Estudio 35
Material adaptado al ministerio del campo
1-3. ¿Por qué es valioso aprender a adaptar nuestro material al ministerio del campo?
1 Una gran parte de nuestra obra como ministros cristianos hoy implica el predicar y enseñar la Palabra de Dios a personas que saben muy poco acerca de la Biblia. Algunas de ellas nunca han poseído una; otras meramente tienen un ejemplar en el estante. Esto significa que, si es que van a recibir el beneficio pleno de lo que les decimos, tenemos que adaptarlo a las circunstancias de esas personas. No que cambiemos el mensaje, sino que hacemos un esfuerzo especial por expresarlo en lenguaje que ellos entiendan. Realmente, el que tengamos que adaptar nuestro material de esta manera somete a prueba lo cabalmente que nosotros mismos lo entendemos.
2 Adaptar significa modificar para enfrentarse a nuevas condiciones, conformar una cosa con otra. Significa reconciliar algo a la satisfacción de uno o de otra persona. La consideración del asunto de adaptar material al ministerio del campo debe dar énfasis a la necesidad de hacer que las presentaciones en el ministerio del campo o cualquier otro discurso sean sencillos y entendibles a un auditorio específico y particularmente a las personas recién interesadas que uno encuentra en el ministerio del campo. Al trabajar en esta cualidad en la escuela, por lo tanto, usted debe siempre considerar a su auditorio como consideraría a las personas que encuentra al testificar de casa en casa.
3 Esto no quiere decir que mientras usted trabaja en esta cualidad su discurso debe adoptar la forma de una presentación de casa en casa. En cuanto a la manera de presentación todos los discursos serán según se bosqueja en sus instrucciones corrientes para la escuela. Lo que sí significa es que, prescindiendo del tipo de presentación que esté haciendo, los argumentos que desarrolle y el lenguaje que use serán de la clase que usaría ante personas a quienes encontrara en el campo. Puesto que la mayor parte de nuestro hablar se hace en el ministerio del campo, esto debe ayudar a hacer que usted esté alerta a la necesidad de hablar sencillamente, en un nivel que la mayoría de la gente que encontrara en el servicio del campo pudiera entender. Usted ha tenido ya alguna preparación para esta cualidad en el Estudio 21. Ahora se tratará por separado debido a su sobresaliente necesidad e importancia.
4, 5. Explique por qué nuestras expresiones deben hacerse entendibles al público.
4 Expresiones hechas entendibles al público. La necesidad que hay de tener esta cualidad se demuestra por las expresiones que algunos de los hermanos usan en el ministerio de casa en casa y en estudios nuevos. Nuestro entendimiento de las Escrituras nos ha dado un vocabulario que no se conoce comúnmente. Usamos tales palabras como “resto,” “otras ovejas,” y así por el estilo. Si las usamos al expresarnos, esas expresiones generalmente no comunican absolutamente ningún significado a las personas a quienes testificamos en el servicio ministerial en el campo. Deben ser esclarecidas usando una expresión sinónima apropiada o una explicación para que se entiendan. Hasta referencias al “Armagedón” y “el establecimiento del Reino” comunican poco significado sin alguna explicación en cuanto a lo que dan a entender.
5 Al considerar este aspecto, su consejero se preguntará a sí mismo: ¿Entendería ese punto o expresión una persona que no estuviera familiarizada con la verdad bíblica? Él no necesariamente lo desanimará de usar esos términos teocráticos. Son parte de nuestro vocabulario y queremos que las personas recientemente interesadas se familiaricen con ellos. Pero si usted sí usa cualquiera de estos términos, él tomará nota de si se explican o no.
6-8. Al preparar nuestros discursos, ¿por qué debemos ejercer cuidado para seleccionar puntos apropiados?
6 Se seleccionan puntos apropiados. Su selección de las ideas que va a presentar en el servicio ministerial en el campo variará tal como varían los términos que usted usa, dependiendo del marco de circunstancias. Eso se debe a que normalmente hay algunas cosas que no escogeríamos para considerarlas con una persona que recientemente mostrara interés. En esas circunstancias la selección de material se deja enteramente a usted. Pero cuando a usted se le da una asignación en la escuela, el material que usted va a abarcar ha sido seleccionado de antemano para usted. Solo puede seleccionar entre lo que contiene la asignación. ¿Qué debe hacer?
7 Ante todo, puesto que usted está limitado en cuanto a los puntos que puede usar, debe determinar un marco de circunstancias para su discurso que le permita la mayor selección de puntos apropiados. Su consejero se interesará en los puntos que usted seleccione y cómo encajan con las circunstancias de su discurso. Eso se debe a que usted está demostrando, en esta cualidad que se está considerando, que diferentes rasgos del servicio del campo exigen diferentes clases de material. Por ejemplo, para invitar a una persona recientemente interesada a una reunión usted no usaría el mismo material que usaría al hacer una presentación de casa en casa. Por lo tanto, sea que su asignación pida una conversación con un amo de casa o haya de ser un discurso corriente desde la plataforma, identifique el auditorio particular al cual usted habla por las cosas que diga y por los puntos que seleccione del material asignado.
8 Para determinar si los puntos son apropiados o no, su consejero considerará el objetivo de su discurso. En una visita de casa en casa su propósito generalmente es enseñar y estimular al amo de casa a estudiar más. En una revisita su objetivo es desarrollar el interés y, si es posible, comenzar un estudio bíblico de casa. Si es una presentación que sigue a un estudio, entonces es hacer que el amo de casa asista a una reunión o participe en el servicio ministerial en el campo, y así por el estilo.
9, 10. ¿Cómo podemos determinar si los puntos que hemos seleccionado son apropiados?
9 Por supuesto, aun en el mismo rasgo del servicio, su selección de puntos quizás varíe debido a su auditorio. Por lo tanto, esto también debe considerarse. Los puntos de su material asignado que no se prestan a su objetivo no deben ser introducidos en su discurso.
10 En vista de estos factores el marco de circunstancias debe seleccionarse antes de preparar el discurso. Pregúntese: ¿Qué quiero lograr? ¿Qué puntos se necesitan para lograr este propósito, y cómo deben ser modificados estos puntos para que se conformen a las circunstancias del discurso? Una vez que haya decidido estos asuntos, los puntos apropiados se pueden seleccionar sin dificultad y se pueden presentar de tal manera que se adapte el material al ministerio del campo.
11-13. ¿Por qué es importante señalar el valor práctico del material que hemos presentado?
11 Se hace destacar el valor práctico del material. El hacer que se destaque el valor práctico del material significa mostrar al amo de casa clara e inequívocamente que es cosa en que debe interesarse, algo que necesita o le puede ser útil. Desde el mismo principio del discurso el amo de casa debe darse cuenta de que “esto tiene que ver conmigo.” Esto es necesario para ganarse la atención del auditorio. Pero, para mantener esa atención, es necesario continuar esa misma aplicación personal del material consistentemente por todo el discurso.
12 Esto envuelve más que solo contacto con el auditorio y ayudar al auditorio a razonar. Ahora usted tiene que ir más allá y en realidad poner a su amo de casa dentro de la aplicación del material. Nuestro propósito en el ministerio del campo es enseñar a las personas la verdad de la Palabra de Dios y ayudarles a aprender el camino a la salvación. Por lo tanto, con prudencia y consideración, usted debe mostrar a su amo de casa los beneficios prácticos que le resultarán de escuchar y actuar en conformidad con lo que usted dice.
13 Aunque este aspecto de la cualidad se ha mencionado en último lugar, no se debe a que sea el menos importante. Es un punto vital y nunca debe pasarse por alto. Trabaje en él, porque es importante en el ministerio del campo. Rara vez podrá usted retener la atención de un amo de casa por tiempo alguno a menos que él pueda ver claramente que lo que usted está diciendo tiene algún valor en su propia vida.