Estudio 17
Cómo escribir cartas
1, 2. ¿Qué buenos propósitos pueden cumplir las cartas?
1 En la congregación cristiana primitiva se dio buen uso a las cartas de varias maneras. Eran un medio de mantenerse en comunicación con las congregaciones. (Fili. 1:1) Se usaron para animar a los que habían recibido responsabilidades especiales. (2 Tim. 1:1, 2, 6) Por cartas se edificó a los que recientemente habían llegado a ser creyentes o a los que afrontaban dificultades. (1 Tes. 1:1-7; 3:1-7) Y los cristianos primitivos usaron las cartas para mantenerse en comunicación con los que habían llegado a estar estrechamente relacionados con ellos en el servicio del Señor.—3 Juan 1, 14.
2 Los ministros teocráticos de hoy día también tienen muchas razones para escribir cartas, y estas cartas pueden lograr mucho bien. A veces pudieran necesitarse cartas de estilo comercial. Quizás haya que escribir a funcionarios públicos en cuanto a la obra del Reino. A menudo solo por medio de cartas es posible poner en comunicación con las “buenas nuevas” a personas que viven en edificios de apartamentos exclusivos, así como a personas que viven en lugares aislados. Puede ser que algunos publicadores de su congregación se hayan mudado, o que usted tenga parientes que vivan a distancia considerable, y usted quiera mostrarles su interés amoroso en ellos por medio de escribir una carta. Además, hay veces que uno envía una carta para expresar gracias o condolencia.
3. Para que sean dignas de nuestro ministerio, ¿qué debe caracterizar a nuestras cartas?
3 Nuestras cartas deben ser dignas del ministerio que Dios nos ha dado. Deben ser amigables, prudentes y mostrar consideración amorosa a los que las lean. Deben ser positivas y edificantes, más bien que cartas negativas y que expresen un espíritu de queja, lo cual derriba la fe y deprime al lector. “El amor edifica,” dice la Palabra de Dios. (1 Cor. 8:1) Considere, también, la apariencia y la impresión general que dará la carta. Para nitidez, es bueno tener un margen bastante uniforme alrededor de los lados y el pie de la carta. Los borrones no dan buena impresión. Además, la buena ortografía y la buena estructura de las oraciones merecen atención. No obstante, si usted no es experimentado en estas cosas, no deje que eso le desanime de escribir a sus amigos. El afecto, el interés y el entusiasmo por lo general más que compensan por errores de ortografía o de estructura de las oraciones. Pero la ortografía se puede mejorar usando un diccionario, y la estructura de las oraciones puede mejorar según notamos cómo otros agrupan las palabras y las frases. Considerando estos puntos, veremos ahora más de cerca los varios tipos de cartas que es posible que tengamos que escribir en relación con nuestro ministerio.
4. Resuma brevemente la forma adecuada para una carta de tipo comercial.
4 Cartas de tipo comercial. Al escribir una carta de tipo comercial, es aconsejable que usted escriba su nombre, dirección y la fecha en la parte superior de la carta. Esto se llama el encabezamiento y aparece en el lado derecho del papel. (En cartas a la Sociedad Watch Tower, el encabezamiento debe contener también el nombre de la congregación del que la envía, si tiene que ver con asuntos de congregación.) Al lado izquierdo del papel, pero un poco más abajo del encabezamiento, ponga el nombre y la dirección de la firma o persona a quien usted escribe. Después viene el saludo, o tratamiento social. Al escribir a firmas o a individuos que no tengan que ver con los testigos de Jehová, tratamientos como “Estimado señor,” “Estimados señores,” “Estimado Sr.” y otros por el estilo son apropiados. Al escribir a la Sociedad y a otros que son testigos de Jehová, la costumbre es usar tratamientos como “Estimados hermanos” o “Estimado hermano.” Finalmente hay una frase de cierre tal como “De usted, sinceramente” o “Muy atentamente.” Al escribir a los que están dentro de la organización de Jehová, frases de cierre tales como “Su hermano” o “Su consiervo” son propias. Esto comienza a mitad de la página, atravesando desde ahí, y va seguido por una coma. Inmediatamente debajo, firme su nombre. Cuando se escribe una carta a la Sociedad de parte de una congregación o un circuito, el que escribe también pudiera indicar su puesto, con expresiones como “superintendente presidente” o “superintendente de circuito,” inmediatamente debajo de su firma.
5, 6. ¿Qué debe recibir atención primero en la carta, y, usualmente, qué ayuda a producir una respuesta favorable?
5 Al mismo principio de su carta, declare el propósito de ésta. Entonces el que la reciba sabrá inmediatamente por qué escribe. Si la carta es una continuación de correspondencia anterior, sería bueno mencionar aquella carta anterior y el tema específico de que trató. Y cuando la correspondencia se efectúa con una organización grande que tiene muchos departamentos, es también útil indicar cualquier símbolo identificador que aparezca en la última carta que usted haya recibido de la organización. En cuanto al cuerpo de la carta, da buenos resultados el usar un párrafo separado para cada asunto específico o cada específico encadenamiento de pensamientos. Esto ayuda a hacer que los diferentes puntos de su carta se destaquen distintamente y muchas veces resulta en mejor servicio. Si la carta es en parte de negocios y en parte informal, es mejor dar atención a los asuntos de negocio primero.
6 La brevedad de expresión es siempre valiosa en la escritura de cartas, y sin embargo la información que usted quiera comunicar debe ser clara y completa. Pero si las palabras innecesarias o los pensamientos redundantes se eliminan, su carta será más eficaz. El propósito de su carta quedará más claro si usted deja fuera de ella materia que no tenga que ver con el asunto que usted trata. Además, por lo general es apropiada una expresión sincera de aprecio por el esfuerzo de otros. Aun en el caso de una carta de tipo comercial en que se explique alguna dificultad, por lo general se obtiene mejor respuesta cuando uno usa alguna expresión como: “Ciertamente aprecio mucho lo que usted está haciendo (o pueda hacer) por mí en este asunto particular.”
7-9. ¿Qué pudiera decirse en una carta que se escribe con el propósito de dar un testimonio?
7 Para dar un testimonio. La escritura de cartas también ha resultado valiosa en la predicación del mensaje del Reino. En algunos sectores hay grandes edificios de apartamentos u hoteles residenciales que no se pueden trabajar libremente, pero podemos escribir cartas a los que viven en esos lugares. Además, hay muchas personas a quienes vez tras vez no se encuentra en casa cuando se efectúa la obra de casa en casa, pero si recogen su correspondencia. Y, para un publicador que no puede salir de su hogar, el escribir cartas a estas personas pudiera ser la única manera disponible a él para compartir el mensaje del Reino con otros.
8 Al escribir una carta para dar un testimonio acerca del reino de Dios, es bueno que usted se presente primero. Sería bueno también declarar por qué escribe en vez de hacerle una visita personal. Eso dejará en el que reciba la carta una impresión de su sinceridad e interés. Entonces escriba lo que quisiera decirle personalmente si pudiera haber visitado. No es difícil hacer eso si usted aplica los principios que ha estado aprendiendo en la escuela del ministerio. Puede usar una presentación de textos bíblicos tomada de Nuestro Ministerio del Reino reciente o transcribir en sus propias palabras partes de La Atalaya o ¡Despertad! recientes o del libro Usted puede vivir para siempre en el paraíso en la Tierra. Usted pudiera también adjuntar un tratado una revista o un folleto y animar a la persona a leerlo. Explique por qué es tan importante esta información. Como usted hace en la obra de casa en casa, usted pudiera sugerir que la persona buscara los textos bíblicos en su propia Biblia. Entonces, con el fin de cultivar el interés que pueda haberse despertado, dígale cómo comunicarse con usted e invite a la persona a hacerlo. Suministre claramente su nombre y dirección para que, si desea expresarle agradecimiento por su carta o suscribirse a La Atalaya o ¡Despertad!, sepa adónde escribir.
9 En la parte de afuera del sobre, siempre muestre su propia dirección. Asegúrese de que haya usado suficiente franqueo, especialmente si ha adjuntado literatura. Si el franqueo no es adecuado, el correo pudiera cobrarle la cantidad que falta al amo de casa, y eso puede perjudicar su esfuerzo de dar un buen testimonio.
10, 11. ¿Por qué son provechosas las cartas a miembros de la familia de uno y a amigos, y qué pudiera tratarse en éstas?
10 A miembros de su familia y amigos íntimos. En la vida diaria damos nuestro tiempo y atención a las actividades que consideramos más importantes. Pero, ¿apartamos tiempo para mantenernos en comunicación con parientes amorosos y amigos íntimos por medio de la correspondencia? Los padres aprecian profundamente las cartas que reciben de sus hijos, y los hijos reciben provecho de las cartas que les escriben sus padres. El intercambio de “conversación” por medio de cartas ayuda mucho a mantener juntos a los miembros de la familia, aun cuando físicamente estén muy alejados unos de otros. Los amigos y parientes suyos ciertamente se sentirían edificados al recibir alguna evidencia de que usted está bien, una carta gozosa y con noticias escrita por su pluma o máquina de escribir. ¿Lo duda? Pues solo piense en lo que usted mismo ha experimentado. Pocas cosas se reciben con tanto deleite como una excelente carta. Usualmente causa una emoción que deleita. Usted se siente feliz porque alguien ha pensado en usted, ¿verdad? Recuerde, la cualidad sobresaliente de los cristianos es que se aman los unos a los otros; y una manera de mostrar esto es por medio de mantenerse en comunicación aun cuando estén muy alejados unos de otros.
11 Pero, ¿de qué escribirá usted? ¿Disfruta de experiencias interesantes? Las que le causan placer a usted por lo general son agradables a otros. Puede ser una experiencia personal que usted haya tenido en el ministerio, o una experiencia que haya oído a otros contar. (Pero no es sabio dar información de cuya confiabilidad haya alguna duda.) A veces usted pudiera recordar alguna experiencia agradable que compartió con la persona a quien escribe. Esto estrecha el lazo de unión que existe entre los amigos. También puede escribir acerca de cosas nuevas que haya aprendido. ¿Y qué hay de las cosas que personalmente ha estado haciendo hace poco, quizás los lugares que ha visitado? Esas cosas siempre son de interés a los amigos. ¿Está enferma la persona a quien escribe? Suministre algo que la estimule. Muestre interés y exprese su esperanza de que recobre la salud pronto. Pudiera también mencionar algo de especial interés que haya sucedido en una reunión de la congregación, algo que haya sido animador y que ayudará a alegrar el día de la persona enferma. Y en cuanto a cosas de las cuales escribir, si se le hace difícil recordar detalles de lo que ha sucedido recientemente o de lo que estaba pensando, ¿por qué no apuntar las cosas en un bloque de papel cuando las recuerda? Entonces cuando se siente a escribir tendrá la información disponible.
12, 13. ¿Cómo pudieran animar nuestras cartas a otros en el camino de la verdad?
12 Además, con relación a qué escribir, ¿pudiera usted pensar en algo que sea más valioso que el animar en el camino de la verdad al que recibe la carta? Quizás una persona con quien usted estudiaba la Biblia se ha mudado a otro pueblo. Si usted escribe una carta expresando su interés personal y dando ánimo, ¿no pudiera esto ayudar a mantener vivo el interés de esa persona en la verdad? Además, considere la emoción de los padres cuando un hijo o una hija que está lejos del hogar les escribe y expresa aprecio por la fidelidad de los padres a Jehová a través de los años y por haber criado a sus hijos de modo que apreciaran los caminos de Jehová. También, ¿qué hay de las personas que se han transferido a lugares donde hay una necesidad especialmente grande de Testigos, o que están desempeñando asignaciones en la obra misional o en hogares Betel? ¡Qué estímulo es para ellos recibir cartas que les expresen encomio por su fiel servicio a Jehová! (Jue. 11:40) Y apreciarán que incluya en sus cartas puntos que digan lo que está sucediendo en la congregación con la cual solían estar.
13 Acreciente la calidad de sus cartas por medio de no enfocar toda la atención en usted. Muestre interés en la persona a quien escribe incluyendo preguntas acerca de cómo se siente, sus planes, cómo le han salido los asuntos de que escribió antes, los amigos que tienen en común, y el progreso de las personas con quienes estudia la Biblia. Ese interés en la otra persona tiene un efecto saludable y edificante y estimula a seguir el intercambio de noticias.
14, 15. ¿Qué puede hacerse para que la conclusión de su carta sea significativa?
14 Al terminar usted el cuerpo de su carta, ¿cómo la cerrará? Las conclusiones que encierran significado ciertamente son deseables. Si solo decimos: “Ahora debo terminar porque no tengo más espacio,” eso no habla bien del escritor. ¿Por qué no pensar en algo más significativo? El apóstol Pablo usó una variedad de maneras interesantes de concluir sus cartas. Por ejemplo: “La bondad inmerecida de nuestro Señor Jesucristo sea con el espíritu que ustedes manifiestan, hermanos.” (Gál. 6:18; 2 Cor. 13:14) El apóstol Juan concluyó una de sus cartas de este modo: “Que tengas paz. Los amigos envían sus saludos. Da mis saludos a los amigos por nombre.” (3 Juan 14) Use una conclusión que esté en armonía con el asunto general ya tratado en su carta y que sea adecuada a la relación suya con el individuo.
15 La escritura de cartas no es difícil si día por día uno observa las cosas que suceden a su alrededor. Hay muchas cosas que están pasando en cumplimiento de las profecías bíblicas. Este viejo sistema de cosas, incluso su elemento religioso, va degenerando rápidamente. Sin embargo, la obra de Jehová prospera maravillosamente debido a que tiene Su bendición. Sus hermanos se deleitan al oír noticias de la expansión teocrática en la zona donde usted se encuentra. Prescindiendo de quién sea usted, hay otras personas que se alegrarían de recibir en una carta sus expresiones afectuosas y personales de interés. Y el mostrar este interés en otros es verdaderamente parte de nuestro ministerio, porque nuestro amor fraternal no debe cesar solo porque nos separe la distancia. Realmente, puede ser intensificado por la escritura de una carta.