Ateos en las iglesias
“El historiador de la Iglesia Luterana Martín Marty arguye que muchísimas bancas están llenas los domingos de ateos prácticos... incrédulos disfrazados que se comportan durante el resto de la semana como si Dios no existiera.” (Time del 8 de abril de 1966) Ese es el fruto de la cristiandad religiosa, que exteriormente afirma ser cristiana pero cuyo corazón interiormente está muy alejado del cristianismo verdadero. Tocante a esto ella es como los caudillos religiosos del primer siglo acerca de los cuales Jesús dijo: “Hipócritas, aptamente profetizó de ustedes Isaías, cuando dijo: ‘Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está muy alejado de mí.’”—Mat. 15:7, 8.