BIBLIOTECA EN LÍNEA Watchtower
Watchtower
BIBLIOTECA EN LÍNEA
español
  • BIBLIA
  • PUBLICACIONES
  • REUNIONES
  • w71 15/2 págs. 127-128
  • Preguntas de los lectores

No hay ningún video disponible para este elemento seleccionado.

Lo sentimos, hubo un error al cargar el video.

  • Preguntas de los lectores
  • La Atalaya. Anunciando el Reino de Jehová 1971
  • Información relacionada
  • El remedio de Dios para el pecado
    La Atalaya. Anunciando el Reino de Jehová 1960
  • Pecado
    Ayuda para entender la Biblia
  • Quitando la mancha del pecado
    La Atalaya. Anunciando el Reino de Jehová 1981
  • Pecado
    Perspicacia para comprender las Escrituras, volumen 2
Ver más
La Atalaya. Anunciando el Reino de Jehová 1971
w71 15/2 págs. 127-128

Preguntas de los lectores

● ¿De qué manera es cierto, como se declara en 1 Juan 5:18, que “toda persona que ha nacido de Dios no practica pecado, sino que El que nació de Dios lo vigila, y el inicuo no logra asirlo”?—N. B., EE. UU.

Para entender este texto ante todo hay que comprender el punto que recalca repetidas veces el apóstol Juan en su carta, a saber, que hay una diferencia entre el cometer un pecado y el practicar voluntariosamente el pecado. Aquí él no dice que un cristiano nacido de Dios no comete pecado. El hecho de que los cristianos sí cometen pecados lo aclaró previamente cuando escribió: “Les estoy escribiendo estas cosas para que no cometan un pecado. Y no obstante, si alguno comete un pecado, tenemos un ayudante para con el Padre, a Jesucristo, uno que es justo.”—1 Juan 2:1.

Pero los cristianos verdaderos no hacen una práctica del pecado, tal como Juan pasa a mostrar: “Todo el que practica pecado también está practicando desafuero, de modo que el pecado es desafuero. Ustedes saben también que ése fue manifestado para quitar nuestros pecados, y no hay pecado en él. Todo el que permanece en unión con él no practica pecado; nadie que practica pecado lo ha visto ni ha llegado a conocerlo. Hijitos, no vaya a extraviarlos nadie; el que ejecuta justicia es justo, así como ése es justo. El que ejecuta pecado se origina del Diablo.”—1 Juan 3:4-8.

De modo que Juan, en 1 Juan 5:18, está recalcando que los que nacen de Dios no hacen una práctica del pecado. Pero note que no dice que el que nace de Dios no puede practicar pecado. Los hechos dan testimonio de que algunos que han nacido de Dios han practicado pecado. Hubo un hombre que hizo eso en la congregación de Corinto, y el apóstol Pablo mandó a la congregación de allí que lo expulsara, lo cual hicieron. Nadie que practica pecado puede ser reconocido como cristiano.—1 Cor. 5:1-13; 2 Cor. 2:5-11.

Al considerar este asunto es bueno notar que a menudo los escritores de la Biblia dieron por sentado que ciertas cosas se entenderían, tal como lo hacen los escritores en nuestro día. Por ejemplo, el apóstol Pablo declara, como leemos en Colosenses 1:16, que por medio de Jesucristo todas las cosas fueron creadas en los cielos y en la Tierra. Pero puesto que sabemos de Revelación 3:14 que Jesús mismo también fue creado, la Traducción del Nuevo Mundo agrega la palabra “otras,” que claramente es lo que tenía presente el apóstol. Pero aun aquí, se pudiera agregar que, si no fuese por la aceptación general de la enseñanza trinitaria de que Jesús no fue creado, no habría sido necesario agregar la palabra “otras.”

Así, también el apóstol Pedro en el Pentecostés citó la profecía de Joel 2:28 (Mod): “Derramaré mi Espíritu sobre toda carne,” y las aplicó a lo que aconteció allí. Sin embargo, notamos que el espíritu de Dios no fue derramado literalmente sobre toda carne en aquel tiempo. Pero sí fue derramado sobre “toda clase de carne,” es decir, no solo sobre unos cuantos escogidos como en tiempos pasados, sino sobre hijos e hijas y siervos y siervas. Y por eso la Traducción del Nuevo Mundo dice que el espíritu fue derramado “sobre toda clase de carne,” lo cual obviamente es lo que se quiere decir.—Hech. 2:17, 18.

Y así sucede tocante a 1 Juan 5:18, donde Juan dice que el que nace de Dios no practica el pecado. Como ya se ha hecho notar, él no dijo que el que nace de Dios no puede practicar pecado. Lo que tenía pensado se discierne de lo que previamente había declarado más explícitamente: “Todo el que permanece en unión con él [Jesucristo] no practica pecado.” (1 Juan 3:6) Sí, todo el que es engendrado de Dios, que es cristiano verdadero, no practicaría pecado. Eso no es lo que se espera que haga; eso no es lo que querría hacer. En armonía con este pensamiento está lo que el apóstol Pablo le dijo a la congregación cristiana de Corinto inmediatamente después de mandarle que expulsara a aquel que había estado practicando pecado: “Y sin embargo eso es lo que algunos de ustedes eran. Mas ustedes han sido lavados, mas ustedes han sido santificados, mas ustedes han sido declarados justos en el nombre de nuestro Señor Jesucristo y con el espíritu de nuestro Dios.” Aquí de hecho Pablo está diciendo lo que Juan escribió en 1 Juan 5:18, a saber, ‘Ahora ustedes son cristianos, y ya no practiquen pecado.’—1 Cor. 6:9-11.

El apóstol Juan pasa a decir: “El que nació de Dios lo vigila, y el inicuo no logra asirlo.” “El que nació de Dios” es Jesucristo. Desde su resurrección y ascensión al cielo, él, como poderosa persona espíritu viva, puede vigilar a los que nacen de Dios para que el inicuo, Satanás el Diablo, ‘no logre asirlos.’ El que Jesús vigilaría a sus seguidores él mismo lo indicó cuando les dijo precisamente antes de regresar a su Padre: “¡Miren! estoy con ustedes todos los días hasta la conclusión del sistema de cosas.” Una de las cosas que ha hecho y hace a favor de sus seguidores es servir como “ayudante para con el Padre,” para abogar en su caso cuando han cometido pecados. Sirve de “sacrificio propiciatorio” no solo por los pecados de ellos sino por los pecados de todas las “otras ovejas,” cuya esperanza de vida es terrestre. También es cierto respecto a éstos que ellos no practican pecado.—Mat. 28:20; 1 Juan 2:1, 2; Juan 10:16.

De modo que vemos que los que han “nacido de Dios,” que permanecen en unión con Jesucristo, así como sus compañeros de las “otras ovejas,” no hacen una práctica del pecado; no queriendo decir, sin embargo, que ningún individuo de éstos jamás lo haga. Jesucristo, “El que nació de Dios,” les ayuda a evitar las garras de Satanás el Diablo.

    Publicaciones en español (1950-2025)
    Cerrar sesión
    Iniciar sesión
    • español
    • Compartir
    • Configuración
    • Copyright © 2025 Watch Tower Bible and Tract Society of Pennsylvania
    • Condiciones de uso
    • Política de privacidad
    • Configuración de privacidad
    • JW.ORG
    • Iniciar sesión
    Compartir