Continúa el gran debate
¿CUÁNDO empieza la vida? ¿Al nacer uno o al ser concebido? Esta es la pregunta básica que están ponderando legisladores de varios países. Recientemente el Senado de los Estados Unidos celebró una “audiencia sobre el aborto” en la cual científicos testificaron en cuanto al comienzo de la vida. Un testigo, el Dr. J. Lejeune, genetista francés, arguyó que “desde su mismísimo principio la ‘cosa’ con la que empezamos es un miembro de nuestra familia . . el mismo ser humano desde la fecundación [fertilización] hasta la muerte.” En su argumento de que la vida comienza en la concepción, declaró: “El mismísimo hecho de que tenemos que desarrollarnos durante nueve meses dentro de la protección corporal de nuestra madre no cambia nada.”
En esta misma audiencia otro científico que arguyó a favor del aborto razonó que la cuestión “es esencialmente religiosa y moral.” Al reflexionar sobre su punto, ¿cómo se refiere el más grande de los libros religiosos a los no nacidos aún? ¿Simplemente como tejido? La Biblia en Jeremías 1:5 dice: “Antes que procedieras [tú] a salir de la matriz te santifiqué.” Dios consideró que Jeremías tenía vida antes de su nacimiento. Así mismo el inspirado salmista David dice: “Me tuviste cubierto en forma protectora en el vientre de mi madre. . . . Tus ojos vieron hasta mi embrión, y en tu libro todas sus partes estaban escritas.”—Sal. 139:13-16.
De consiguiente, mientras continúa el debate entre científicos y legisladores, para los que acuden a la Palabra de Dios la respuesta ya se ha dado por el más grande Científico, quien es él mismo la Fuente de la vida.—Sal. 36:9.