Ponderando las noticias
‘El aumento del desafuero enfría el amor’
● Jesús también profetizó que “por el aumento del desafuero se enfriará el amor de la mayor parte.” (Mat. 24:12) El que esto está sucediendo en escala mundial, especialmente entre los que profesan ser cristianos, se hizo notar en un artículo que apareció recientemente en la publicación The Wall Street Journal. Bajo el encabezamiento: “Un resurgimiento evangélico se extiende por la nación pero sin mucho efecto,” el escritor citó las palabras de un pastor bautista que dijo: “La otra noche oí decir en uno de esos programas evangélicos de televisión que el 33 por ciento de todos los estadounidenses ha ‘nacido de nuevo,’ pero, si es así, ¿por qué es tan alta todavía la criminalidad? ¿Por qué abunda tanto todavía el uso de los narcóticos? ¿Dónde está nuestra influencia?”
El aumento del desafuero hasta en los niveles más elevados de la sociedad ha resultado en que se enfríe el amor a Dios y al prójimo, un amor que en tiempos pasados tal vez ejercía alguna buena restricción. Como ilustración de un modo en que se desarrolla el aumento en el desafuero, Gilbert Geis, profesor de ecología social de la Universidad de California, declaró recientemente: “El más alto porcentaje delictivo de la nación se halla en el Congreso. Si se calcula el número de congresistas a quienes se arresta o encarcela, se halla que el porcentaje es mayor que el de la ciudad de Nueva York.” Geis, a quien se considera un experto en asuntos relacionados con los delitos cometidos por oficinistas, dijo que el resultado es “malestar social, desconfianza, cinismo y codicia: ‘Si otros lo están haciendo, yo voy a sacar mi tajada también.’” Así, “el amor de la mayor parte” se enfría a medida que el desafuero engendra desafuero.
¿Aprueba Dios la religión en la política?
● La publicación Commercial Appeal, de Memphis, Tennessee, informa que cuando al prominente clérigo bautista Adrian Rogers se le pidió su opinión sobre el fenómeno de los predicadores activos en la política,” respondió: “No creo que Dios jamás haya determinado la existencia del gobierno y entonces haya dicho a su pueblo que se mantuviera separado de él.” Dijo: “Veremos que cada vez más evangélicos optarán por tomar posiciones definitivas con relación a los asuntos políticos y con relación a los candidatos que se presentan para puestos políticos, y me parece que así debe ser.”
Sin embargo, Jesús en ninguna ocasión incitó a sus seguidores a hacerse políticos; más bien dijo: “No son parte del mundo, así como yo no soy parte del mundo.” (Juan 17:14) Además, Satanás el Diablo ofreció a Jesús “todos los reinos de la tierra.” Pero Jesús rechazó la oferta, aunque con tal poderío él hubiera podido producir mejores resultados que cualquier político. E implícitamente Jesús reconoció que, como dice la Biblia, el Diablo es “el dios de este sistema de cosas.”—Luc. 4:5-8; 2 Cor. 4:4.
Si hubiera sido el propósito de Dios traer paz y prosperidad mediante los sistemas de la política, el comercio y la religión falsa de este mundo, esto ya se habría efectuado desde hace mucho tiempo. Pero ése no es su propósito. Más bien, él eliminará esos sistemas e introducirá “una nueva tierra” (una nueva sociedad humana) en la cual “la justicia habrá de morar.”—2 Ped. 3:12, 13.