Manteniéndose intacto mientras miles caen víctimas
“Mil caerán a tu lado mismo y diez mil a tu diestra; a ti no se acercará.”—Sal. 91:7.
1. Al comparar a Jehová a un pájaro poderoso, ¿cómo tenía el salmista el punto de vista de Dios según se expresó por medio de Moisés?
CUANDO el escritor inspirado del Salmo 91 comparó a Jehová Dios a un pájaro poderoso de ala, tenía el propio punto de vista de Dios. Después que Dios trajo al pueblo de Israel al monte Sinaí, mandó a Moisés que les dijera: “Ustedes mismos han visto lo que hice a los egipcios, para llevarlos a ustedes sobre alas de águilas y traerlos a mí mismo.” (Éxo. 19:4) Cuarenta años después Él inspiró a Moisés a cantar delante de Israel: “Tal como el águila revuelve su nido, revolotea sobre sus polluelos, extiende sus alas, los toma, los lleva sobre sus plumas remeras, solo Jehová siguió guiándolo, y junto con él no había ningún dios extranjero.”—Deu. 32:11, 12.
2, 3. (a) ¿Cómo se hace una comparación entre Dios y un pájaro poderoso en conexión con su “mujer” celestial en Revelación, capítulo doce? (b) Por eso, al leer ahora el Salmo 91:4, ¿qué pájaro podemos tener presente?
2 Según el cuadro profético de Revelación 12:6, 14, después que la “mujer” celestial de Dios dio a luz el reino mesiánico y tuvo que huir al “desierto” para aislamiento, Dios le dio los medios de vuelo veloz: “Las dos alas de la grande águila fueron dadas a la mujer, para que volara al desierto a su lugar; allí es donde es alimentada por un tiempo y tiempos y la mitad de un tiempo lejos de la cara de la serpiente.” ¡Qué excelente comparación se traza así entre Jehová Dios y la “grande águila,” el rey de los pájaros, el amo de los cielos, el monarca del aire!
3 Podemos tener presente este pájaro real, entonces, al leer enseguida las palabras inspiradas del Salmo 91:4: “Con sus plumas remeras él obstruirá acceso a ti, y debajo de sus alas te refugiarás. Su apego a la verdad será un escudo grande y baluarte.”
4. (a) ¿Cuáles son las plumas remeras de un pájaro, y qué puede hacer un pájaro padre o madre con ellas? (b) ¿A quiénes les obstruyen el acceso las “plumas remeras” que Dios tiene extendidas sobre nosotros?
4 Las “plumas remeras” son los segmentos terminales de las alas del ave, y bajo ellas un pájaro puede cubrir y proteger a sus polluelos cerca de su cuerpo. Así el pájaro puede mantener alejados de sus polluelos a todos los animales de rapiña. Nosotros, también, como polluelos impotentes, podemos abrigarnos bajo las plumas remeras extendidas del pájaro simbólico protector, Jehová Dios, y allí podemos regocijarnos en nuestra seguridad espiritual. Es tal como el salmista David le dijo a Jehová: “Todos los que se refugian en ti se regocijarán; hasta tiempo indefinido clamarán gozosamente. Y tú obstruirás el acceso a ellos, y los que aman tu nombre se alborozarán en ti.” (Sal. 5:enc, 1, 11 título, 1, 11) Puesto que no pueden acercarse a nosotros por estar obstruidos, los que desean hacernos daño espiritual no pueden hacerlo. No pueden arrebatarnos de la organización de Dios. Al gran “pajarero,” Satanás el Diablo, se le mantiene a lo lejos.
5. ¿Dónde está el único lugar seguro donde refugiarnos de la organización de Satanás, y cómo se ilustró esto hermosamente en el caso de Rut?
5 Como pajarillos en peligro, no tenemos ningún otro lugar al cual huir por seguridad salvo el Dios Todopoderoso. “Y debajo de sus alas te refugiarás.” (Sal. 91:4) Puesto que solo hay dos organizaciones, la de Dios y la de Satanás, el que hallemos refugio seguro de la organización de Satanás requiere que seamos introducidos en la organización de la seguridad espiritual de Dios. ¡Qué hermosamente se ilustró esto en el caso de la moabita Rut, que abandonó los dioses falsos de Moab, y fue con su suegra viuda Noemí a Israel! En aprecio, Booz, que más tarde llegó a ser esposo de Rut, le dijo: “Que Jehová recompense tu manera de obrar, y que llegue a haber para ti un salario perfecto procedente de Jehová el Dios de Israel, bajo cuyas alas has venido a buscar refugio.” (Rut 2:12) Como galardón para ella, Jehová escogió a Rut como esposa de Booz, para que contribuyera al linaje de Jesucristo.—Mat. 1:5-25.
6. Además de estar bajo las “alas” de Jehová, ¿bajo las “alas” de quién hallan los adoradores de Jehová seguridad espiritual al mismo tiempo?
6 Jesucristo mismo usó como base la semejanza de un pájaro y sus polluelos, cuando dijo a Jerusalén que lo rechazó como el Mesías: “¡Cuántas veces quise reunir a tus hijos, como la gallina reúne sus pollitos debajo de sus alas! Pero ustedes no lo quisieron.” (Mat. 23:37) El libro de Lamentaciones (4:20) se refiere al Ungido o Mesías de Jehová como “el mismísimo aliento de nuestras narices, el ungido de Jehová, . . . aquel de quien hemos dicho: ‘En su sombra viviremos entre las naciones.’” De modo que, hoy, los israelitas espirituales y sus compañeros terrestres que se refugian bajo las “alas” de Jehová, al mismo tiempo, buscan abrigo protector bajo el Mesías de Jehová, el Señor Jesucristo, como pollitos bajo las alas de la gallina. El refugio que buscan allí para tener seguridad espiritual no les falla.
POR QUÉ ESTAMOS LIBRES DEL TEMOR DE DAÑO ESPIRITUAL
7, 8. ¿Qué cualidad de Jehová es semejante a un escudo grande para nosotros, y cómo lo caracteriza esto a Él?
7 Al dar una descripción adicional de la protección para seguridad espiritual, el salmista ahora deja el mundo de los pájaros y se dirige al mundo de la guerra. Refiriéndose con nuevos detalles al Dios Altísimo, el salmista agrega: “Su apego a la verdad será un escudo grande y baluarte.”—Sal. 91:4.
8 El apego a la verdad de Dios está asociado con su bondad amorosa. (Sal. 40:10, 11; 57:3; 61:7; 86:15) Él reconoce su obligación de ser veraz, fiel para con los que le adoran y confían en él. Esto caracteriza a Su trono. (Pro. 20:28) Él siempre resulta fiel a la promesa que nos ha hecho. Él resulta fiel a su nombre Jehová y llega a ser lo que necesita llegar a ser a nuestro favor. Esta cualidad Suya sirve para nuestra protección espiritual. Es para nosotros como un escudo grande, y llega a ser para nosotros como un escudero. Su apego a la verdad se demuestra en acción fiel, leal a favor nuestro. Así su apego a la verdad nos escuda.
9. ¿Cómo sirve el apego a la verdad de Jehová como “escudo grande,” y qué, de nuestra parte, tiene que ir a la par con él?
9 Este escudo de apego divino a la verdad detiene los dardos encendidos o proyectiles ardientes del Gran Adversario y también desvía los golpes o absorbe la estocada de la espada enemiga. Podemos depender del protector apego a la verdad de Dios. Tenemos que depender de dicha cualidad, tener fe en ella. Va a la par con nuestra fe, que también debe ser como el “escudo grande” en la “armadura completa” que Dios nos suministra. (Efe. 6:11-16) Nuestra fe en “su” apego a la verdad (el de Dios) semejante a escudo nos librará de temor.—Gén. 15:1; Sal. 84:11.
10. ¿Qué uso tiene un baluarte en tiempo de guerra, y cómo es el apego a la verdad de Dios semejante a un baluarte para nosotros?
10 Un baluarte es una protección mucho más grande que un escudo. En la guerra es un terraplén defensivo que se levanta alrededor de una posición que ha de retenerse. Al enemigo que avanza sobre el terreno, le dice: “¡Hasta aquí pueden llegar pero ni un paso más!” El apego a la verdad de Jehová es semejante a eso. Su apego a la verdad es muy necesario en este tiempo, el cual se describe en la Revelación como el tiempo en que la gran Serpiente, Satanás el Diablo, sostiene guerra contra el resto de la “descendencia” de la “mujer” celestial de Dios. Detrás del baluarte del apego a la verdad de Dios podemos mantenernos firmes y hacer retroceder la embestida y ataque de nuestros enemigos espirituales. Este baluarte divino es inexpugnable, infranqueable; por eso mantengámonos detrás de él. De acuerdo con el apego a la verdad, lealtad y fidelidad de Dios, jamás nos abandonará en este día de batalla espiritual. ¡Su “baluarte” nos asegura la Victoria!
11. ¿El espíritu de qué mandato es la motivación de lo que el salmista entonces dice lógicamente en el Salmo 91:5, 6?
11 El espíritu del mandato divino “¡No teman!” es la motivación del salmista cuando lógicamente pasa a decir: “No tendrás miedo de nada pavoroso de noche, ni de la flecha que vuela de día, ni de la peste que anda en las tinieblas, ni de la destrucción que despoja violentamente al mediodía.”—Sal. 91:5, 6.
12. ¿Qué añade terror a la negrura de la noche, y qué acerca de Jehová de noche remueve el temor de las cosas pavorosas de la noche?
12 La negrura de la noche tiende a aumentar el pavor que uno siente en un vecindario peligroso o en tiempo de peligro, pues en la oscuridad no podemos ver al enemigo en acecho ni objetos perjudiciales. Pero aunque nos hallamos en el período de oscuridad moral y densas tinieblas espirituales de los grupos nacionales terrestres, Jehová nunca se adormece y se duerme como guardián de su pueblo. (Isa. 60:2; Sal. 121:4) De modo que nunca deja de tener conocimiento de las cosas inicuas que Sus enemigos tratan de hacer secretamente como bajo el abrigo de la oscuridad. Las cosas escondidas, cosas pavorosas o inspiradoras de pavor, mediante las cuales el enemigo trata de perjudicar y destruir nuestra espiritualidad no han de temerse. Con fuerte confianza podemos adoptar las palabras de David en el Salmo 64:1, 2: “Oye, oh Dios, mi voz en mi preocupación. De lo pavoroso del enemigo quieras salvaguardar mi vida. Quieras ocultarme del habla confidencial de los malhechores, del tumulto de los practicantes de nocividad.”—Sal. 64:1, 2.
13. Aunque no sentimos pavor, ¿qué tenemos que hacer mientras confiamos en Dios?
13 Podemos estar seguros de que las cosas pavorosas que los enemigos escondidos traman en su habla confidencial fallarán en su objetivo cuando las lancen súbitamente. Aunque no tememos tales cosas de fuentes ocultas, jamás debemos estar desprevenidos mientras seguimos confiando continuamente en el Dios de apego a la verdad.
14. ¿A qué se debe que no tememos a la “flecha que vuela de día”?
14 Sin embargo, también hay peligros de día cuando podemos ver cosas amenazantes. Aunque esperamos y estamos conscientes de tales cosas, no debemos paralizarnos de temor. En este tiempo de guerra espiritual, “no tendrás miedo de nada pavoroso de noche, ni de la flecha que vuela de día.” (Sal. 91:5) ¿A qué se debe esto? Se debe a que estamos detrás del “escudo grande” del apego a la verdad, lealtad y fidelidad de Jehová que puede anular el efecto de las flechas voladoras del enemigo. El día es el período para dirigir con acertada puntería las flechas.
15. ¿Cuáles son las ‘flechas’ que vuelan de día, y quiénes son los arqueros?
15 En la guerra espiritual que se sostiene contra nosotros, estas ‘flechas’ son injustificables ataques verbales, acusaciones falsas, propaganda mentirosa, calumnias maliciosas, crasas representaciones en falsos colores, violentas amenazas intimidantes, malas aplicaciones de la ley en tribunales jurídicos, sí, ¡el hacer agravio bajo forma de ley, el ‘forjar penoso afán por medio de decreto’ contra el inocente! (Sal. 94:20) El ungido David, en el Salmo 64:3-5, describe a los arqueros enemigos como los “que han aguzado su lengua tal como espada, que han apuntado su flecha, discurso amargo, para disparar desde lugares ocultos contra alguien exento de culpa. De repente disparan contra él y no temen. Se afianzan en discurso malo; hacen declaraciones acerca de esconder trampas. Han dicho: ‘¿Quién las ve [a las trampas]?’”
16. A pesar de tales ‘flechas’ enemigas, ¿cómo les ha ido a los testigos de Jehová detrás del “escudo grande” de Jehová?
16 A pesar de todas esas ‘flechas’ figurativas que han volado de día desde el año 1919 contra los testigos cristianos de Jehová ellos no han cesado en su adoración del único Dios vivo y verdadero o en la proclamación de las buenas nuevas de su reino mesiánico en todo el mundo. Ha sido como Jehová ha dicho a los que ahora pertenecen a su organización: “Cualquiera que sea el arma que se forme contra ti no tendrá éxito, y cualquiera que sea la lengua que se levante contra ti en el juicio la condenarás.” (Isa. 54:17) Sin temer las ‘flechas,’ del enemigo, los testigos de Jehová han continuado detrás del “escudo grande” de Jehová, y los arqueros enemigos han resultado ser falsificadores, mientras que los adoradores de Jehová han sido vindicados y se mantienen espiritualmente vivos.
17, 18. ¿Qué fuente tiene la “peste que anda en las tinieblas,” para quiénes se destina en particular, y entre quiénes no se permite que haya curación por qué medios?
17 Otra vez el salmista hace un contraste entre la oscuridad y la luz y los peligros asociados con cada cosa, pues dice: “No tendrás miedo . . . de la peste que anda en las tinieblas, ni de la destrucción que despoja violentamente al mediodía.”—Sal. 91:5, 6.
18 La “peste” que se menciona aquí, como la del Sal. 91 versículo tres, no es una peste que Jehová envía sobre sus enemigos terrestres, ni sobre los que le son desobedientes. Es una peste mundana que se produce en el mundo moral y religiosamente enfermo en medio de sus tinieblas. Tiene por objeto infectar y derribar no solo a los mundanos, sino particularmente a los adoradores de Jehová. Ronda las “tinieblas” morales, sociales, políticas y religiosas de este mundo en su noche de ruina inminente, y la gente del mundo no permite que las tinieblas cargadas de peste sean disipadas por el “sol de la justicia” que tiene “curación en sus alas,” sus rayos curativos. (Mal. 4:2) Además, se nos dice en 2 Corintios 4:4 que “el dios de este sistema de cosas ha cegado las mentes de los incrédulos, para que la iluminación de las gloriosas buenas nuevas acerca del Cristo, que es la imagen de Dios, no resplandezca a través a ellos.”
19, 20. ¿Qué es la “peste” mencionada aquí, y qué conduce a su esparcimiento?
19 Las resultantes tinieblas conducen al esparcimiento de la “peste” figurativa. Los terrores de las tinieblas aumentan debido a que esta peste azota en lo oscuro, es decir, durante la situación cuando la gente tiene la mente y el corazón sumidos en densa oscuridad en lo que toca al Dios verdadero y su personalidad, su propósito y sus provisiones amorosas. De modo que bajo estas circunstancias la peste produce una condición mortíferamente enferma de la mente y el corazón en los infectados. (1 Tim. 6:4) Es evidente, entonces, que la “peste” figurativa consta de las doctrinas morales y religiosas inspiradas por demonios que vienen a través de agencias humanas desde lo que Efesios 6:12 llama “los gobernantes mundiales de esta oscuridad, . . . las fuerzas espirituales inicuas en los lugares celestiales.”
20 Profetizando que estos ángeles demonios espiritualmente enfermos insinuarían sus enseñanzas insalubres entre los cristianos profesos, el apóstol Pablo escribió a Timoteo: “En períodos de tiempo posteriores algunos se apartarán de la fe, prestando atención a expresiones inspiradas que extravían y a enseñanzas de demonios, por la hipocresía de hombres que hablan mentiras.”—1 Tim. 4:1, 2.
21. ¿Hasta dónde se ha esparcido esta “peste” que infesta a las tinieblas?
21 En fiel cumplimiento de la profecía, esta peste de enseñanzas morales y religiosas inspiradas por demonios, incluso las tradiciones de hechura humana contrarias a la Biblia, se ha esparcido más allá del paganismo a través de toda la cristiandad. Por consiguiente las personas que asisten a las iglesias de la cristiandad han sido infectadas y reducidas a su condición religiosa enferma, poniendo en peligro su salvación. Pero Dios nos ha iluminado contra las “tinieblas” que producen la peste.
22. En lo que toca a “la destrucción que despoja violentamente al mediodía,” ¿a qué podemos entender razonablemente que se parece?
22 ¿Qué hay, sin embargo, en cuanto a “la destrucción que despoja violentamente al mediodía,” de la cual no tienen miedo los cristianos verdaderos que están detrás del “escudo grande” del “apego a la verdad” de Dios? El mediodía, la parte más brillante de un día de sol, es diametralmente lo contrario de las tinieblas de la noche. (Job 11:17). Sin embargo hay un ‘despojo violento,’ una “destrucción,” que acompaña al brillo y el calor de este “mediodía.” Corre paralelo a la “flecha que vuela de día.” Aquí la “destrucción” no se describe como algo visible o tangible, sin embargo despoja como los despojadores que atacan al mediodía. (Jer. 6:4; 15:8; 20:16) Se puede entender razonablemente que es un azote sumamente contagioso, epidémico que derriba a muchas víctimas, despojándolas de la vida.
23. ¿Qué es el “mediodía” que se da a entender aquí, y qué es la “destrucción que despoja violentamente” durante dicho “mediodía”?
23 Aquí se da a entender el “mediodía” en un sentido mundano. La luz brillante es el llamado “esclarecimiento” de la Era del Cerebro del mundo, su era nuclear, su era espacial. Sus doctrinas y propaganda hacen alarde de intelectualismo humano y son materialistas. Los que ceden a tal adoctrinamiento sufren destrucción espiritualmente, porque es contra la Palabra de Dios, su adoración, su reino mesiánico. De modo que es pestilente, y muchos llegan a estar confusos y pierden la fe debido a las “contradicciones del falsamente llamado ‘conocimiento.’” (1 Tim. 6:20, 21) Al fin las víctimas sufren la amargura de la desilusión, frustración. Hoy el mundo está comiendo el fruto amargo de haberse prendado del intelectualismo humano. Los científicos y filósofos políticos, educativos y sociales que resplandecen brillantemente solo han aumentado el ‘calor’ sobre la sociedad mundana. Con su doctrina impía han contaminado el ambiente mental y moral en el cual vive la sociedad moderna.
24. ¿Cuándo fue expuesta especialmente la “destrucción que despoja violentamente al mediodía,” y qué esclarecimiento espiritual fue puesto en contraste con ella?
24 La “destrucción que despoja violentamente al mediodía” espiritualmente mortífera fue expuesta especialmente por la “cuarta plaga” que se describe en Revelación 16:8, 9. El tazón lleno de esta “plaga” comenzó a ser vaciado sobre el “sol” del intelectualismo humano en 1925, en la asamblea que los testigos de Jehová celebraron ese verano en Indianápolis (Indiana). Ese mismo año el nacimiento del reino mesiánico de Dios y el desahucio de Satanás y sus demonios del cielo se explicaron de la descripción profética que se da en Revelación 12:1-13. Así el esclarecimiento espiritual dador de vida de los adoradores de Jehová fue puesto en contraste con el esclarecimiento modernista de sabiduría mundana de aquellos despojados de vida espiritual por la “destrucción” en su mediodía.
SUPERVIVENCIA ESPIRITUAL EN MEDIO DE PELIGROS AMENAZANTES
25, 26. ¿Quiénes son los “mil” que ‘caen a tu lado mismo,’ y en qué sentido caen, y por qué?
25 Las amenazas a la vida espiritual descritas anteriormente son cosas de las cuales los que están “en el lugar secreto del Altísimo” y “bajo la mismísima sombra del Todopoderoso” no tienen miedo. El salmista entonces suministra seguridad inspiradora de fe en sus siguientes palabras dirigidas a éstos como clase: “Mil caerán a tu lado mismo y diez mil a tu diestra; a ti no se acercará.”—Sal. 91:7.
26 Los que se mencionan que están en el “lado mismo” de estos adoradores dedicados de Jehová Dios serían las personas de la cristiandad y la judería que profesan adorar al Dios de la Santa Biblia. ‘Caen’ en muerte espiritual porque no están en el lugar de la seguridad espiritual de Jehová. Por consiguiente, están expuestos a las cosas espiritualmente mortíferas que describe el salmista, la cosa pavorosa de la noche de la Tierra, la flecha que vuela de día, la peste que infesta a las tinieblas, la “destrucción que despoja violentamente al mediodía.” Realmente no han hecho de Dios su “refugio” fuerte.
27. ¿Quiénes son los “diez mil” que caen “a tu diestra”?
27 Como si mil a uno no fuera contraste suficientemente grande, el salmista dice que los que caen serán “diez mil a tu diestra.” Como en el caso del Dios Todopoderoso, la “diestra” representa la mano y lado que es el más fuerte. (Sal. 98:1) De modo que aquellos a quienes hemos tenido que ofrecer la resistencia espiritual más fuerte debido a su mayor fuerza religiosa caen víctimas porque no están a prueba de mundanalidad, modernismo, propaganda antirreligiosa, teología popular y doctrinas y prácticas religiosas inspiradas por demonios. No están inmunizados por la ayuda del espíritu de Dios.
28. ¿Cómo ha llegado a ser cierto literalmente que diez mil han caído al lado derecho del resto ungido, y a quiénes ha levantado Dios para ser compañeros del resto?
28 Hoy, cuando comparamos el número que se informa que hay del resto ungido del Israel espiritual, alrededor de diez mil, con los miles de millones de miembros de la religiosa Babilonia la Grande, podemos ver que es literalmente cierto que diez mil han caído a la diestra de este resto de la “descendencia” de la “mujer” de Dios. (Rev. 12:17) Pero en lugar de las decenas de miles que han caído en muerte espiritual a la diestra de este resto, Jehová Dios ha levantado una “grande muchedumbre” de creyentes de características de oveja que han dedicado su vida a Jehová Dios por medio de Jesucristo el Pastor Excelente. (Rev. 7:9-17; Juan 10:16; Mat. 25:31-46) Jehová ha estado levantando a éstos como compañeros del resto notablemente desde el año 1935. Hoy ascienden a centenares de miles, de modo que los testigos cristianos de Jehová ahora ascienden a cerca de dos millones que proclaman el reino de Dios.
29. ¿A quiénes no se ha acercado la agencia destructiva, arruinadora de la fe, procedente de fuentes mundanas, pero a quiénes sí se ha acercado?
29 A los que han caído espiritualmente se ha acercado la agencia destructiva, arruinadora de la fe, procedente de fuentes mundanas. Pero a los que se mantienen en el lugar de la seguridad espiritual de Dios, “a ti no se acercará.” Desde el año postbélico de 1919 E.C., el resto ha aceptado la curación espiritual que ha provisto el Gran Médico, Jehová Dios. (Sal. 103:1-3) Pero la cristiandad no, como se predijo en Isaías 6:9-12; Mateo 13:14, 15. En consecuencia, los más de mil millones de miembros de la cristiandad sucumben a las influencias y presiones espiritualmente ruinosas de este mundo infectado de plaga. Pero Dios ha inmunizado a su resto y a la “grande muchedumbre” de sus compañeros cristianos. Dios no permite que se acerque el contagio mundano al lugar de inmunidad espiritual en que están ellos. Al mantenerse ellos obedientemente en el “lugar secreto” de Dios se conservan seguros, en buena salud.
30, 31. (a) Los que están “en el lugar secreto del Altísimo” están mirando y viendo la retribución oportuna de ¿quiénes? (b) ¿Cómo y por qué ha venido sobre éstos la retribución?
30 Después de muchos años ya de morar confiadamente “en el lugar secreto del Altísimo,” el resto ungido del Israel espiritual y, recientemente, la “grande muchedumbre” de sus compañeros testigos han observado la veracidad de lo que enseguida dice el salmista inspirado: “Solo con tus ojos seguirás mirando y verás la retribución misma de los inicuos.”—Sal. 91:8.
31 Es evidente que aquí el Dios Altísimo no clasifica a los que están en Su “lugar secreto” con los “inicuos,” que están afuera y que forman parte de este mundo inicuo. Ahora especialmente, hacia el fin de este sistema de cosas condenado a la destrucción, los que se han entregado a los caminos de este mundo inicuo están comiendo el fruto de su derrotero como retribución. Les viene el debido pago a los mundanos a medida que sus problemas se multiplican en los asuntos políticos, comerciales, morales, sociales y religiosos. Así como sembraron, están segando. La sociedad moderna que se ha hecho muy permisiva de la llamada “nueva moralidad,” la “revolución del sexo,” no puede inmunizar a los depravados sexuales de ‘recibir en sí mismos la recompensa completa, que se les debía por su error.’—Rom. 1:27; Luc. 21:25, 26.
32. Ya antes de la “grande tribulación,” los que están en el “lugar secreto” están viendo la diferencia, en lo que toca a consecuencias, ¿entre quiénes?
32 Los individuos de sabiduría mundana están cayendo víctimas de sus propias maquinaciones. Los que han rechazado la sabiduría de la Palabra de Dios y se han dejado expuestos a las maquinaciones de Satanás han llegado a ser víctimas de dolo, sí, de “todo engaño injusto para los que están pereciendo, como retribución porque no aceptaron el amor de la verdad para que fuesen salvos.” (2 Tes. 2:9, 10) Ya, antes de la “grande tribulación” que se aproxima, los salvaguardados de Jehová están mirando y viendo con sus ojos la diferencia, en lo que toca a consecuencias, “entre uno justo y uno inicuo, entre uno que sirve a Dios y uno que no le ha servido.”—Mal. 3:18.
[Ilustración de la página 145]
“Su apego a la verdad será un escudo grande”
[Ilustración de la página 149]
EVOLUCIÓN
ESPIRITISMO
ABUSO de DROGAS
NACIONALISMO
MATERIALISMO
“NUEVA” MORALIDAD sobre el SEXO
ADORACIÓN de la CIENCIA
“CRÍTICA TEXTUAL” de la BIBLIA