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¡Despertad! 1995
g95 22/5 págs. 14-16

Acuicultura: la cría de peces

POR EL CORRESPONSAL DE ¡DESPERTAD! EN NORUEGA

HACE miles de años, los chinos y los egipcios construyeron estanques de agua dulce en los que tenían y tal vez también alimentaban peces. Hoy en día, la cría de estos animales se ha convertido en una industria, conocida como acuicultura. El Diccionario de la Lengua Española define el término como la “técnica del cultivo de especies acuáticas vegetales y animales”. Implica crear las condiciones ambientales adecuadas para la cría o cultivo de animales y plantas acuáticas en agua salada o dulce.

La forma más común de acuicultura es la piscicultura o cría intensiva de peces. En muchos países, sobre todo aquellos donde hay agua dulce relativamente cálida, el cultivo de peces en estanques o viveros es una práctica habitual. Otras naciones se han concentrado en el aprovechamiento de los litorales. Noruega es un ejemplo de las últimas. Con una de las costas más largas del mundo y un agua bastante limpia y a la temperatura propicia, este país reúne las condiciones idóneas para la piscicultura marina. Noruega ha sido un país pionero en esta actividad, especialmente en la cría del salmón atlántico y la trucha.

El ciclo productivo

La producción comienza en los criaderos durante el otoño. Con un masaje suave se hace que la hembra expulse los huevos y a continuación se fertilizan estos con esperma de machos seleccionados. Los huevos fecundados pasan el invierno bajo cuidadosa supervisión en los criaderos. La eclosión tiene lugar seis meses después. Durante las primeras semanas los alevines o larvas se nutren del saco vitelino que conservan adherido al vientre. Una vez que consumen las reservas, se inicia su meticulosa alimentación. En su hábitat natural, el alevín de salmón o esguín pasa de dos a cinco años en el río en que nace antes de migrar hacia el mar, donde encuentra más alimento. El esguín de criadero está listo para emprender la migración en un año y medio.

En ese momento se traslada a los peces del agua dulce a la salobre. Normalmente son colocados en jaulas flotantes en el mar. Tras un año o dos en la granja marina, el salmón ha alcanzado el tamaño requerido para su procesamiento. Aunque parezcan tareas simples, presentan varias dificultades.a

Enigmas y variantes biológicos

Los primeros piscicultores tuvieron que aprender empezando desde cero todos los detalles sobre los métodos de reproducción, gustos alimenticios e instintos de las diferentes especies. Había una infinidad de enigmas biológicos por resolver y de posibles contratiempos. ¿Se conseguiría satisfacer las cambiantes exigencias de los alevines y los peces adultos respecto a la calidad y la temperatura del agua, el alimento y la luz?

Muchos de estos problemas se resolvieron hace tiempo. En la actualidad hay varios programas de investigación que se centran en el control del crecimiento y la conducta de las diferentes especies mediante factores tales como el ejercicio, la manipulación lumínica y la cantidad y calidad de alimento.

Contaminación e invasiones de algas

En vista de que la cría de peces precisa de un medio limpio, el desequilibrio de los ecosistemas y la contaminación crean problemas a la industria de la acuicultura. Cuando los peces que se hallan en estado natural detectan sustancias venenosas en el agua, evitan el peligro; los que están confinados en jaulas no pueden hacerlo. Por lo tanto, los derrames de petróleo y los vertidos tóxicos son potencialmente catastróficos para los peces de las granjas marinas.

Algunas personas se sobresaltaron cuando en 1988 hubo una asombrosa proliferación de algas tóxicas a lo largo de la costa suroccidental de Suecia y en la meridional de Noruega. Las algas mataron peces y otras formas de vida marítima en amplios sectores. Varias granjas marinas se vaciaron, en parte por el efecto de las algas y en parte por la venta urgente de los peces. Pero la mayoría de las instalaciones se salvaron de la calamidad, pues los piscicultores remolcaron las jaulas hasta los fiordos, donde no llegaba la plaga. Hubo quienes llamaron a este desastre “el Chernóbil marino”. Los entendidos dijeron que el aumento de la contaminación probablemente contribuyó al crecimiento masivo de estos organismos.

Las jaulas piscícolas están expuestas a todo tipo de inclemencias, entre ellas las heladas, las marejadas y los temporales. Cuando una instalación recibe daños y escapan los peces, el piscicultor sufre grandes pérdidas económicas. Además, los animales fugados pueden transmitir enfermedades a sus congéneres libres, originando así graves problemas, y competir con ellos por el alimento y los desovaderos, lo que podría perjudicar a las poblaciones locales de peces.

Por consiguiente, todo el mundo coincide en que deben afianzarse mejor las jaulas a fin de evitar las fugas. También en este campo se han hecho progresos. Aquaculture in Norway dice que en años recientes se ha avanzado “mucho en lo que concierne a la resistencia de las instalaciones de acuicultura al clima extremo”.

Tratamiento de las enfermedades

Cualquier factor que influya negativamente en la naturaleza de los peces o en su entorno les crea tensión, lo que, a su vez, repercute en su sistema inmunológico. La combinación de varios factores, como la concentración alta de peces, la alimentación intensiva, la acumulación de materia orgánica y el incremento de agentes patógenos, ha generado entre los animales de cría enfermedades mucho más graves que las de los peces en libertad, lo que ha causado grandes pérdidas a la industria piscícola.

Muchas de estas enfermedades podrían tratarse con antibióticos, por ejemplo, pero el uso prolongado de estas sustancias representa una amenaza para el medio ambiente, ante todo porque produce bacterias resistentes que requieren la obtención de nuevos fármacos. Los medicamentos pueden, además, debilitar a los peces, haciéndolos más vulnerables a otras enfermedades. Naturalmente, los piscicultores han tratado de salir de este círculo vicioso.b

El refrán “más vale prevenir que curar” es, por tanto, aplicable a la piscicultura. Se ha puesto mucho empeño en ampliar los conocimientos sobre cómo fortalecer las defensas naturales de los peces. La investigación se dirige hacia campos como la optimización de la alimentación, el medio donde crecen los alevines y los programas de trabajo, la cría de peces resistentes a las enfermedades, y el descubrimiento de vacunas y métodos de vacunación efectivos. Esta labor ha sido tan fructífera, que aparentemente la acuicultura ya ha conseguido mantener bajo control las enfermedades.

Una industria próspera

La acuicultura es una típica industria regional que reviste gran importancia para varias localidades costeras. Su crecimiento desde los inicios ha sido espectacular. En 1990, el valor de la producción mundial ascendió a más de 23.000 millones de dólares. Noruega suministra más de la mitad de los salmones atlánticos de cría del mundo, y exporta este pescado a más de noventa países.

Aunque el salmón atlántico ha sido el principal producto de granja marina hasta el presente, ya hay cantidades limitadas de bacalao y de halibut de cría en el mercado. La intención es que la acuicultura se convierta en proveedora confiable de pescado fresco y de calidad a lo largo de todo el año.

Lamentablemente, los seres humanos se dejan llevar con frecuencia por la codicia, y esta industria no ha sido la excepción. En algunos casos el deseo de obtener ganancias en poco tiempo se ha impuesto sobre las cuestiones ecológicas. Los piscicultores que tienen esa mentalidad han de comprender que la naturaleza puede devolver el golpe rápidamente; deben reconocer que el cuidado del medio ambiente repercute en su propio beneficio. Tarde o temprano, siempre se concluye que lo más sabio es aprovechar los recursos de la Tierra de acuerdo con el propósito original del Creador, en armonía con la naturaleza y sus complejos ecosistemas.

[Notas a pie de página]

a Información extraída del folleto Aquaculture in Norway, editado por la Asociación Noruega de Piscicultores.

b Pensando en los consumidores, las autoridades noruegas han establecido una normativa estricta sobre el uso de medicamentos. Los piscicultores pueden obtenerlos únicamente mediante un veterinario, y deben mantener a los peces medicados en cuarentena para asegurarse de que su organismo elimine por completo los fármacos antes de comercializarlos.

[Fotografías en la página 15]

Los peces son colocados en el mar dentro de jaulas flotantes

Se da un masaje a la hembra para que expulse los huevos

Cuando alcanzan el tamaño requerido, los recolectan para ser procesados

[Reconocimiento]

Fotos: Vidar Vassvik/Norwegian Seafood Export Council

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