Nota
a Tal vez Asá eliminó los lugares altos donde se adoraba a los dioses falsos, pero dejó aquellos donde la gente acostumbraba adorar a Jehová. O quizá los lugares altos que destruyó fueron reconstruidos en la parte final de su reinado, por lo que su hijo Jehosafat tuvo que volver a destruirlos (1 Rey. 15:14; 2 Cró. 15:17).