Les pareció un poco confuso
Si fueran obligados a explicar muchas de las ceremonias mundanas que se aceptan y se practican sin nunca ser investigadas, muchos se hallarían en el estado descrito en el título de arriba. En verdad ese encabezamiento fué muy adecuado para una noticia que se publicó en el Catholic Herald de Londres, el 14 de abril de 1950, refiriéndose a una de esas ceremonias en medio del disturbio político mundial. Esta fué la noticia:
“Una carta que se recibió en Hong Kong de una aldea en la China ocupada por los comunistas cuenta de una ceremonia extraña que se practicó al empezar las nuevas clases en la pequeña escuela católica. La bandera comunista estaba colgada en la pared de la sala de clase. Luego un cuadro santo grande se colgó en frente de la bandera. Se inclinaron tres veces ante la bandera—y tres veces ante el cuadro santo. Cantaron el nuevo himno nacional, y en seguida tres Ave Marias. Un funcionario comunista pronunció un discurso, seguido por una plática por el profesor católico. Finalmente ‘Bendiga Dios a China’ resonó entre el estallido tradicional de fuegos artificiales.”