De nuestros lectores
Trastornos del apetito Ojalá mi familia hubiese podido leer hace años el artículo “Ayuda para los que padecen trastornos del apetito” (22 de febrero de 1992). He estado batallando con la anorexia por treinta y cinco años, desde que tenía nueve. El artículo explicaba con exactitud y concisión las cuestiones más importantes. De hecho, ustedes dijeron cosas que mis seres queridos han llegado a entender solo después de años de asesoramiento. Sé que el artículo ayudará a muchos amigos y familiares de los que padecen dichos trastornos.
C. S., Estados Unidos
Antes del nacimiento Durante muchos años he disfrutado de leer sus artículos sobre la ciencia y la naturaleza. Me pareció particularmente interesante el artículo “Se empieza a aprender en la matriz” (22 de enero de 1992). Me asombra lo maravilloso y complejo que es el cerebro. Y la fotografía del embrión de ocho semanas era muy hermosa. El artículo me hizo apreciar aún más lo maravillosamente que estamos hechos.
J. J., Estados Unidos
Motocicletas En su artículo “¿Son peligrosas las motocicletas?” (8 de abril de 1992), aconsejan a los lectores que se pongan cinta reflectante en el casco. Este consejo podría provocar muchas muertes si el casco está hecho de policarbonato u otro material similar, como sucede con frecuencia. Los adhesivos y la pintura atacan este material y lo hacen quebradizo. Al producirse un accidente, el casco podría hacerse pedazos, con lo que no ofrecería ninguna protección al motociclista. Mejor sería comprarse un casco que ya fuese de por sí de un color brillante.
S. J. H., Inglaterra
Agradecemos este consejo de seguridad. Sería prudente leer las instrucciones del fabricante antes de hacer cualquier alteración de ese tipo.—La dirección.
Gracias por el artículo. El padre de mis tres hijos perdió la vida recientemente cuando se le rompió una pieza de la motocicleta y se derramó aceite sobre el neumático trasero. Le practicaron una operación cerebral muy complicada y luego estuvo en coma tres semanas. Ni que decir tiene que recordaré este artículo para referencia futura si algún día mi hijo desea conducir una motocicleta.
M. G., Estados Unidos
Cucarachas He sido lectora de su revista por los pasados ocho años, y quisiera encomiarles por la variedad de artículos que publican con relación a las tareas domésticas. En este caso me refiero concretamente al artículo “La resistente cucaracha” (22 de enero de 1992). Además de estar muy bien redactado, nos enseña la manera de librarnos de este insecto. Siguiendo las instrucciones mencionadas, mi casa pronto se verá libre de sus molestas visitas.
A. F. A. A., Brasil
Escuchas indiscretas Leí con interés el artículo “¿Son evitables las escuchas indiscretas?” (8 de diciembre de 1991). Pero me preocupó saber que hay quienes utilizan con malos motivos las radios con escáner. Es indignante pensar que algunas personas escuchan solapadamente las conversaciones de otros. Soy radioaficionado, y muchas veces utilizo un escáner para escuchar las transmisiones procedentes de barcos y pequeñas embarcaciones. Alguien con un escáner podría salvar la vida de personas que se encuentran en el mar pidiendo auxilio. Así pues, les rogaría que explicaran a sus lectores que no todo aquel que posee una radio con escáner se dedica a escuchar indiscretamente conversaciones ajenas.
R. P., Inglaterra
Crucigrama Como en su número del 8 de febrero de 1992 apareció el primer crucigrama que han publicado en bastante tiempo, quisiera explicarles por qué los veo tan útiles. Mi hijo padece un trastorno que le dificulta mucho la lectura y la escritura. Sin embargo, puede resolver sus crucigramas. Esto le confiere un sentido de logro y le ha ayudado a aprender el orden de los libros de la Biblia. Como pueden ver, su duro trabajo resulta en gran beneficio para los lectores.
C. G., Alemania