¿Es usted un cristiano “celoso de obras excelentes”?
“Cristo Jesús [...] se dio a sí mismo por nosotros para [...] limpiar para sí un pueblo peculiarmente suyo, celoso de obras excelentes.” (TITO 2:13, 14.)
1, 2. ¿Qué honor tenemos los testigos de Jehová? ¿Cómo se siente usted al saberlo?
PARA la gente es un gran honor recibir un premio. A veces se premia a quienes hacen algo muy especial, como ayudar a que dos naciones vivan en paz. Pero hay un honor mayor: que Dios nos mande a ayudar a las personas a estar en paz con él.
2 Los testigos de Jehová somos los únicos que tenemos este honor. Con la guía de Dios y su Hijo, ayudamos a la gente a reconciliarse con él y ser sus amigos (2 Corintios 5:20). Dios nos utiliza para que las personas puedan hacerse sus amigas y sepan cómo vivir para siempre. Así, Jehová ha atraído hacia él a millones de personas de más de 235 países y territorios (Tito 2:11). Nosotros predicamos con celo y entusiasmo a todo el que quiera escuchar la verdad (Revelación 22:17). Como dice Tito 2:14, somos un pueblo “celoso de obras excelentes”. Esto significa que nos encanta lo que hacemos por Jehová y hacemos todo lo posible por agradarlo. Nuestro entusiasmo puede hacer que otros quieran conocer a Jehová. Para empezar, veamos cómo puede ayudar nuestro entusiasmo en la predicación.
IMITE EL CELO DE JEHOVÁ Y JESÚS
3. ¿Qué nos confirman las palabras de Isaías 9:7?
3 Isaías 9:7 dice que Jesús haría cosas buenas por los seres humanos cuando fuera rey. También dice que lo haría debido al “celo de Jehová”. El celo es un deseo intenso de hacer algo. Así que las palabras de Isaías 9:7 nos confirman que Jehová tiene el deseo intenso de salvar a los seres humanos. Como somos ayudantes de Dios, deberíamos imitar su celo cuando predicamos (1 Corintios 3:9). Preguntémonos: “¿Estoy haciendo todo lo que puedo para predicar su mensaje?”.
¿Está usted predicando todo lo que puede?
4. ¿Qué ejemplo de celo en la predicación dio Jesús?
4 Jesús fue el ejemplo perfecto de celo en la predicación. A muchos no les gustaba lo que decía. Incluso quisieron matarlo. Aun así, siguió predicando con empeño hasta que murió (Juan 18:36, 37). Mientras menos tiempo le quedaba, más se esforzaba por hablar de Jehová a la gente.
5. ¿En qué se parecían Jesús y el trabajador de su historia?
5 En el año 32, Jesús contó una historia sobre una higuera. El dueño decidió cortarla porque llevaba tres años sin dar higos. Pero un empleado suyo le pidió un poco más de tiempo para seguir intentando que diera fruto (lea Lucas 13:6-9). Cuando Jesús contó esta historia, estaba en una situación parecida a la de ese trabajador. Había predicado mucho, pero pocas personas lo habían escuchado. Él quería aprovechar el poco tiempo que le quedaba para hacer más discípulos. Por eso, durante sus últimos seis meses predicó con mucho empeño en Judea y Perea. Aun así, lloró pocos días antes de morir porque la mayoría de la gente no lo había escuchado (Mateo 13:15; Lucas 19:41).
6. ¿Por qué tenemos que poner empeño en predicar?
6 Nosotros también tenemos que poner empeño en predicar, porque queda muy poco tiempo (lea Daniel 2:41-45). ¡Qué gran honor es ser testigos de Jehová! Somos los únicos que sabemos cómo se solucionarán los problemas del mundo. No hace mucho, un periodista escribió que es imposible saber por qué sufre la gente buena. Pero la Biblia lo explica, y nosotros debemos decírselo a la gente. Por eso, los cristianos deberíamos predicar con mucho entusiasmo (Romanos 12:11). Jehová nos ayudará en nuestra obra, y nosotros ayudaremos a las personas a conocerlo y amarlo.
SUS SACRIFICIOS HONRAN A JEHOVÁ
7, 8. ¿Por qué honran a Jehová nuestros sacrificios?
7 Pablo hizo muchos sacrificios para predicar. A veces se quedó “sin alimento” y pasó “noches sin dormir” (2 Corintios 6:5). Los cristianos de hoy día también hacen sacrificios. Para los precursores, lo más importante es predicar. Aun así, muchos tienen que trabajar para ganarse la vida. Los misioneros se mudan a otros países para predicar a las personas (Filipenses 2:17). Los ancianos a veces se quedan sin comer o sin dormir por ayudar a los hermanos de la congregación. Y los hermanos mayores y los enfermos se esfuerzan mucho por ir a las reuniones y a predicar. Por los sacrificios que hacen, se nota que todos aprecian su servicio a Jehová. Hasta los que no son Testigos se dan cuenta de lo importante que es para nosotros predicar.
Honramos a Dios cuando hacemos sacrificios para predicar
8 En un periódico del Reino Unido se publicó la carta de un hombre que no era Testigo. Él decía que la gente estaba perdiendo la fe y que los líderes de las iglesias no hacían nada. No iban a buscar a las personas, como hacía Cristo. Para este hombre, los únicos que hacían algo eran los testigos de Jehová, porque ellos sí iban a buscar a las personas y a predicarles la verdad. La mayoría de las personas no están dispuestas a sacrificarse por los demás, pero nosotros sí estamos dispuestos a hacerlo. Por eso, cuando hacemos sacrificios para predicar, estamos honrando a Jehová (Romanos 12:1).
Cada vez que salimos a predicar y la gente nos ve, honramos a Dios
9. ¿Qué nos animará a ser celosos de obras excelentes?
9 ¿Qué podemos hacer si ahora no predicamos con tanto entusiasmo como antes? Pensar en el resultado de nuestra predicación (lea Romanos 10:13-15). Para que las personas puedan salvarse, deben tener fe en Dios e invocar su nombre. Pero no podrán hacerlo a menos que primero les prediquemos. Saber esto nos animará a ser celosos de obras excelentes y a seguir predicando con empeño las buenas noticias del Reino de Dios.
SU BUEN EJEMPLO PUEDE HACER QUE LA GENTE QUIERA CONOCER A DIOS
La gente se da cuenta de que somos honrados y muy trabajadores
10. ¿Por qué es importante que seamos buenos cristianos?
10 Para que la gente quiera conocer a Dios, no basta con que prediquemos con entusiasmo. También tenemos que ser buenos cristianos. Pablo explicó que los cristianos debemos comportarnos bien “para que no se encuentre falta en nuestro ministerio” (2 Corintios 6:3). Cuando las personas nos oyen hablar y ven cómo nos comportamos, quieren saber más de Jehová (Tito 2:10). Hay muchos casos de personas que decidieron escuchar el mensaje bíblico al ver que imitábamos a Cristo.
11. ¿Por qué debemos orar y pensar en si estamos dando un buen ejemplo?
11 Ya vimos que nuestro buen ejemplo puede atraer a las personas a Dios. Pero nuestro mal ejemplo puede alejarlas. Por eso tenemos que comportarnos bien en todas partes: en el trabajo, en la casa, en la escuela, etc. Además, si hacemos cosas malas a propósito, podemos perder nuestra amistad con Dios para siempre (Hebreos 10:26, 27). Así que debemos orar y pensar en si estamos dando un buen ejemplo. La gente de hoy día se comporta cada vez peor. Por eso, cada vez debe haber más diferencia “entre uno que sirve a Dios y uno que no le ha servido” (Malaquías 3:18). Está claro que nuestro buen ejemplo puede hacer que la gente quiera ser amiga de Dios.
12-14. ¿Qué efecto tiene en otros el que aguantemos la persecución? Dé un ejemplo.
12 Hay algo más en lo que debemos ser buenos ejemplos. En su segunda carta a los Corintios, Pablo explicó que lo habían perseguido, golpeado y encarcelado por predicar (lea 2 Corintios 6:4, 5). Si nosotros también aguantamos la persecución de nuestros enemigos, podemos lograr que algunos quieran conocer a Dios. Hace algunos años, en una zona de Angola intentaron poner fin a la obra de los testigos de Jehová. Delante de la gente del pueblo azotaron a 2 Testigos y a 30 personas interesadas hasta hacerlos sangrar. Entre estas personas había mujeres y niños. Sus enemigos querían asustar a la gente, pero no lo consiguieron. En vez de asustarse, muchos vecinos pidieron estudiar la Biblia. Al final, la obra continuó y los hermanos fueron bendecidos con muchos estudiantes que aceptaron la verdad.
13 Este caso muestra que aguantar la persecución puede hacer que la gente se interese en Dios. Es posible que algunos se hicieran amigos de Dios cuando vieron el aguante de Pedro y los demás apóstoles (Hechos 5:17-29). Puede que nuestros familiares, compañeros de clase y de trabajo también se hagan amigos de Dios si ven que aguantamos.
14 En algún lugar del mundo siempre hay hermanos sufriendo oposición. Ahora mismo, en Armenia hay unos 40 hermanos en prisión por su neutralidad cristiana. Y es probable que pronto haya muchos más. En Eritrea hay 55 Testigos encarcelados, y algunos tienen más de 60 años. Y en Corea del Sur, hay unos 700 hermanos en prisión por su neutralidad cristiana. Hace 60 años que allí se encarcela a nuestros hermanos por esa razón. ¿Hay algo que podamos hacer nosotros? Podemos orar por ellos y pedir que su fidelidad honre a Dios y anime a otros a aceptar la verdad (Salmo 76:8-10).
Cuando la gente ve nuestro buen ejemplo, quiere conocer a Dios
15. Dé un ejemplo de cómo la honradez hace que la gente quiera conocer a Dios.
15 Otra manera de hacer que la gente quiera conocer a Dios es siendo honrados (lea 2 Corintios 6:4, 7). Cuando una hermana estaba pagando el boleto del autobús, una amiga le dijo que no lo hiciera porque el viaje era muy corto. Pero ella le explicó que, aunque se bajara en la siguiente parada, estaría mal no pagar el viaje. Cuando su amiga se bajó del autobús, el conductor le preguntó a la hermana: “¿Es usted testigo de Jehová?”. Ella dijo: “Sí. ¿Por qué lo pregunta?”. Él le explicó que la había oído hablar con su amiga y que él sabía que los testigos de Jehová son honrados y siempre pagan sus boletos. Meses después, un hombre se acercó a esta hermana en el Salón del Reino y le dijo: “¿Se acuerda de mí? Soy el conductor de autobús que habló con usted. Al ver su comportamiento, decidí estudiar la Biblia con los Testigos”. Así es, cuando las personas se dan cuenta de que somos honrados, creen lo que predicamos.
ASEGÚRESE DE QUE SU ACTITUD Y SU EJEMPLO HONRAN A DIOS
16. a) ¿Por qué debemos ser amables y tratar con paciencia y amor a las personas? b) ¿Qué hacen los líderes religiosos falsos?
16 Si somos amables y tratamos a las personas con paciencia y amor, haremos que quieran conocer a Jehová, sus promesas y su pueblo. Los verdaderos cristianos honran a Dios por su actitud y su ejemplo. Algunos líderes religiosos hacen al revés: dicen que tienen una buena actitud y que son ejemplares, pero engañan a la gente y le sacan dinero. Algunos usan ese dinero para comprarse automóviles y casas de lujo. Hubo uno que hasta le puso aire acondicionado a la casa de su perro. Ellos no obedecen el mandato de Cristo: “Recibieron gratis; den gratis” (Mateo 10:8). Son como los sacerdotes israelitas que predicaban a cambio de dinero y enseñaban ideas falsas sobre Dios (Miqueas 3:11). Con ese comportamiento no acercan a la gente a Dios.
17, 18. a) ¿Qué tenemos que hacer para honrar a Dios? b) ¿Por qué quiere usted ser un cristiano “celoso de obras excelentes”?
17 Cuando las personas ven que enseñamos la verdad bíblica y que tratamos bien a los demás, quieren conocer a Dios. Y esto honra a Jehová. Por ejemplo, un precursor llamó un día a una puerta y salió una viuda mayor que dijo que no estaba interesada. También dijo que, antes de abrir, estaba subida a una escalera tratando de cambiar una bombilla de la cocina. El precursor le dijo que no debía hacer eso sola y se la cambió él. Luego se fue a la siguiente casa. Cuando el hijo de la mujer se enteró de lo que había pasado, se quedó tan impresionado que salió a buscar al hermano para darle las gracias. Con el tiempo, este hombre empezó a estudiar la Biblia.
Somos celosos de obras excelentes porque amamos a Dios y al prójimo
18 Entonces, ¿por qué quiere usted predicar con entusiasmo y comportarse bien? Quizás porque sabe que así honrará a Jehová y ayudará a que otros se salven (lea 1 Corintios 10:31-33). O quizás porque sabe que es la mejor manera de demostrar su amor a Dios y a los demás (Mateo 22:37-39). Si usted es un cristiano “celoso de obras excelentes”, vivirá feliz y satisfecho. También verá el día en que todos los hombres adoren y honren felices a nuestro Creador, Jehová.