La Palabra de Dios es viva
Las dos resurrecciones
¡UNA tumba vacía! ¡Milagrosamente, el cuerpo de Jesús ha desaparecido! Los principales sacerdotes dan dinero a los soldados que han estado vigilando la tumba, para que mientan y digan que los discípulos de Jesús vinieron y robaron el cuerpo de Jesús (Mateo 28:11-15). En realidad, Cristo había sido resucitado, el primero en ser levantado de entre los muertos como persona con vida de espíritu. (Hechos 26:22, 23; 1 Pedro 3:18.)
Además de Jesús, otras personas disfrutan de una resurrección a la vida espiritual, como dice la Biblia: “Cada uno en su propia categoría: Cristo las primicias, después los que pertenecen al Cristo durante su presencia” (1 Corintios 15:20-23). ¿Quiénes son los que “pertenecen al Cristo”? Son los 144.000 discípulos fieles que son escogidos para gobernar como reyes con Cristo sobre la Tierra en el Reino de Dios. (Revelación 5:10; 14:1, 3; 2 Timoteo 2:11, 12.)
Por supuesto, la resurrección a la vida como criaturas espirituales en el cielo es invisible a los ojos humanos. La Biblia describe el cambio a la vida espiritual de esta manera: “Se siembra en corrupción, se levanta en incorrupción. Se siembra en deshonra, se levanta en gloria. [...] Se siembra cuerpo físico, se levanta cuerpo espiritual”. (1 Corintios 15:42-44.) Esta resurrección a la vida celestial se llama la primera resurrección. La Biblia dice: “Feliz y santo es cualquiera que tiene parte en la primera resurrección; sobre éstos no tiene autoridad la muerte segunda, sino que [...] gobernarán como reyes con él por los mil años” (Revelación 20:6). La resurrección a la vida celestial también es llamada “la resurrección más temprana” (Filipenses 3:11). Según ya se ha hecho notar, ésta acontece ‘durante la presencia de Cristo’, la cual empezó en 1914, año en que Jesucristo volvió para empezar a gobernar como rey en medio de sus enemigos. (Hebreos 10:12, 13.)
Las expresiones “primera resurrección” y “resurrección más temprana” muestran que habrá otra resurrección. Después de la resurrección de los que llegan a ser corregentes con Cristo y de que la Tierra sea limpiada de todos los opositores del Reino de Dios, entonces, con el tiempo, empezará la resurrección de muertos a la vida en la Tierra. Por lo tanto, hay dos resurrecciones. En primer lugar está la resurrección a la vida celestial. En segundo lugar, está la resurrección “así de justos como de injustos”, quienes tendrán la oportunidad de alcanzar la vida eterna en la Tierra. (Hechos 24:15.)
Considere lo extraordinario que es el milagro de la resurrección... ¡realmente hacer volver a la vida a personas que habían muerto! ¡Y piense en lo vital que esto es para el cumplimiento de los propósitos de Dios! Ciertamente esta maravillosa provisión de Dios debe movernos a hacer todo cuanto podamos para demostrarle nuestro amor y devoción.