¿Está usted obligado a guardar un día de descanso semanal?
POSIBLEMENTE su iglesia le haya enseñado desde la niñez que Dios requiere que los cristianos observen un día de descanso semanal. Pero, ¿sabía usted que en ninguna parte de la Santa Biblia se manda a los cristianos que lo hagan?
Quizás usted señale al cuarto de los Diez Mandamientos como razón suya para guardarlo, pero el mandato dado allí acerca de —mantener sagrado el sábado y no hacer ningún trabajo en ese día no se dio a cristianos. (Éxo. 20:8-11) Se dio a israelitas que estaban congregados al pie del monte Sinaí en el siglo dieciséis antes de nuestra era común. Dios les dijo que la observancia del sábado era una “señal entre mí y ustedes durante sus generaciones.” (Éxo. 31:13) El no dijo esto a ninguna otra nación.
¿Qué significó la observancia del sábado para estas personas? Quiso decir que no podían hacer ninguna forma de trabajo en ese día. No habrían de llevar carga, recoger leña, cocinar y ni siquiera prender lumbre. Ese día habría de ser un día en que se descansara por completo del trabajo, y cualquiera que violara esa ley haciendo trabajo de cualquier clase habría de ser ejecutado.—Éxo. 16:23-25; 31:15; 35:3; Núm. 15:32-35.
Hoy cualquier persona que crea que está obligada a observar esta ley del día de descanso, para ser consistente también debería abstenerse de toda forma de trabajo. Pero, ¿cómo pasa la mayoría de la gente el día de la semana que toman por día de descanso? Descansan de su trabajo semanal, pero por lo general participan en otras formas de trabajo como cortar el pasto, arreglar el jardín, jugar golf, limpiar la casa, preparar una comida especial, pasear en auto, etc. Si realmente estuviesen bajo la ley divina del día de descanso cualquiera de estas actividades los haría quebrantadores de ella. De modo que realmente no lo están guardando.
Pero puesto que la ley sabática o del descanso solo se dio a la nación de Israel, ¿cómo puede esperarse que la obedezca gente que nunca formó parte de esa nación? Cuando en un país la ley exige que los comerciantes cierren sus tiendas en cierto día, ¿tiene que cerrar también sus tiendas la gente de otros países debido a esa ley? ¡Por supuesto que no! Solo aplica en aquel país. Así también sucede con la ley del descanso. Dios solo requirió que la gente que estaba dentro de las fronteras de la antigua nación israelita la obedeciera. Otras naciones no tenían esa obligación.
No obstante, quizás algunas personas aleguen que se supone que los cristianos observen un día de descanso semanal, y posiblemente señalen a Génesis 2:2, 3 como prueba. Allí dice la Biblia que Dios procedió a descansar en el día séptimo y “procedió Dios a bendecir el día séptimo y hacerlo sagrado.” Esta es una declaración histórica de lo que Dios hizo. Pero, ¿dónde hay algo en ella que le mande al hombre que cese de toda clase de trabajo en el día séptimo de cada semana como observancia religiosa? Ciertamente no hay nada de malo en descansar de trabajar un día a la semana, pero cuando las iglesias afirman que Dios lo exige de todos los cristianos como observancia religiosa, están falseando los hechos.
En los más de 2.500 años desde Adán hasta que se dio la ley del día de descanso a los israelitas en el monte Sinaí la Biblia no menciona ningún mandato de Dios tocante a observar un día de descanso semanal. Además, no hay ningún registro de que algún hombre de fe durante este período jamás guardara tal observancia. De modo que falta evidencia de que Dios requiera observancia de un día de descanso semanal de toda la humanidad porque él descansó en el “día séptimo.”
JESUCRISTO OBSERVÓ EL SÁBADO
Aunque no hay mandato específico para que los cristianos observen la ley del día de descanso semanal, ¿no puede decirse que Dios espera que lo guarden porque Jesucristo lo hizo? La respuesta es ¡No! Jesucristo pertenecía a la nación a la cual le fue dada la ley del día de descanso y por lo tanto se requería que la guardara. Como los otros israelitas, era un requisito para él mostrar obediencia a Dios obedeciendo los requisitos de la ley que se dio en el monte Sinaí.—Gál. 4:4.
Pero después de la muerte de Jesús la ley dada a este pueblo ya no aplicó a los seguidores judíos de Jesucristo, porque él le había puesto fin al pacto de la Ley al cumplir su propósito. En Romanos 7:4 la Biblia dice: “Así es que, hermanos míos, a ustedes también se les hizo morir a la Ley por medio del cuerpo del Cristo.” Y en el versículo seis, ensancha este pensamiento al decir: “Pero ahora hemos sido desobligados de la Ley.” Puesto que Cristo cumplió el propósito del pacto de la Ley, la Biblia dice: “Cristo es el fin de la Ley.” (Rom. 10:4) Dios la reemplazó con un nuevo pacto, y ese nuevo pacto no requiere la observancia de un día de descanso semanal para conseguir la aprobación de Dios.—Heb. 12:24.
Muchos de los excelentes mandatos del pacto de la Ley se repitieron a los cristianos, y llegaron a formar parte de ese nuevo pacto. Los mandatos contra la inmoralidad y la idolatría, por ejemplo, aplican a los cristianos, según se muestra en 1 Corintios 5:11-13 y Hechos 15:28, 29, pero no se hace mención alguna de la observancia del día de descanso semanal. No se dio a los cristianos.
El hecho de que Pablo, un apóstol de Jesucristo, no consideró la observancia del día de descanso semanal como requisito cristiano lo manifiesta lo que él escribió acerca de observar días. En su carta a ciertos cristianos a quienes se les había persuadido a guardar observancias del pacto de la Ley, escribió: “Ustedes están observando escrupulosamente días y meses y tiempos designados y años. Temo por ustedes, que de algún modo me haya afanado en vano con respecto a ustedes.”—Gál. 4:10, 11.
LO QUE SIGNIFICA PARA LOS CRISTIANOS LA OBSERVANCIA DEL DÍA DE DESCANSO
La observancia sabática que se requería de la nación de Israel señaló proféticamente hacia el reinado pacífico y tranquilo de Jesucristo, a quien se llama el “Señor aun del sábado.” (Mar. 2:27, 28) Su reinado de mil años será como el sábado o día de descanso semanal debido a que se dedicará a la adoración de Jehová Dios y será una ocasión de verdadero refrigerio para el hombre, física y espiritualmente. El sábado fue una de las muchas cosas del pacto de la Ley que fueron “una sombra de las cosas por venir.”—Col. 2:17.
No hay por qué los cristianos deban pensar que están obligados a observar la ley del día de descanso semanal dada a los israelitas. Dios no lo requiere de ellos, como muestra la Biblia, pero sí requiere que le adoren, le obedezcan y le sirvan. Esto es algo que se espera que hagan todos los días de la semana. También se requiere que se reúnan para adoración e instrucción. (Heb. 10:25) Puesto que se acostumbra en la mayoría de los países que la gente esté libre de su trabajo un día de la semana, ese día sería conveniente hacerlo. El hablar acerca de los propósitos de Dios con su prójimo es otra manera excelente de utilizar este día.—Rom. 10:10.
Tomando en cuenta estos hechos bíblicos, si su iglesia le ha enseñado a usted que el Dios Todopoderoso requiere que usted observe un día de descanso semanal para conseguir su aprobación, no se le ha dicho la verdad. En vez de llevarlo a usted por el camino de la verdad, lo está extraviando y lo está atando a falsedad religiosa. ¿No sería mejor seguir la verdad que Jesús dijo que lo ‘libertaría a usted’?—Juan 8:32.