Nota
a Aunque los escritores de las Escrituras Griegas Cristianas no comentaron el Salmo 91 desde el ángulo de las profecías mesiánicas, es evidente que Jehová fue un refugio y una plaza fuerte para Jesucristo, así como lo es para los cristianos ungidos y sus compañeros dedicados en este “tiempo del fin” (Daniel 12:4).