Nota
a Ciertos “santos” católicos prominentes se habían pronunciado a favor de la ejecución de los herejes. Agustín afirmó que “es necesario recurrir a la fuerza cuando no es escuchada la razón de las palabras”. Por su parte, Tomás de Aquino declaró que “la herejía [...] es un delito que merece, no solo la excomunión, sino hasta la muerte”.