Ayuda personal para contestar sus preguntas bíblicas
“¡OH, CUÁNTO desearía poder entender mejor la Biblia!” ¿Ha dicho usted eso alguna vez? Muchos millares de sinceros lectores de la Biblia lo han dicho, y en esto son muy semejantes a un hombre prominente que vivió en el primer siglo de nuestra era común.
Era un eunuco, un oficial de la corte, bajo Candace reina de los etíopes. Pero su vida activa no le impedía leer la Biblia. Y por eso, al viajar en su carro después de un viaje a Jerusalén para adorar como prosélito judío circunciso, aprovechaba el tiempo leyendo en voz alta de la profecía bíblica de Isaías. Esa no era la circunstancia más ideal para leer sin distracción, pero ciertamente reflejaba ahínco de su parte.
El discípulo cristiano Felipe, dirigido por espíritu de Dios, corrió al lado del carro en movimiento y se esforzó por comenzar una conversación con aquel hombre, preguntando: “¿Verdaderamente sabes lo que estás leyendo?” Eso tocó una cuerda sensible; él quería entender. Prontamente reconoció su necesidad de ayuda, e instó a Felipe a subirse al carro con él y contestar algunas preguntas que tenía sobre lo que ahora se conoce como el capítulo cincuenta y tres de Isaías. Ante eso, Felipe procedió a declararle “las buenas nuevas acerca de Jesús,” en quien se cumplió esa profecía. El funcionario etíope reconoció la veracidad de lo que estaba oyendo; pudo ver claramente su responsabilidad ante Dios, y, sin vacilación, se bautizó.—Hech. 8:27-38.
Hay centenares de miles de personas hoy en día que son de disposición semejante a la que mostró el eunuco etíope. También creen que la Biblia es la Palabra inspirada de Dios. De vez en cuando leen porciones de ella, pero reconocen sin reserva que necesitan ayuda para entenderla plenamente. Algunos de ellos han abordado a su ministro para pedirle ayuda, pero a menudo él está demasiado ocupado o les dice que no deben preocuparse en cuanto a estas cosas. No obstante, el inquiridor está preocupado, y cuando un testigo de Jehová le habla en su casa para considerar la Biblia, como el discípulo Felipe abordó a aquel oficial etíope, tal buscador sincero de la verdad insta al Testigo visitante a que entre en su casa y conteste sus preguntas. Los testigos de Jehová con gusto suministran esta ayuda personal.
Alrededor del mundo el año pasado dedicaron más de 171.000.000 de horas a servicio como éste. Gozosamente regresaron a visitar más de 59.000.000 de veces para servir de ayuda personal a los individuos que tenían preguntas bíblicas. Y hubo más de 770.000 hogares a los cuales hicieron visitas regulares, en la mayoría de los casos por una hora cada semana, para ayudar a las familias a conseguir un conocimiento exacto de la Palabra de Dios. Todo esto se hizo gratuitamente, por amor a Dios y a su prójimo.
QUÉ HAY QUE APRENDER
Exactamente, ¿qué podría esperar aprender una persona en el transcurso de quizás un año de tales consideraciones bíblicas semanales en el hogar? Un examen a una de las ayudas para el estudio de la Biblia que se usa, junto con la Biblia, como base para tales discusiones le daría a usted una buena idea de los temas que se abarcarían. Este verano pasado en sus Asambleas de Distrito “Palabra de Verdad” los testigos de Jehová recibieron una nueva publicación en inglés y en español para usarla en este trabajo. Es el libro hermosamente ilustrado de 416 páginas ‘Cosas en las cuales es imposible que Dios mienta.’ Ya se ha utilizado en muchas partes del mundo de habla inglesa y de habla hispana, y, traduciéndose a otros idiomas, será utilizado bien por los ministros en esos idiomas también.
Usando este libro y la Biblia, los testigos de Jehová considerarán con las personas interesadas temas como éstos: “¡Dios vive! Cómo lo sabemos,” y “¿Cuál libro sagrado de religión es la verdad?” Luego emprenderán una consideración condensada de toda la Biblia, de principio a fin, poniendo de relieve las ideas principales y mostrando cómo todo se enlaza y cómo aclara el propósito de Dios.
Habiendo colocado estos cimientos excelentes, enfocarán la atención sobre temas y preguntas bíblicos específicos que han causado perplejidad a la gente en todas partes; por ejemplo, ¿Cómo vinieron a existir el universo y las criaturas vivas, tanto humanas como espíritus? ¿Qué muestra la Biblia que es el alma? ¿Qué le sucede a esa alma al morir? ¿Por qué tiene que morir el hombre? ¿Siempre será así? ¿Significa la promesa de la Biblia de una resurrección que usted realmente podrá disfrutar otra vez del compañerismo de sus personas amadas? ¿Dónde serán levantadas—en el cielo o en la Tierra? ¿Qué condiciones reinarán entonces? ¿Cómo nos afectan hoy en día las profecías de las Escrituras Hebreas o del “Antiguo Testamento” y los relatos en cuanto a tales hombres como Abrahán, Moisés y David? ¿Es Dios una persona, o tres personas en un solo Dios? ¿Está usted obligado a guardar la Ley que se dio por medio de Moisés? ¿Qué hay de los Diez Mandamientos? ¿del sábado? ¿Por qué ha permitido Dios que continúe la iniquidad por tanto tiempo? ¿Terminará la injusticia? ¿Cuándo? ¿Cómo podemos estar seguros? Esto solo es una muestra de las preguntas estimulantes a las que se dan respuestas satisfactorias.
UN ESTUDIO BÍBLICO DE CASA REGULAR
La manera en que los testigos de Jehová conducen consideraciones de temas bíblicos en los hogares está en armonía con los principios manifestados en la Palabra de Dios. Por ejemplo, en Gálatas 6:6 se recomienda: “Que cualquiera a quien se le está enseñando oralmente la palabra participe de todas las cosas buenas con el que da dicha instrucción oral.” De modo que el ministro que conduce la discusión no es el único que habla; más bien, él guía a los miembros de la casa a la información que les ayudará y los estimula a expresarse en cuanto a ésta.
Se sugiere que cada persona que participe en tal estudio bíblico de casa tenga su propio ejemplar de la Biblia y una copia de la publicación que se esté usando como ayuda para el estudio de la Biblia. A todos se les anima a leer con anticipación la información que habrá de discutirse, quizás hasta subrayando las ideas principales en su libro. Los que lo hacen por lo general progresan más rápidamente, porque, si han leído la lección y tienen presentes las ideas básicas, el ministro visitante puede dirigir la atención a más que solo estos puntos fundamentales.
Usted ve, un estudio bíblico de casa de esta clase es más que solo un repaso rápido de lo que el amo de casa ya sabe por su lectura. En primer lugar, mucha de la información es nueva para el estudiante; por eso, el discutirla juntos le ayuda a asegurarse de que no ha perdido ninguna de las ideas principales. También le ayuda a fijar estos puntos importantes con firmeza en la mente para que no se pierdan en unos cuantos días, como sucede con tantas cosas que la gente lee.
Pero, más que esto, ¿se entiende la información? Una cosa es poder repetir una respuesta de un libro; algo muy diferente es tener un entendimiento claro de ello. En Proverbios 4:7 la Biblia nos aconseja: “Adquiere la sabiduría; y con todo lo que adquieras, adquiere el entendimiento.” Si usted ha hecho eso, usted sabrá, no solo las ideas básicas, sino la razón por la cual son correctas. A usted se le ayudará a ver cómo encajan con otras verdades que usted ha aprendido y cómo afectan su punto de vista sobre la vida. A usted se le ayudará a entender cómo usar lo que ha aprendido con provecho para usted mismo y otros.
Durante el estudio se dedica tiempo a buscar los muchos textos mencionados en el libro y a discutir su relación con los temas bajo consideración. De esta manera usted pronto llegará a estar bien familiarizado con su propio ejemplar de la Biblia, sabiendo lo que ésta dice sobre muchos asuntos y el contexto en el cual se hacen estas declaraciones. Usted llegará a conocer el lugar de los textos para que pueda hallarlos otra vez. Habiendo recibido ayuda personal para formular comentarios sobre los textos, se le hará fácil explicarlos a otros.
Al aumentar su entendimiento, usted también aumentará en aprecio. El conocimiento en la mente no basta. Aprecio en el corazón también es vital. “Más que todo lo demás que ha de guardarse, salvaguarda tu corazón,” dice el proverbio inspirado, “porque procedentes de él son las fuentes de la vida.” (Pro. 4:23) Eso es verdad no solo de manera física, sino, de manera más importante, desde un punto de vista espiritual. Necesitamos fuerte amor a Jehová Dios y profundo aprecio a sus provisiones. Tenemos que llegar a amar lo que es bueno y odiar lo que es malo. Esto requiere tiempo. Esto no se logra leyendo apresuradamente. Pero a medida que las verdades de la Palabra de Dios se consideran estando juntos semana tras semana, y a medida que usted emplea tiempo en reflexionar acerca de ellas, llegarán a ser una fuerza motivadora en su vida. Estos son algunos de los beneficios que pueden obtenerse del estudio bíblico de casa regular conducido por un testigo de Jehová.
Donde es posible, los testigos de Jehová estimulan a familias enteras a participar juntos en estudios bíblicos de casa. Esto tiene un efecto unificador, algo que se necesita mucho entre las familias en todas partes en estos tiempos críticos. Aunque es verdad que a menudo los hombres no se interesan en la religión que da énfasis a las tradiciones humanas, rituales ostentosos y donaciones incesantes a la iglesia, muchos de ellos ciertamente encuentran satisfacción verdadera en una discusión razonable de la Biblia. Prontamente aprecian que lo que ésta dice está en armonía con su propia experiencia de la vida. Reaccionan cuando reciben contestaciones bíblicas sensatas a sus preguntas. Cuando ven que la aplicación de los principios de la Biblia coloca a las relaciones de familia en un fundamento más sólido, a menudo están dispuestos a tomar la delantera para encargarse de que su casa reciba tal instrucción.
Por supuesto, en algunos casos quizás solo un miembro de una casa se interese en los propósitos de Dios. Aun así, no hay razón para que tal persona no pueda disfrutar de un estudio bíblico de casa personal en una hora que no estorbe otras actividades de la familia. A los testigos de Jehová les da gusto ayudar a tales personas, y puede ser que con el tiempo a otros miembros de la familia se les despierte el interés cuando vean cuán provechoso ha resultado el arreglo para el primero que mostró interés.
PERO, ¿POR QUÉ?
¿Cuál es el propósito de todo esto? ¿Por qué ofrecen los testigos de Jehová suministrar este servicio de estudios bíblicos de casa gratuitamente?
Bueno, ¿por qué los discípulos del primer siglo de Jesucristo reaccionaron a su estímulo de ‘vayan, prediquen’? (Mat. 10:7) Porque creían en lo que Jesús enseñaba. Sabían que él era el Hijo de Dios y que el obtener la salvación dependía de adquirir conocimiento de él y de su Padre celestial y luego obrar en armonía con esto. Por gratitud a Dios, se sintieron impulsados a compartir las buenas nuevas con otros. Sí, es verdad que muchos de aquellos a quienes predicaban tenían su propia religión; algunos hasta tenían una parte grande de lo que hoy en día se conoce como la Biblia. Pero la gente en general no entendía realmente las Escrituras; no comprendía que las profecías de la Biblia se estaban cumpliendo ante sus mismísimos ojos. Lo mismo es verdad hoy en día.
Los testigos de Jehová creen en la Biblia y reconocen que su mensaje es apremiante. Saben que significa vida eterna el aprenderlo y obrar en armonía con éste. El aprecio al amor que Dios ha mostrado a toda la humanidad al hacer disponible esta provisión los estimula a ayudar a otros a asirse de ésta. Por eso se les puede hallar hoy en día en más de 190 países ofreciendo ayuda personal a toda clase de personas para contestar sus preguntas bíblicas.
Si usted es una persona que quiere entender la Palabra de Dios, como aquel eunuco etíope mencionado en la Biblia, muestre un espíritu como el de él. Reciba a los testigos de Jehová cuando vengan a su puerta. Hágales sus preguntas bíblicas. Pida que uno de ellos venga por una hora cada semana, gratuitamente, para ayudarle a usted a entender la Palabra de Dios.