Presentando las buenas nuevas... por medio de crear oportunidades para testificar informalmente
1 Jesús instruyó a sus discípulos a que dejaran resplandecer su luz (Mat. 5:14-16.) Él quería que ellos hablaran a otros, en toda ocasión apropiada, acerca de las buenas nuevas del Reino de Dios. Jesús dio el ejemplo a ese respecto. Una muestra de eso fue cuando aprovechó la ocasión para hablar la verdad a una samaritana junto al pozo de Sicar. (Juan 4:5-30.) ¿Qué hay de nosotros? ¿Creamos oportunidades para testificar?
2 No todos podemos participar diariamente en el servicio del campo. Pero quizás se presenten casi todos los días ocasiones de dar un testimonio. ¿De qué manera? Mediante la testificación informal. Miles de personas han conocido la verdad de esa manera. Si nos mantenemos alerta para reconocer las oportunidades que se presentan, y entonces aprovechamos esas oportunidades, podremos hablar a muchas personas más.
¿A QUIÉN LE PODEMOS PREDICAR?
3 Además de predicar de casa en casa, hacer revisitas y conducir estudios bíblicos, podemos testificar informalmente a compañeros de trabajo, condiscípulos, aquellos con quienes tenemos tratos comerciales, nuestros familiares y conocidos. Si viajamos por autobús, tren o avión, quizás podamos entablar una conversación con los que se sientan a nuestro lado. Al estar de vacaciones podemos compartir las buenas nuevas con los empleados de hoteles y moteles, los que trabajan en las gasolineras y en los restaurantes, y a los taxistas. Podemos hablar a los que esperan en el consultorio médico o en la lavandería pública. Al estar en casa podemos testificar a los vecinos, a los vendedores o a los repartidores. Hasta si nos hallamos hospitalizados podemos testificar a los médicos, a las enfermeras y a otros pacientes.
CÓMO COMENZAR
4 Si tenemos una cita y sabemos que vamos a pasar tiempo esperando, pudiéramos llevar las revistas más recientes e ir preparados para considerar un artículo de interés con alguien mientras esperamos. O pudiéramos usar un tratado o un folleto para comenzar una conversación. En circunstancias como esas, algunos han hallado eficaz comenzar la conversación haciendo una declaración que llame la atención y que se base en algún suceso de actualidad, y luego pedir la opinión de la persona. Otros han hallado que las preguntas que estimulan a reflexión sobre ciertos acontecimientos pueden resultar en un excelente testimonio. En todo caso, lo que se necesita para obtener resultados es tener iniciativa.
TESTIFICACIÓN EN EL LUGAR DE EMPLEO
5 Los que tienen un empleo seglar pueden crear oportunidades para testificar a sus compañeros de trabajo. Dos hermanas de Georgia, E.U.A., hicieron una lista de sus compañeros de trabajo que quizás se interesarían en la verdad. Cuando hablaron con los que se hallaban en la lista y con algunos otros, pudieron colocar más de 65 libros Apocalipsis: su culminación y despertar mucho interés.
6 En otro caso, un hermano decidió testificar a la primera persona que se sentara a su lado durante su receso de 15 minutos en el trabajo. El señor con quien habló dijo que tenía conocimiento de la verdad, pero que no quería seguir hablando del asunto. No obstante, el hermano dejó literatura donde este pudiera verla con facilidad y tomarla. Seis meses después ese señor y su familia se habían bautizado.
7 Como “la luz del mundo”, Jesús creó oportunidades para testificar informalmente. (Juan 8:12.) Si nos mantenemos alerta y dispuestos a compartir nuestra esperanza basada en la Biblia, aprovecharemos las oportunidades que se nos presenten para testificar. De esa manera, como discípulos de Jesús, ‘resplandeceremos como iluminadores en el mundo’. (Fili. 2:15, 16.)