Presentando las buenas nuevas... “¿Quién es?”
1 Cuando el amo de casa no abre la puerta sino, en vez de eso, pregunta desde adentro: “¿Quién es?”, ¿qué responde usted?
2 Por lo general no sabemos cuál es la situación al otro lado de la puerta, así es que lo primordial es asegurarnos de ser bondadosos y considerados en nuestra respuesta. No es bueno tratar de establecer reglas que sirvan para todas las situaciones. La gente y las circunstancias varían grandemente. En algunas ciudades grandes, por ejemplo, la gente frecuentemente tiene menos tiempo y parece ser menos tolerante. En otras zonas responden más fácilmente y conversan con uno.
3 Si tenemos una variedad de situaciones y de gente, entonces lo que decimos debe ser variado. En algunas zonas los publicadores creen que lo mejor es identificarse dando el nombre y la organización, haciéndolo rápida y claramente. En otras zonas lo que se identifica es el mensaje y el propósito. En cualquier caso, la meta es remover el temor o debilitar el prejuicio a fin de que la puerta sea abierta. Si no se abre, entonces la meta es ver si se puede dar algún testimonio aunque sea muy breve, o si se puede colocar literatura, aun cuando solo sea una invitación o una hoja doblada para estudios bíblicos.
4 En los lugares en que los amos de casa sienten temor y la voz de ellos parece la de una persona de negocios, uno puede dar su nombre y entonces decir: “Soy un testigo de Jehová y apreciaría mucho el poder verlo por un minuto.” Si la puerta se abre, puede darse la presentación corriente. Si la puerta no se abre y uno piensa que es debido al temor, uno puede decir: “Entiendo. Las condiciones son malas por todas partes y la gente tiene temor. Permítame echar esta hoja doblada por debajo de su puerta para que usted la lea.” Algunos publicadores le han sugerido al amo de casa que ellos tienen el libro descrito en la hoja doblada en caso de que lo deseen. Si uno se identifica a sí mismo y a su propósito claramente y la puerta no se abre, uno puede pensar que la responsabilidad ahora descansa sobre el amo de casa por rehusar escuchar el mensaje de verdad.
5 En algunos vecindarios los publicadores han hallado que el amo de casa que pregunta: “¿Quién es?” no espera necesariamente que el publicador se identifique claramente por nombre y suministre la organización con la cual está asociado. En estos casos al tener el tema corriente en mente, uno puede decir algo como esto: “Estamos participando en un servicio para la comunidad. Las personas de corazón honrado están intensamente interesadas en cuanto al aumento del ateísmo en el país. Creemos que tenemos algo que ayudará a los que desean algo mejor. Me complacería en explicárselo brevemente.”
6 Un publicador capacitado relata que después de tratar muchas cosas diferentes en un territorio de la ciudad de Nueva York compuesto principalmente de edificios de apartamentos, la respuesta más eficaz que halló era sencillamente decir: “El Sr. (su nombre) desea verlo.” Si el amo de casa exige más identificación, entonces uno puede identificarse claramente. Algunos han dicho: “Soy del Salón del Reino local en (dé la dirección).” Prescindiendo de la respuesta del amo de casa, no mostremos desilusión o falta de aprobación, sino más bien, entendimiento. Muchos se preocupan por su seguridad, y podemos mostrar empatía.
7 No hay necesidad de permitir que experiencias como éstas disminuyan la felicidad de uno en la obra de casa en casa. Nos sentimos gozosos cuando la gente abre prontamente la puerta y escucha a lo que tenemos que decir. Pero en algunos vecindarios, donde la gente es más cautelosa, podemos aceptarlo como un desafío. Podemos hacer interesante el desafío tratando de aprender de la experiencia cuál en el mejor modo de presentarles el mensaje del Reino. Trate con diferentes modos de abordar. Háblele a otros publicadores.
8 Habiendo considerado el asunto de antemano y estando preparado, no estaremos inciertos o recelosos, sino sabremos lo que resulta mejor en nuestro territorio y le daremos a todos la oportunidad de escuchar la verdad, permitiéndoles decidir lo que ellos harán. Esto, podemos estar seguros, tendrá la aprobación de Jehová.
La mayoría de las suscripciones se obtienen en la obra de casa en casa.