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  • Escogiendo ahora vivir entonces
  • La Atalaya. Anunciando el Reino de Jehová 1952
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La Atalaya. Anunciando el Reino de Jehová 1952
w52 1/8 págs. 457-465

Escogiendo ahora vivir entonces

1. ¿Cómo escoge usted esa vida, y de acuerdo con las estipulaciones de quién?

¿CÓMO escoge usted esa vida en el nuevo mundo? ¿Levantando la mano, gritando ‘sí’, diciendo ‘Señor, me gustaría vivir entonces’? No; usted escoge esa vida del mismo modo que usted escoge la presente. Y ¿cómo escoge usted vivir ahora? Por medio de respirar, beber, comer, dormir y trabajar, sí; pero dicho más ampliamente, es mediante el curso de acción que usted adopta. Y ésta es acción, sírvase notar, que no es dictada o determinada por usted, sino más bien por los dictados del cuerpo. El cuerpo establece sus estipulaciones, le obliga a usted a llenar sus requisitos. Del mismo modo sucede al escoger la vida en el nuevo mundo. No es simplemente por medio de decir que le gustaría a usted vivir entonces, sino que la selección se hace por la manera en que usted proceda. Y aquí de nuevo la acción no se determina por el individuo. Jehová Dios es el que establece ese nuevo mundo y da a las personas vida en él. Él la da de acuerdo con sus propias estipulaciones, y nosotros tenemos que llenar sus requisitos. El rehusar ahora obrar de acuerdo con sus requisitos es escoger la muerte en vez de la vida eterna, exactamente tal como el rehusar respirar en respuesta a las demandas del cuerpo significaría la muerte para nuestro organismo físico ahora.

2. ¿Qué dicen algunos, y qué conversación es pertinente?

2 Algunos creen que si hacen lo que ellos piensan que es correcto eso es suficiente, que si ellos hacen el bien a su prójimo obtendrán la aprobación de Dios y vida eterna. Pero en cuanto a este asunto vital debemos dejar que Dios hable y no dejar que las decisiones finales dependan de lo que dicen criaturas humanas falibles. La conversación de Jesús con un rico gobernante joven aclara mucho este punto: “Ahora, ¡miren! cierto individuo se acercó a él y le dijo: ‘Maestro, ¿qué bien debo hacer a fin de obtener vida eterna?’ Él le dijo: ‘¿Por qué me pregunta usted acerca de lo que es bueno? Uno solo hay que es bueno. Sin embargo, si usted quiere entrar a la vida, observe los mandamientos continuamente.’ Él le dijo: ‘¿Cuáles?’ Jesús dijo: ‘Pues, no debes asesinar, No debes cometer adulterio, No debes robar, No debes dar testimonio falso, Honra a tu padre y a tu madre, y, Debes amar a tu prójimo como a ti mismo.’ El joven le dijo: ‘He guardado todos éstos; ¿qué me falta todavía?’ Jesús le dijo: ‘Si usted quiere ser completo, vaya y venda sus posesiones y dé a los pobres y tendrá tesoro en el cielo, y venga y sea mi seguidor.’ Cuando el joven oyó este dicho, se fué afligido, porque tenía muchas posesiones.”—Mat. 19:16-22, NM.

3. Además de conducta limpia y obras caritativas, ¿qué debe de hacerse para ser completo en ganar la vida eterna?

3 Sin duda este joven estaba haciendo mucho bien. Estaba viviendo una vida limpia; no cometía asesinatos o adulterios o robos. No era mentiroso, honraba a su padre y a su madre, y al mostrar el mismo amor para su prójimo como para sí mismo debe haber sido activo en obras caritativas. Su reputación en la comunidad debe haber sido elevada. No obstante después de todo esto Jesús le dijo, “Si usted quiere ser completo”; claramente queriendo decir que con toda la conducta personal limpia y obras caritativas a su favor todavía no estaba completo en cuanto a llenar los requisitos de Jehová para vida eterna. Estaba incompleto. Debía descargarse de sus posesiones excesivas, cuyo cuidado consumiría tanto de su tiempo y energía. Él debía desembarazarse de todas estas obligaciones y cuidados comerciales a fin de estar libre para la actividad verdaderamente vital exigida de todos los que querían ser completos en cuanto a llenar los requisitos para vida eterna. Él debía ser un seguidor de Cristo Jesús. Eso significa que tendría que estudiar la Palabra de Dios, determinar la voluntad de Dios, dedicarse a hacer esa voluntad, fielmente llevar a cabo esa dedicación, siguiendo las pisadas de Jesús, predicando el evangelio del Reino como lo hizo el Dechado y Modelo para los cristianos.—1 Ped. 2:21, NM.

4. ¿Qué alegan algunos que es suficiente, empero qué debe ponerse por delante de eso?

4 Muchas personas argüirán que hemos llenado los requisitos de Jehová si amamos a nuestro prójimo como a nosotros mismos, que significa hacer el bien desinteresadamente a nuestro prójimo; pero que esto no es cierto se hace más manifiesto por estas palabras: “Tienes que amar a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu fuerza y con toda tu mente,” y a “tu prójimo como a ti mismo”. Lo que muchas personas no notan aquí es que el amor para el prójimo viene al final de esta lista de los requisitos. Lo que recibe mayor importancia es toda la mente, con nada dividido o retenido. ¿Cómo ha de manifestarse este amor sin reservas? “Esto es lo que el amor de Dios quiere decir, que observemos sus mandamientos.” Haciendo primero esto, y amando secundariamente al prójimo, llenamos los requisitos de Dios; porque Jesús dijo de tales obedientes: ‘Sigan haciendo esto y conseguirán la vida.’—Luc. 10:27, 28; 1 Juan 5:3, NM.

5. Realmente, ¿qué es el seguir la voluntad propia de uno en este asunto? ¿Por qué?

5 La persona que alega que los requisitos de Dios se llenan mediante el hacer uno el bien de acuerdo con la propia conciencia de uno en verdad sólo está aplicando un calmante a su conciencia, para aliviarla a medida que sigue en su propio camino egoísta. Pero eso es algo más que un ungüento para la conciencia, y el conocer qué otra cosa es de seguro no le traerá alivio. Francamente dicho, la creencia de que el hacer el bien según el propio punto de vista de uno es suficiente ¡es nada menos que idolatría rematada! Esto se demuestra enérgicamente por el caso donde el rey de Israel, Saúl, escogió seguir su propia voluntad en un asunto en vez de seguir la de Jehová, y a él Samuel le dijo: “La terquedad es [como] iniquidad e idolatría.” (1 Sam. 15:23, Darby) La misma posición se adopta en Colosenses 3:5 y Efesios 5:5, Traducción del Nuevo Mundo, donde se manifiesta que el codiciosamente satisfacer los deseos personales es idolatría. El obstinadamente apoyarse en la propia voluntad de uno, el exaltar la propia voluntad de uno por encima de la voluntad de Dios, el hacerla la guía en vez de la de Dios, es idolatrar la propia voluntad de uno del modo más ridículo y suicida. “Guárdense de los ídolos,” incluyendo a este ídolo vano y engreído de la voluntad personal. (1 Juan 5:21, NM) Por eso, el sólo hacer el bien a nuestro prójimo de acuerdo con lo que pensamos que es correcto no es la manera de escoger la vida en el nuevo mundo de Jehová, sino que es caer en el amor a Jehová, que debe manifestarse con todo el corazón, toda el alma, toda la fuerza y la trampa sutil de idolatría disfrazada, trampa que es colocada por Satanás y disparada por la vanidad y presunción humanas.

EL SEGUIR CUALQUIER RELIGIÓN QUE SEA NO ES SUFICIENTE

6. ¿Qué sostienen otros, y al hacerlo, qué idolatran y en qué fracasan?

6 Pero ahora alguien dirá: ‘Yo no idolatro mi propia voluntad, no sigo mi propia voluntad en asuntos de adoración. Pertenezco a una de las organizaciones eclesiásticas reconocidas y observo lo que esa organización enseña y ajusto mi vida a sus preceptos. Pienso que si una persona sinceramente sigue alguna de las muchas religiones, será aprobada por Jehová Dios.’ ¿Es correcta esa posición? Si la organización religiosa no enseña ni obra de acuerdo con la voluntad de Dios registrada en la Biblia, sino que opera por su propio credo religioso, ¿qué diferente es de alguien que sigue su propia voluntad personal? Todavía es idolatría, sólo que esta vez la persona está idolatrando a una organización en vez de a sí misma. De nuevo que Dios hable sobre este asunto vital, como lo hace por medio de su Hijo: “No todo el que me dice, ‘Señor, Señor,’ entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en ese día: ‘Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y echamos fuera demonios en tu nombre, y ejecutamos muchas obras poderosas en tu nombre?’ Y sin embargo entonces les confesaré: Nunca los conocí. Apártense de mí, obradores de desorden.” Jesús continuó su argumento, manifestando que los que oyeron su enseñanza y obraron de acuerdo con ella eran como el hombre que edifica su casa sobre la roca, la cual casa resiste las tormentas más violentas, mientras que los que no obraron así eran como el hombre que edificó sobre la arena y cuya casa se derrumbó con la tempestad.—Mat. 7:21-27, NM.

7. Al tratar de conseguir vida eterna, ¿qué no es suficiente?

7 Si el hombre edifica sobre cimientos equivocados su obra no durará. Si una casa religiosa se levanta sobre las arenas mudables de la tradición y credo en vez de edificarse sobre el cimiento sólido de la Palabra de Dios, su caída será grande y destructiva en la tormenta del Armagedón. No es suficiente que un hombre u organización tome el nombre de Dios o de Cristo en los labios. No es la ejecución de obras caritativas o rituales ceremoniales en el nombre de Dios lo que cuenta. No es la ejecución de ciertos formalismos o prácticas prescritas por una organización religiosa lo que trae aprobación divina. No es tal servicio de labios afuera o exhibición ceremonial, sino, como Jesús dijo, el que hace la voluntad de Dios es el que consigue la vida eterna. Si la organización religiosa no está enseñando la voluntad de Dios, no está siguiéndola exactamente, entonces sus adherentes del mismo modo están equivocados, sin importar cuán sinceramente se conformen a la voluntad de la organización. Sus protestas de que ellos hicieron muchas obras en el nombre de Cristo sólo producirán su réplica mordaz: “Apártense de mí, obradores de desorden.” Es la voluntad de Dios la que es divinamente legal; voluntades contrarias de personas u organizaciones son desorden a la vista de Jehová.

8. ¿Qué les acontecerá a las organizaciones falsas y sin frutos y a sus adherentes ciegos?

8 Tome nota de lo que se dice en Mateo 15:12-14, NM: “Los discípulos vinieron y le dijeron: ‘¿Sabe usted que los fariseos tropezaron al oír lo que usted dijo? En respuesta él dijo: ‘Toda planta que mi Padre celestial no plantó será desarraigada. Déjenlos. Guías ciegos es lo que son. Si, pues, un ciego guía a un ciego, ambos caerán en un hoyo.’” Los fariseos dirigían una organización religiosa reconocida de ese día, y puede asumirse que seguramente algunos de ellos y sus seguidores eran sinceros, porque unos cuantos de los tales creyeron en Cristo. (Hech. 6:7; 15:5) Ellos no se adhirieron a la secta de los fariseos, pensando que todo lo que se exigía era que estuvieran asociados con alguna organización religiosa. Abandonaron la organización cuando supieron que estaba equivocada, sabiendo que no estaba plantada por Dios e iba a ser desarraigada y destruída, y que tanto los líderes ciegos como los seguidores ciegos asociados con ella la acompañarían al hoyo de la destrucción. Si estas plantas u organizaciones religiosas no producen fruto para la honra de Jehová en armonía con su voluntad y requisitos, serán cortadas hasta el suelo y dejadas sin raíz ni rama.—Mat. 3:10.

9. ¿Qué muestra lo grave que es comenzar una religión nueva?

9 ¿Quién puede comenzar una religión nueva, contraria a la voluntad y Palabra escritas de Dios? “Aunque nosotros o un ángel venido del cielo les declarara como buenas nuevas alguna cosa más allá de lo que nosotros les hemos declarado a ustedes como buenas nuevas, que sea maldito,” escribió el inspirado apóstol Pablo. (Gál. 1:8, NM) Ni siquiera un ángel alto y poderoso de los cielos puede comenzar un evangelio nuevo sin ser maldecido, entonces de seguro ningún hombre sobre la tierra puede hacerlo sin castigo. Cualquiera que declara como evangelio o buenas nuevas algo que sea diferente a lo que se registra en la Palabra de Jehová es maldito a la vista de Dios, sin importar que sea sincero en sus declaraciones o no. La sinceridad no hace que una cosa incorrecta sea correcta.

SINCERIDAD NO SUFICIENTE

10. ¿Qué prueba que la sinceridad y celo solos son insuficientes?

10 Indicando claramente que la sinceridad o celo en una organización religiosa que no está siguiendo la Palabra de Dios es insuficiente, Romanos 10:2, 3 (NM) declara: “Les doy testimonio de que tienen un celo por Dios; pero no conforme a un conocimiento acertado; porque, a causa de no conocer la justicia de Dios sino de tratar de establecer la suya propia, ellos no se sujetaron a la justicia de Dios.” Estas personas tenían celo y deben haber sido sinceras, pero no obraron de acuerdo con conocimiento acertado de la Palabra de Dios. No conocían la justicia de Dios y trataron de establecer la suya. En su obstinación y orgullo de pensar que sus propias ideas religiosas eran correctas y celosamente tratando de probarlas así, no se sujetaron a la justicia de Dios y su Palabra.

11. ¿Cómo aplica Romanos 10:2, 3 a las religiones falsas de hoy, y a qué extremo posiblemente lleguen?

11 Eso es lo que pasa hoy con tantas religiones falsas. Tienen sus credos y creencias doctrinales, arrancan textos de su lugar correspondiente para apoyarlos, y desechan cualesquier textos de la Biblia que les contradigan. Celosamente avanzan para establecer como justas sus creencias propias, no permitiendo que la Palabra de Dios diga la última palabra sobre el asunto y no escuchando esa Palabra en su totalidad, sino seleccionando lo que sirva para su propósito y arrancando o torciendo lo que no les conviene, en vez de ajustar su creencia a la recta y pura palabra de verdad de la Biblia que no tiene torcedura alguna. Esos individuos carecen de mansedumbre y docilidad. Son orgullosos, obstinados, rehusan admitir que están equivocados. Tenazmente afianzados a su voluntad propia en creencia religiosa, se hacen idólatras según la definición divina. Es posible que hasta lleguen al extremo de matar a uno de los verdaderos testigos de Jehová, pensando sinceramente que al hacerlo sirven a Dios. “Viene la hora cuando todo aquel que los mate se imaginará que ha rendido un servicio sagrado a Dios. Pero ellos harán estas cosas porque no han llegado a conocer ni al Padre ni a mí,” dijo Cristo Jesús. No obstante, su sinceridad no hace que el asesinato sea correcto.—Juan 16:2, 3, NM.

12. ¿Por qué es la Biblia tan necesaria ahora?

12 Si la sinceridad fuera el elemento determinante, ¿por qué se hubiera molestado Dios en proveer la Biblia? Él podría considerar el corazón y juzgar sobre la base de sinceridad o falta de sinceridad, y salvar o destruir sobre esa base. (1 Sam. 16:7) El conocimiento acertado es necesario, y la falta de él ha conducido a la ruina a siervos profesos de Jehová: “Mi pueblo está destruído por falta de conocimiento. Por cuanto tú has rechazado con desprecio el conocimiento de Dios, yo también te rechazaré.” (Ose. 4:6) Por esto Jehová Dios proveyó la Biblia para guiar nuestros pasos: “Lámpara es a mis pies tu palabra, y luz a mi camino.” (Sal. 119:105; Jer. 10:23) Su Palabra no es una provisión innecesaria que puede desecharse en favor de ideas personales o voluntad individual o credos sectarios. No es verdad que todas las organizaciones religiosas de la cristiandad sean simplemente diferentes caminos que conducen al mismo lugar de salvación. El camino a la destrucción es el camino que es lo bastante ancho para dar lugar a las muchas sendas serpenteantes de los centenares de sectas y cultos distintos, entre tanto que el camino a la vida es tan angosto y estrecho que no permite el que uno se desvíe de los preceptos guiadores de la Biblia: “Entren por la puerta angosta; porque ancho y espacioso es el camino que conduce a la destrucción, y muchos son los que entran por él; mientras que angosta es la puerta y estrecho el camino que conduce a la vida, y pocos son los que lo hallan.”—Mat. 7:13, 14, NM.

13. ¿Cuál es el mapa de caminos del cristiano, y únicamente en dónde terminarán los muchos caminos religiosos falsos?

13 Los muchos diferentes caminos religiosos no conducen al mismo lugar, de la misma manera que las muchas carreteras para automóviles no conducen al mismo lugar. Las palabras anteriores de Jesús manifiestan que la vasta mayoría de caminos religiosos son callejones sin salida. La Biblia es el mapa de caminos del cristiano e indica tanto el camino angosto que conduce a la vida como el camino ancho que conduce a la destrucción. Muchas diferentes organizaciones religiosas han tratado de sobreponerle a la Biblia caminos religiosos de ceremonia y credo construídos por ellos mismos. El camino anchuroso a la destrucción es suficientemente amplio como para abarcar todos estos caminos religiosos falsos, pero ninguno de ellos verdaderamente se compara con el camino angosto y estrecho a la vida. Quizás el añadir sendas tradicionales y veredas según credos haga que el supuesto camino a la salvación parezca ancho y fácil y atractivo. Pero termina en la muerte.

14. ¿Qué ilustración se ofrece, con qué preguntas?

14 Considere esta ilustración. Usted está viajando en su automóvil, teniendo presente determinado destino. Usted tiene un mapa de caminos, pero no se ha molestado en mirarlo. Alguien le ha dicho el camino que ha de tomar. Implícitamente confía en él, creyendo sinceramente que el camino indicado por él es correcto. Pero suponga que no lo es. Si usted sigue este camino erróneo, creyendo sinceramente que le conducirá al lugar donde desea ir, ¿hará su mera sinceridad que el camino termine en su destino deseado? Si usted va por el camino erróneo y no lo sabe, ¿apreciaría usted que otra persona lo corrigiera? o ¿se enojaría usted? ¿Pensaría usted que esta persona es intolerante? ¿Pensaría usted que estaba manifestando odio en contra del que lo dirigió a usted mal en primer lugar? ¿Le creería si él le enseñara dónde se equivocó usted, mostrándoselo en su propio mapa de carreteras? O ¿dejaría usted que el orgullo y la obstinación impidieran que usted reconociera su error, y le empujaran tenazmente por el camino equivocado? Difícilmente sería usted tan ridículo.

15. ¿Cómo aplica esta ilustración a muchos que viajan en caminos religiosos equivocados, probando que son ridículos y olvidadizos del mapa de caminos divino?

15 Empero muchas personas viajando por los caminos religiosos equivocados son así de ridículas. No son guiadas por el mapa de caminos divino, la Biblia. Siguen sus propias ideas o las direcciones de algún clérigo u organización religiosa, creyendo sinceramente que llegarán al cielo al proceder así. Dígales que están en el camino equivocado, y usted es un fanático, un sábelotodo, un sembrador de intolerancia. Tome la propia Biblia de ellos. Léales, “El alma que pecare, ésa es la que morirá.” No obstante se adhieren a la senda sectaria de que el alma es inmortal. Léales, “Sale su espíritu, y él se torna en su tierra: en ese mismo día perecen sus pensamientos. . . Los muertos nada saben ya.” Empero se prenden todavía más fuertemente de la dirección de su culto de que los muertos están conscientes. Léales, “El salario que paga el pecado es muerte.” Empero marchan resueltamente a lo largo del sendero según credos de que el salario del pecado es tormento eterno. Léales, “La tierra permanece para siempre.” Aun se adhieren tenazmente a la enseñanza de su clero de que la tierra va a ser quemada. Pacientemente indíqueles el sendero de la adoración verdadera en el mapa de caminos de la Biblia, manifiésteles la amonestación inspirada de que este camino sería confundido e invalidado por las tradiciones y doctrinas de líderes religiosos falsos, empero rehusan salir del camino equivocado, y su creciente ira y obstinación y orgullo hacen que la puerta de su mente se cierre violentamente. ¿Sinceros? Quizás; pero el seguir ciegamente a sus guías ciegos los hará caer en el hoyo de destrucción en vez de llegar al destino deseado.—Sal. 146:4; Ecl. 1:4; 9:5; Eze. 18:4; Mat. 15:1-9; Rom. 6:23, NM.

16. ¿Qué textos de la Biblia manifiestan que la sinceridad en sí misma no es suficiente?

16 Hay numerosos textos de la Biblia que establecen la verdad de que la sinceridad en sí misma no es suficiente. “Lo que el hombre cree que es un curso correcto, puede terminar en el camino a la muerte. El que se equivoca tiene que aceptar las consecuencias.” (Pro. 14:12, 14, Mo) El camino que se cree correcto puede sin embargo conducir a la muerte, y el mero pensar que es correcto no permite que uno se escape de las consecuencias de un curso equivocado. “El insensato está seguro de que su propio camino es correcto: los hombres sensatos escucharán el consejo.” (Pro. 12:15, Mo) La fuente inagotable de consejo sano es la Palabra de Dios, y los verdaderos siervos de Jehová en la tierra la obedecen y la declaran, y los sensatos la oyen y se amoldan a ella, pero los insensatos engreídamente avanzan en su propio camino obstinado. “El que se hace sabio es un amigo de sí mismo; . . . El hombre piensa muchos planes, pero es el propósito del Eterno el que prevalece.” (Pro. 19:8, 21, Mo) De modo que debemos hacernos sabios y darnos cuenta de qué se trata si vamos a ser amigos de nosotros mismos, no dejando que nuestras propias ideas y planes pugnen con Dios. Quizás pensemos hacer las cosas de un modo, pero Jehová no está obligado por nuestros planes. Es su propósito dar vida a los que le obedecen a Él, no a los que se obedecen a sí mismos; y es Su propósito el que prevalecerá en este asunto de salvación. “Los caminos del hombre siempre son correctos a sus propios ojos, pero con el Eterno está el veredicto respecto a su vida.” (Pro. 21:2, Mo) Por eso, no es la sinceridad del hombre en sus propios caminos lo que vale para la vida o la muerte, sino que es la voluntad de Jehová en el asunto la que determina cuál ha de ser el veredicto. ¡Toda la sinceridad del mundo no transformará los callejones sin salida de los hombres y las religiones falsas en calles abiertas que conduzcan a la vida eterna en el nuevo mundo de Jehová!

CÓMO ESCOGER LA VIDA

17. ¿De qué fuente aprenden los hombres el camino correcto, y tienen todos el tiempo para ello?

17 ¿Cómo hemos de determinar cuál es la manera de proceder que nos conducirá en el camino correcto, que manifestará que escogemos vivir en el nuevo mundo? No es lo que diga un sacerdote católico, ni lo que diga un predicador protestante, ni lo que diga un rabino judío, ni aun lo que diga uno de los testigos de Jehová. No es lo que diga algún gobernante del mundo, ni lo que usted lea en los diarios, u oiga por el radio, o vea por la televisión—no es ninguna de las cosas con la que cualquiera de estos conductos de propaganda atacan nuestra mente. No es lo que los hombres digan; es lo que Jehová Dios dice en su Palabra. ¡Deje que Dios tome la palabra! ¡Que hable por sí mismo! ¡Que sea oído por medio de su Palabra! ¡Estudie la Biblia! Algunos débilmente se excusarán con, “Estoy muy ocupado.” Pero ¿cuánto tiempo pasan esas personas leyendo diario? ¿escuchando el radio? ¿mirando la televisión? ¿leyendo novelas? ¿viendo películas? o ¿dedicándose a placeres de otros modos? Tienen un mal sentido de valores. Un hombre estudiará siete u ocho años para aprender cómo ser cirujano, pero se rebela contra usar siete u ocho minutos para estudiar cómo ser siervo de Jehová. Es todo ojos para los signos de dólar de una profesión bien pagada, pero ciego a los signos o señales de camino de la Biblia que dirigen hacia la vida eterna. Es todo oídos cuando el dinero habla, pero sordo cuando la Palabra de Dios habla. Con todo, hay muchos cientos de miles de los muchos millones de la tierra que tomarán tiempo para escuchar y aprender y conseguir el derecho a vivir.

18. ¿Qué curso de acción descubren los mansos que conduce a la vida en el nuevo mundo?

18 A medida que estos mansos estudian, aprenden que el reino de Cristo es la única esperanza de la humanidad. Ellos leen de las condiciones que habría en la tierra cuando este reino invisible fuera establecido en los cielos, y miran alrededor de ellos y ven que éste es ese tiempo, los últimos días del mundo de Satanás y que se acercan los primeros días del nuevo mundo de Jehová. Ellos aprenden también que tienen que predicar estas buenas nuevas a otros, en las calles, de puerta en puerta, en los hogares, en asambleas públicas, probando de este modo su amor por Dios por medio de obedecer sus mandamientos. Jesús lo hizo; sus seguidores también deben hacerlo. (Mat. 24:14; Luc. 8:1; 13:26; Hech. 5:42; 17:17; 20:20) Este curso fiel acarreará persecución, pero la perseverancia hasta el fin traerá vida en el nuevo mundo.—Mat. 5:10-12; 24:9-13; 2 Tim. 3:12; 4:2, NM.

19. ¿A quiénes no les gustaría la vida en el nuevo mundo?

19 No todas las personas aguantarán la persecución que precede a la vida en el nuevo mundo. De hecho, debe reconocerse que ni siquiera les gustaría a todas las personas la vida en ese nuevo mundo. Si su idea del placer es llenar sus pulmones de humo, o absorber drogas por la nariz, o derramar alcohol por la garganta como si fuera agua; o hartar su estómago de alimentos suculentos hasta que no puedan tragar otro bocado, entonces no les gustaría ese nuevo mundo. Si siempre están deseando la esposa de su prójimo, o tratando de divorciarse de la suya, o deseando robarle algo a su prójimo, o deseando dispararle a alguien con un cañón, o achicharrar a hombres con lanzallamas, o despedazar a mujeres y niños con bombas, entonces no les gustaría ese nuevo mundo. Si anhelan ver cuánta riqueza material pueden acumular a costa de otros, o cuánta adulación de criaturas pueden capturar mediante el ser clérigos ostentosos, o cuántos hombres pueden mandar o matar como personajes valentones de lo militar, entonces absolutamente no les agradaría el nuevo mundo. Ninguna de esas actividades existirá en él.

20. ¿A quiénes les gustaría la vida entonces?

20 Pero, por lo contrario, si a usted le gustaría sojuzgar la tierra, transformarla en campos que produzcan alimento o en parques que desplieguen belleza, hacer que los desiertos florezcan, ver las espinas y los cardos desaparecer para dar lugar a los abetos y los arrayanes, salvaguardar adecuadamente algunas áreas de profusa selva o montes majestuosos como moradas de muchos animales y como alabadores silenciosos del Creador, entonces a usted le gustaría el nuevo mundo. Si a usted le agradaría ejercer dominio sobre los animales, no con armas de fuego, látigos o rejas, sino por medio de amor y confianza mutua; si usted anhela ver el tiempo cuando el oso y el becerro yacerán juntos, el leopardo y el cabrito pacerán juntos, cuando el león comerá paja como el buey, y si le gustaría a usted ver el día cuando todos estos animales dócilmente serán guiados por un niñito, entonces le gustaría el nuevo mundo. Si su corazón desea con ansiedad el tiempo cuando las espadas serán forjadas en rejas de arado y las lanzas en hoces, cuando no habrá escuelas militares, ni aprendizaje de guerra, ni construcción de bombas, ni fomentadores de guerra, entonces usted le agradecerá a Dios su nuevo mundo donde este cambio acontecerá. Si usted desea ver el tiempo cuando el dominio político opresivo desaparecerá y la avaricia comercial no existirá, cuando los hombres edificarán su propia casa y la habitarán y vivirán en paz bajo su propia viña e higuera, cuando la tierra resonará con los gritos felices de niños y vibrará por los trinos animadores de las aves, y el aire será vigorizante con la fragancia de las flores, entonces usted se entusiasmará por el nuevo mundo. Si es su esperanza sincera ver el día cuando el cojo saltará como un ciervo, oír la lengua del mudo cantar, ver los ojos de los ciegos abiertos, observar los oídos de los sordos destapados, presenciar cómo el gemido y la angustia ceden a las sonrisas, y las lágrimas y la tristeza ceden a la risa, y el dolor y la muerte ceden a la salud y la vida eterna, entonces usted no dejará que cosa alguna le estorbe en su camino para llegar a ese nuevo mundo bendito donde tales condiciones existirán para siempre.—Isa. 2:4; 11:6-9; 35:1-10; 55:13; 65:17-25; Apo. 21:1, 4.

21. ¿Qué deberíamos estar anuentes a hacer, y qué debemos apreciar ahora?

21 La mayor parte de las veinticuatro horas del día ahora las usamos para mantenernos vivos. Ocho de esas horas las pasamos durmiendo. Ocho más las usamos trabajando, a fin de obtener sustento material y substancia para adherirnos a esta vida llena de dolor y desilusión. ¿Cuánto trabajaremos para conseguir la vida en el nuevo mundo? ¿Ocho horas al día? ¿Vale la nueva vida tres veces más que la vieja, mereciendo veinticuatro horas de trabajo por ella? No es tres veces mejor, o cien veces mejor, o mil veces mejor. Es tanto mejor que desafía el ser comparada con esta vida presente. Debemos de dedicar todo, sin retener nada, al seguir el curso que la ganará para nosotros. Debemos de apreciar que no es el hacer el bien sinceramente como nosotros lo vemos, o el seguir sinceramente una forma de adoración como alguna de las religiones ortodoxas la ven, sino que debemos discernir que el hacer sinceramente la voluntad de Dios según se expresa en su Palabra, la Biblia, es lo que nos pondrá en el debido camino para la vida en el nuevo mundo. En este día de juicio, cuando Cristo el Rey divide a la gente de todas las naciones como el pastor separa las ovejas de las cabras, debemos apreciar que todas las personas están determinando su destino eterno. Ya sea sobre la base de lo que están haciendo o sobre la base de lo que no están haciendo, están escogiendo la vida o la muerte. (Mat. 25:31-46) Ahora es el tiempo para escoger. ¿Escoge usted la vida o la muerte? ¿Cuál respuesta es la que da su manera de proceder?

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