Nota
b Ni Barbour ni Russell fueron los primeros en explicar que la vuelta del Señor sería una presencia invisible. Mucho antes, sir Isaac Newton (1642-1727) había escrito que Cristo volvería y reinaría “invisible a los mortales”. En 1856, Joseph Seiss, ministro luterano de Filadelfia (Pensilvania), había escrito sobre un segundo advenimiento en dos fases: una pa·rou·sí·a (presencia) invisible, seguida de una manifestación visible. Posteriormente, en 1864, Benjamin Wilson había publicado su versión interlineal griego-inglés Emphatic Diaglott, en la que dio “presencia”, y no “venida”, como traducción de pa·rou·sí·a, hecho que B. W. Keith, colega de Barbour, había llamado a la atención de este y sus colaboradores.