¿Puede perjudicarle el fumar de otros?
Millones de personas sufren grave daño debido a que otras fuman, y los resultados frecuentemente son fatales. Por ejemplo, si una mujer que está encinta fuma, esto en muchos casos causa daño al infante aún no nacido. De hecho, la criatura quizás muera antes de nacer.
Quizás usted pregunte: “¿Cómo puede suceder eso? ¿Cómo puede el humo causar daño al niño dentro de la madre?”
CÓMO SE CAUSA DAÑO AL FETO
Casi inmediatamente después de inhalaras el humo, la nicotina pasa a la corriente sanguínea de la madre. Esta potente droga hace que se estrechen los vasos sanguíneos y las arterias del útero, y de ese modo se priva al feto de oxígeno y alimento. A la misma vez, el monóxido de carbono pasa fácilmente al feto a través de la placenta. En la sangre del feto, este gas reemplaza cierta cantidad del oxígeno vital que se necesita para que el crecimiento y el desarrollo procedan de manera normal.
Al respecto, es de interés un estudio efectuado por médicos ingleses en la Universidad de Oxford. Estos dijeron que se puede notar que, cuando la madre fuma, el infante “en la matriz hace esfuerzos por respirar, . . . es casi seguro que está sufriendo temporalmente de una escasez de oxígeno.”
Hay buena documentación sobre los tristes resultados. Según dice la revista Family Health, “el fumar durante la preñez puede causar deformaciones congénitas tan severas que la criatura muera como feto o poco después de nacer.” En el caso de madres que fuman, el riesgo de que la prole muera poco después del nacimiento es tres veces mayor de lo que es si la madre no fuma. Y en comparación con los hijos de las que no fuman, los de las fumadoras tienen doble probabilidad de nacer más pequeños de lo normal.
Además, según informan los investigadores, la probabilidad de que el infante llegue a ser víctima de “muerte en la cuna” (síndrome de muerte infantil repentina) aumenta en 52 por ciento si la madre es fumadora. Parece que los hijos de las madres fumadoras tienen leves anormalidades en la base del cerebro y éstas quizás interfieran con la respiración, con el resultado de muerte repentina.
Si el fumar de la madre puede hacer daño a un infante aún no nacido, ¿cómo afecta el humo al niño después de su nacimiento?
EL EFECTO EN LOS JOVENCITOS
En realidad, los padres que fuman están obligando indirectamente a sus niños a fumar. El Dr. Alfred Munzer, especialista en los pulmones, explicó: “Se calcula que el fumar de los padres afecta a los hijos jóvenes más o menos de la misma manera que les afectaría el que ellos mismos fumaran entre tres y cinco cigarrillos al día.” Para los pulmones sensibles de un niñito, ¡ésa es una enorme cantidad de veneno!
Pero, ¿realmente causa daño a los niños el humo que emiten los padres al fumar? En The Journal of the American Medical Association se resumieron del modo siguiente las investigaciones médicas que se han hecho sobre esta pregunta:
“Los infantes cuyas madres fuman tienen mayor probabilidad de ser hospitalizados con bronquitis o pulmonía que aquellos cuyas madres no fuman. Otro estudio indicó que si tanto el padre como la madre fuman, la probabilidad de que el infante contraiga pulmonía o bronquitis aumenta casi al doble de lo que sería si los padres no fumaran. . . . Otros estudios han mostrado que la frecuencia con la cual se manifiestan síntomas de enfermedades respiratorias en los niños está en proporción directa con la cantidad de humo de tabaco que hay en el ambiente que los rodea. Además, en los niños que están expuestos al humo del tabaco hay aceleramiento de los latidos del corazón y aumentos en la presión sanguínea, cambios parecidos a los que experimentan las personas que fuman.”
Tal vez el fumador opte por perjudicar su propia salud con el fin de disfrutar del placer que, según él, le proporciona el fumar. Pero, ¿le parece a usted que es moralmente correcto que esa persona perjudique a sus propios hijos?
EL EFECTO EN LOS ADULTOS
¿Qué hay si usted es un adulto que no fuma? ¿Le perjudica el fumar de otras personas?
Si usted se sienta cerca de una persona que está fumando, el humo puede afectarle casi como si usted mismo estuviera fumando. La revista Today’s Health dice: “Según demuestran los estudios, puesto que el fumador de término medio fuma su cigarrillo por solo una pequeña parte del tiempo durante el cual lo tiene encendido, la persona que no fuma y que está sentada al lado del fumador realmente puede verse obligada a respirar la misma cantidad de monóxido de carbono, brea y nicotina que está inhalando el fumador mismo.”
El Dr. John L. Pool comentó sobre el efecto de tan solo un leve aumento en la cantidad de monóxido de carbono en el aire. Dijo que cuando en el aire “hay más de ocho partes [de monóxido de carbono] por cada millón (la proporción en el aire limpio es de una por cada cuatro), definitivamente disminuye la cantidad de oxígeno que llega al corazón y a los pulmones.” ¿Cuánto monóxido de carbono puede haber en el aire de un cuarto lleno de humo?
Como redactor de la revista Science, Philip Abelson escribió en un artículo de fondo: “En un cuarto mal ventilado y lleno de humo, las concentraciones de monóxido de carbono fácilmente pueden alcanzar el nivel de centenares de partes de monóxido de carbono por cada millón de partes de aire, lo cual significa que las personas presentes, sean fumadoras o no, están expuestas al peligro de experimentar envenenamiento.” Esos niveles de monóxido de carbono exceden por mucho los límites legales.
Pero, ¿puede este humo realmente causar daño a usted? ¡Ciertamente que sí! El respirar el humo pudiera llevarlo a sentirse enfermo. Esto no debería sorprender a los fumadores, puesto que, cuando ellos empezaron a fumar, muchos de ellos enfermaron.
De hecho, para las personas que padecen del corazón el respirar el aire en un cuarto lleno de humo puede ser peligroso. “Definitivamente pone en peligro la salud.” Esa fue la conclusión que resultó de un estudio federal estadounidense hecho en California bajo la dirección del Dr. Wilbert S. Aronow.
Un estudio efectuado más recientemente, en el cual participaron 2.100 hombres y mujeres de mediana edad, revela que hasta adultos saludables se perjudican si se ven obligados a respirar el humo que viene de otras personas que fuman con regularidad. Se halló que al igual que sucede en el caso de los fumadores, a estas personas que no fumaban se les dañaron las pequeñas vías para el paso del aire ubicadas en la profundidad de los pulmones. El fisiólogo James R. White explicó: “Este es un daño permanente que ocurre en personas que han optado por no fumar.”
Un estudio que se llevó a cabo en Erie County, Pensilvania, E.U.A., recalcó lo peligroso que es el verse obligado uno a respirar humo de tabaco. Según informa el Times de Nueva York, este estudio “reveló que, por término medio, mujeres que no fuman, pero que están casadas con fumadores, mueren cuatro años antes que mujeres de la misma edad cuyos esposos no son fumadores.”
LO QUE INDICA LA EVIDENCIA
Las pruebas son definitivas: Si usted no fuma, pero se ve obligado a respirar el humo de los fumadores, puede resultar perjudicado. Con el transcurso del tiempo, esto está siendo reconocido generalmente como hecho establecido. Por eso, la mayoría de los estados de los Estados Unidos, y centenares de ciudades, han instituido alguna forma de restricción del fumar en los lugares públicos. Además, algunos establecimientos permiten que se fume solamente en áreas designadas para ello. Y debido a que el fumar disminuye la productividad, varios empresarios han ofrecido a sus empleados bonos de cientos de dólares a condición de que dejen de fumar.
Muchas personas que no fuman han presentado demandas judiciales en un esfuerzo por hallar alivio de la contaminación que provocan los fumadores. En un caso, el juez señaló que en cierta empresa se había prohibido fumar en el cuarto de las computadoras, pues el equipo funcionaba defectuosamente cuando se le exponía al humo de cigarrillos. Por lo tanto, el juez decidió que, si se podía disminuir el fumar debido a una máquina, se podía hacer lo mismo para el bienestar de los humanos.
Algunos fumadores ahora se creen víctimas de hostigamiento debido a las leyes que se han aprobado en contra de su hábito. Según ellos, no puede haber justificación para tales leyes. Dijo uno: “El fumar, después de todo, no es pecado.”
Pero, ¿es verdad eso? ¿no es pecado? ¿Puede alguien fumar y realmente agradar a Dios y amar a su prójimo?
[Ilustración en la página 6]
EL FUMAR PRIVA AL INFANTE EN DESARROLLO DEL OXÍGENO Y NUTRIENTES NECESARIOS PARA EL CRECIMIENTO NORMAL
[Ilustración en la página 7]
EL FUMAR TAMBIÉN CAUSA DAÑO A LA GENTE