Ponderando las noticias
Las rayas de la cebra
“Millones de años de evolución” dieron a la cebra sus rayas, afirma la revista británica World of Wildlife. ¿Por qué? Algunos científicos dicen que las rayas evolucionaron como camuflaje para proteger a la cebra contra los predadores. Algo que aparentemente contribuye a esa creencia es que las rayas tienden a ofuscar la vista cuando se las observa de lejos. Sin embargo, no todos los científicos opinan así. El Dr. Gerrie de Graaff, consultor científico para Custos, una revista sudafricana sobre fauna silvestre, dice: “No podemos suponer que los animales ven las cosas como nosotros”. De Graaff explica que las cebras no se comportan como lo requeriría la teoría del desarrollo de las rayas como camuflaje. ¿Por qué? Porque no tratan de esconderse como los animales que dependen de su color para camuflaje. Son ruidosas y activas y se hacen conspicuas pastando en llanuras abiertas.
Otros evolucionistas teorizan que las rayas blancas y negras que caracterizan a la cebra crean una ilusión óptica. Según De Graaff, algunos dicen que, debido a las rayas, “los leones, al atacar, no pueden distinguir entre individuos”, mientras que “otro propone que el león se ofusca o no calcula bien su imaginario último salto”. Pero, como observa De Graaff: “Estas teorías fracasan ante la obvia facilidad con que los leones matan las cebras”.
Para concluir, De Graaff admite que “en realidad aún no sabemos por qué tiene rayas la cebra”. Sin embargo, para los estudiantes de la Biblia la razón es obvia. Génesis 1:20-25 nos dice que todas las criaturas de la Tierra fueron creadas por Dios “según su género”. Por eso, las rayas de la cebra se deben a un proceso biológico natural. Son parte de la maravillosa variedad de diseño de lo que Dios ha creado.
¿Ministros que trabajan?
Algunos clérigos creen que dentro de poco habrá cambios drásticos en su profesión. Eso manifestó un pastor luterano, Jean-Pierre Jornod, en Reformiertes Forum, revista luterana publicada en Suiza. Dijo: “Me atrevería a predecir que en la mayoría de los casos el pastor del año 2000 tendrá un empleo de media jornada además de atender a su parroquia”. ¿Por qué? Añadió: “No solo por razones financieras, sino primero porque la sociedad va sintiendo la necesidad de pastores que estén en contacto con la vida cotidiana”.
Jornod explicó así esta necesidad: “El pastor del año 2000 será un hombre o una mujer que conozca bien el arte de la comunicación. No quiero decir que las iglesias estarán vacías entonces, pero el pastor no encontrará allí a la gente con quien quiere comunicarse, algo que, en parte, ya sucede. Por eso, su mensaje tendrá que ser más claro, más entendible y más directo”.
Debe notarse que el cristianismo del primer siglo no tenía pastores asalariados. Por ejemplo, el apóstol Pablo se suplía lo necesario en sentido material mediante un trabajo seglar: haciendo tiendas de campaña. Además, llegaba con eficacia a la gente al enseñar “públicamente y de casa en casa”. (Hechos 18:3; 20:20, 21, 33, 34.) En contraste con los ministros asalariados de hoy, los ancianos o pastores de los testigos de Jehová todavía se conforman a ese modelo bíblico de los cristianos del primer siglo.