BIBLIOTECA EN LÍNEA Watchtower
Watchtower
BIBLIOTECA EN LÍNEA
español
  • BIBLIA
  • PUBLICACIONES
  • REUNIONES
  • g95 8/11 págs. 26-27
  • De botellas a bonitos abalorios

No hay ningún video disponible para este elemento seleccionado.

Lo sentimos, hubo un error al cargar el video.

  • De botellas a bonitos abalorios
  • ¡Despertad! 1995
  • Subtítulos
  • Información relacionada
  • La elaboración de abalorios en Bida
  • El aprendizaje
  • Los krobos lo dicen con cuentas
    ¡Despertad! 1977
  • Cuentas
    Perspicacia para comprender las Escrituras, volumen 1
  • Por qué brilla la Luna
    ¡Despertad! 1971
  • El ábaco... calculador de bolitas del Oriente
    ¡Despertad! 1972
Ver más
¡Despertad! 1995
g95 8/11 págs. 26-27

De botellas a bonitos abalorios

POR EL CORRESPONSAL DE ¡DESPERTAD! EN NIGERIA

USTED tiene mucha prisa. Alcanza una botella que hay sobre la mesa, pero no la agarra bien y cae al suelo, rompiéndose. Tras exhalar un suspiro, barre los pedazos de vidrio y los tira a la basura. Para usted, ese es el fin del asunto.

Pero si viviera en Bida (Nigeria), tal vez ese fuera el inicio. ¿Por qué? Porque los artesanos de uno de los grupos étnicos que viven en la localidad, los nupe, tienen la habilidad de convertir una botella rota en una bonita sarta de abalorios, o cuentas de vidrio. Es un arte que se ha transmitido de generación en generación a lo largo de los siglos sin sufrir apenas ningún cambio.

La elaboración de abalorios en Bida

El taller es una choza redonda y pequeña de barro desecado. En el centro hay un horno de cerámica en el que los artesanos introducen leña y le prenden fuego. Con un fuelle manual avivan el fuego y siguen echándole leña hasta que sobresale una llama roja por la parte superior del horno. Entonces suspenden una botella encima del horno con la ayuda de una vara, y enseguida el vidrio se reblandece y empieza a fundirse.

El artesano fabrica los abalorios de uno en uno. Coloca una vara puntiaguda sobre el fuego cerca de la que sostiene el vidrio. Cuando la punta de la vara se vuelve incandescente, la pone en contacto con la masa colgante de vidrio fundido, y haciéndola girar con los dedos, la envuelve en una porción de vidrio del tamaño de una cuenta.

A continuación, alisa el vidrio y le da la forma de una cuenta con un machete. Si es muy hábil, puede superponer sobre cada cuenta un dibujo formado con vidrio de distintos colores. Finalmente, se vale del machete para desprender con cuidado la cuenta de la vara y depositarla sobre una bandeja de ceniza para que se enfríe. Así concluye su elaboración. El agujero que le ha dejado la vara servirá para ensartarla. Lo único que falta es lavarla y enhebrarla con otros abalorios para formar un collar.

El aprendizaje

¿Cómo se aprende el arte de hacer abalorios? Los niños nupe se inician en la técnica observando. A los 10 años de edad ya ayudan a recoger y cortar la leña.

El siguiente paso es dominar el uso del fuelle. Este tiene dos bolsas gemelas de tela, cada una de las cuales está conectada a un palo. Para hacerlo funcionar, el “soplador” ha de tomar un palo en cada mano y moverlos rápidamente hacia arriba y hacia abajo. Necesita tanto fuerza como coordinación. Debe ser lo suficientemente fuerte como para accionar el fuelle sin interrupción durante toda la sesión de trabajo, que puede prolongarse por horas.

También necesita bastante coordinación para hacerlo funcionar rítmicamente a la velocidad precisa. Si lo acciona muy despacio, el calor del fuego no reblandecerá el vidrio lo suficiente como para que pueda moldearse. Pero si lo acciona muy deprisa, el exceso de calor puede hacer que el vidrio fundido se desprenda de la vara y caiga en el fuego.

Por lo general, el aprendiz pasa cinco años utilizando el fuelle antes de aprender a fabricar los abalorios. Una de las dificultades de este oficio estriba en acostumbrarse al calor del fuego, el cual, añadido al calor tropical del sol, puede ser un verdadero suplicio.

El joven aprende progresivamente. Primero ayuda a un artesano experimentado a manejar las varas, y después aprende a formar cuentas pequeñas y sencillas. Más adelante empieza a hacerlas más grandes y a decorarlas con un dibujo superpuesto de vidrio de otro color. Al observar a un artesano experimentado, parece que sea un trabajo fácil, pero toma tiempo adquirir la destreza necesaria para producir de uno en uno toda una serie de abalorios de tamaño, forma y dibujo uniformes.

La fabricación de abalorios es un arte deleitable. El artesano disfruta viendo a personas de todo el país adornadas con sus cuentas de vidrio coloridas: pequeñas para los niños, primorosamente decoradas para las mujeres y pesadas y ceremoniales para los hombres. También hay regocijo cuando en las fiestas la gente se reúne alrededor del taller para cantar y bailar al ritmo del fuelle.

El libro History of West Africa (Historia de África occidental) dice: “La artesanía de los nupe en [...] vidrio [...] sigue siendo una de las mejores del continente”. Otros comparten la misma opinión. Un misionero cristiano explicó: “Antes de irnos de vacaciones, compramos abalorios de Bida y de otros lugares para regalarlos a los amigos y los familiares. Cuando llegamos a Estados Unidos, todos ellos preferían los abalorios de Bida”.

[Fotografía en la página 26]

Fundiendo vidrio en un horno

    Publicaciones en español (1950-2025)
    Cerrar sesión
    Iniciar sesión
    • español
    • Compartir
    • Configuración
    • Copyright © 2025 Watch Tower Bible and Tract Society of Pennsylvania
    • Condiciones de uso
    • Política de privacidad
    • Configuración de privacidad
    • JW.ORG
    • Iniciar sesión
    Compartir