JAFET
(“Que Se Ensanche”).
Hijo de Noé y hermano de Sem y de Cam. Aunque normalmente se le menciona el último, parece ser que Jafet fue el mayor de los tres hijos, ya que el texto hebreo de Génesis 10:21 hace referencia a “Japhet el mayor” (Val, ed. 1868; NM). Sin embargo, algunos traductores entienden que aquí el texto hebreo se refiere más bien a Sem como el “hermano mayor de Jafet” (Mod, NC y otras). Aceptando que Jafet fuese el hijo mayor de Noé, es probable que su nacimiento aconteciese alrededor de 2470 a. E.C. (Gén. 5:32.)
Jafet y su esposa estaban entre los ocho que entraron en el arca; y por lo tanto, sobrevivieron al Diluvio. (Gén. 7:13; 1 Ped. 3:20.) Antes del Diluvio no tuvieron hijos; luego, sin embargo, llegaron a tener siete: Gómer, Magog, Madai, Javán, Tubal, Mesec y Tirás. (Gén. 10:1, 2; 1 Cró. 1:5.) Estos hijos, así como algunos de sus nietos, son aquellos de quienes “la población de las islas de las naciones (pueblos marítimos, NBE) se esparció por sus tierras, cada una según su lengua, según sus familias, por sus naciones”. (Gén. 10:3-5; 1 Cró. 1:6, 7.) Históricamente, Jafet fue el progenitor de la rama aria o indoeuropea (indogermánica) de la familia humana. Los nombres de sus hijos y de sus nietos aparecen en textos históricos antiguos relacionados con pueblos y tribus que residían principalmente al norte y oeste de la Media Luna Fértil. Parece ser que se esparcieron desde el Cáucaso en dirección este hasta Asia central, y en dirección oeste a través del Asia Menor hacia las islas y los litorales de Europa y quizás hasta España. Las tradiciones árabes afirman que uno de los hijos de Jafet fue también el progenitor de los pueblos chinos.
Como resultado del trato respetuoso que Jafet, junto con su hermano Sem, dio a su padre cuando este se emborrachó, Jafet recibió la bendición de Noé. (Gén. 9:20-27.) En esa bendición Noé pidió que Dios “conceda [...] amplio espacio [heb. yá·fet]” a Jafet. Esta expresión hebrea se deriva de la misma raíz que el nombre Jafet (heb. Yé·fet), lo cual parece indicar que el significado del nombre de Jafet se cumpliría en un sentido literal y que sus descendientes se esparcirían por una amplia zona. Hay quien cree que las palabras “resida él en las tiendas de Sem” indicaban que existiría una relación pacífica entre los jafetitas y los semitas. Sin embargo, ya que la historia no menciona de manera particular tal asociación pacífica, posiblemente esa expresión esté conectada proféticamente con la promesa posterior que Dios les hizo a los descendientes de Sem: Abrahán, Isaac y Jacob, de que por medio de su “descendencia” todas las familias de la Tierra (incluyendo los que descendieron de Jafet) se bendecirían. (Gén. 22:15-18; 26:3, 4; 28:10, 13, 14; compárese con Hechos 10:34-36; Gálatas 3:28, 29.) El que, como Noé dijo a continuación, Canaán ‘llegara a ser esclavo’ de los jafetitas, se cumplió en la dominación de la tierra de Canaán (Palestina) durante el reinado del imperio medopersa (una potencia jafética) y en las conquistas posteriores de los griegos y los romanos, conquistas que incluyeron las fortalezas cananeas de Tiro y Sidón.