Nota
c Una forma de aprender a explicar lo que sientes es escribiéndolo de vez en cuando. Los escritores de los salmos bíblicos fueron hombres de intensos sentimientos que supieron expresar con palabras su remordimiento, ira, frustración y tristeza. Tú mismo puedes comprobarlo leyendo los Salmos 6, 13, 42, 55 y 69, entre otros.