones sociales y políticas de nuestro día”.
Una revista teológica internacional, Concilium, comentó de este modo sobre la situación de los jóvenes en España: “La juventud y la iglesia representan dos mundos totalmente separados, cada uno a gran distancia del otro”. Esta revista menciona situaciones parecidas en Holanda, Bélgica, la República Federal de Alemania y Australia.
Un informe de prensa llamó al documento papal “el clamor de alarma del Vaticano”. El documento sugiere un ‘reexamen del enfoque de la comunidad parroquial’. Debe ‘volverse hacia otros y testificar’. Hace notar que las sectas “se esfuerzan por hablar a la gente donde esta se halle, y de manera afectuosa, personal y directa, sacando al individuo del anonimato, promoviendo participación, espontaneidad, responsabilidad, entrega a la labor”.
Pide “una educación progresiva en la fe” para combatir la ignorancia religiosa que es tan general entre los miembros de las iglesias hoy. “La palabra de Dios —declara el documento— debe ser descubierta de nuevo como elemento importante en la edificación de la comunidad”, y la obra de predicar debe tener una “dimensión bíblica”.
Apartándose de su autoexamen, el documento hace un comentario siniestro: “A veces quizás tengamos que reconocer, y hasta apoyar, intervenciones radicales por el estado en el desempeño de sus propias funciones”. (Cursivas nuestras.) Esta “invitación” al Estado para que interviniera y ayudara en la guerra no pasó sin que se notara en la prensa. “¿Está reapareciendo la sombra del ‘brazo secular’ respecto a las religiones no católicas, y particularmente respecto a las llamadas ‘sectas’?”, preguntó Marco Tosatti en La Stampa del 4 de junio de 1986.
¿Indica este posible uso del gobierno que el Vaticano desea regresar a sus métodos de la Edad del Oscurantismo y la Edad Media para suprimir la libertad de cultos? ¿Solicitó Jesús alguna vez la ayuda de las autoridades políticas para neutralizar a los que se oponían a sus enseñanzas? ¿Hizo eso Pedro alguna vez? ¿Hicieron eso alguna vez los demás apóstoles? ¿No fueron los fariseos quienes acudieron a Pilato para que se fijara a Jesús en un madero? ¿Es solicitar la ayuda gubernamental una prueba de fortaleza espiritual, o una confesión de debilidad?
No todos los católicos que abandonan su iglesia se unen a otra religión, pero grandes cantidades de ellos están uniéndose a una organización en particular. ¿Cuál es ese grupo, y por qué lo escogen tantas personas que abandonan su iglesia?
[Nota a pie de página]
a Citado de la Biblia de Jerusalén, una Biblia católica. Todos los textos bíblicos citados en este artículo y en los dos que siguen se toman de esta Biblia católica, a menos que se indique lo contrario.