¿Se retractó Moisés de lo que dijo?
AL FINAL de la novena plaga —que consistió en tres días de oscuridad total— Faraón amenazó a Moisés diciendo: “¡Cuídate! No trates de volver a ver mi rostro, porque en el día que veas mi rostro morirás.” (Éxo. 10:28) De acuerdo con Éxodo 10:29, Moisés contestó: “De esa manera has hablado. Ya no trataré de ver tu rostro.”
Sin embargo, los Éx 11 versículos 4 al 8 del siguiente capítulo presentan a Moisés anunciando la décima plaga a Faraón. ¿Se retractó Moisés de lo que había dicho? No, no parece que eso haya sucedido. Evidentemente las palabras de Éxodo 11:1-3 deben verse como si estuvieran entre paréntesis. Por eso, después que Moisés dijo: “Ya no trataré de ver tu rostro,” él no cesó de hablar, sino que continuó por medio de declarar la décima plaga. Después, según dice el relato, Moisés “salió de donde Faraón en ardor de cólera.”—Éxo. 11:8.
Solo por saber que la décima plaga era la última podía Moisés decirle a Faraón que no trataría de ver su rostro otra vez. De otro modo, hubiera sido presuntuoso de su parte estar de acuerdo con algo que quizás no habría estado en armonía con la voluntad de Jehová. Las palabras de Éxodo 11:1-3 indican que Moisés estaba al tanto de que la décima plaga era la última y también suministran información en cuanto a lo que deberían hacer los israelitas después que la plaga azotara a los egipcios.—Compare Éxodo 11:2, 3 con Éxodo 12:35, 36.
Como resultado de estos acontecimientos, Faraón se vio obligado a llamar a Moisés y a Aarón. Humillado por la décima plaga, Faraón les dijo: “Levántense, sálganse de en medio de mi pueblo, tanto ustedes como los otros hijos de Israel, y vayan, sirvan a Jehová, tal como han declarado. Llévense sus rebaños así como también sus vacadas, tal como han declarado, y váyanse. También, tienen que bendecirme además.” (Éxo. 12:31, 32) ¡Qué contraste! El Faraón que había amenazado de muerte a Moisés ahora suplicaba una bendición. No quería que Moisés y los demás israelitas se fueran de Egipto todavía maldiciéndolo y deseando más calamidad sobre él.