Eco de la inquisición
● Al principio de este siglo un sacerdote de nombre Harney, de la Iglesia católica romana de San Pedro en Nueva Brunswick, Nueva Jersey, hizo una declaración que sonó como un eco de la Inquisición: “Yo no dudo que, si tuviera suficiente fuerza para hacerlo, la gente católica impediría hasta por muerte si fuera necesario el esparcimiento de errores heréticos entre la gente; y con buena razón, digo yo.”—El Herald de Nueva York, 7 de mayo de 1901, pág. 5.