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  • Gobierno mundial en las manos del “Príncipe de Paz”

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  • Gobierno mundial en las manos del “Príncipe de Paz”
  • La Atalaya. Anunciando el Reino de Jehová 1971
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La Atalaya. Anunciando el Reino de Jehová 1971
w71 1/9 págs. 533-534

Gobierno mundial en las manos del “Príncipe de Paz”

¿POR qué debería usted interesarse en un gobierno mundial? Hoy aumenta de continuo el número de personas que se interesan en él. ¿Por qué razón?

Para muchos, el temor es el factor principal. Es verdad que la lógica en sí misma nos dice que el tener veintenas de sistemas políticos divididos, y a menudo indispuestos a cooperar, produce ineficacia, desperdicio y obstáculos desagradables. Por eso, algunos hombres “comenzaron a soñar con un gobierno mundial allá en el siglo catorce,” según The World Book Encyclopedia (edición de 1970, tomo 20, página 363). Pero fue la sacudida de la I Guerra Mundial lo que hizo que los hombres pensaran seriamente en un gobierno mundial. La Sociedad de Naciones que se formó al fin de la guerra fue un paso en esa dirección. Pero aquella Sociedad se desplomó en la II Guerra Mundial. Los horrores de esa guerra, y la expectativa de una guerra modernizada total, impelió a los gobiernos a formar las Naciones Unidas en 1945.

Desde entonces los hombres han afrontado nuevos peligros. Los linderos y las fronteras nacionales no suministran protección alguna contra la creciente contaminación del aire, el agua y la tierra. Una crisis económica en una parte del mundo puede desbaratar ahora el tejido de muchas economías nacionales, causando pobreza y hambre.

¿Recibiría usted con regocijo un gobierno mundial que pudiera resolver estos problemas y traer paz duradera y seguridad genuina? ¿Hay alguna razón para esperar tal gobierno?

POR QUÉ LOS HOMBRES NO HAN PRODUCIDO UN GOBIERNO MUNDIAL

Ni la Sociedad de Naciones ni las Naciones Unidas han sido gobiernos mundiales. ¿Por qué no? Porque tal como el temor hizo que los hombres dieran pasos hacia el gobierno mundial, el temor los hace retraerse de la renuncia al poder que haría posible tal gobierno. Cada nación desconfía de las demás. Los hombres temen que, prescindiendo de quién forme el gobierno mundial, tarde o temprano los que rijan permitirán que los intereses egoístas los controlen.

Como dice el artículo de la Encyclopedia sobre “Gobierno Mundial,” citado antes: “Algunas de las cuestiones que se tienen que resolver incluyen el problema de hallar líderes para el gobierno mundial, el problema de impedir que se haga tiránico, y el problema de evitar guerras civiles, a menudo más sangrientas que las internacionales.”

¿En quién, por ejemplo, tendría usted confianza para que encabezara un gobierno mundial? ¿Qué líderes nacionales están efectuando hoy un trabajo tan estupendo en sus propios países —demostrando que estén libres de favoritismo y egoísmo, dedicados a la justicia y la rectitud, y que posean sabiduría y habilidad para resolver los problemas— que estuvieran capacitados para esta responsabilidad?

LA FUENTE DE GOBIERNO MUNDIAL

La realización del gobierno mundial es una certeza... pero no por hombres ni gobiernos políticos. La Biblia contiene la promesa de Jehová Dios de que ese gobierno vendrá. Él previó la falta que haría el gobierno mundial mucho antes que los hombres comenzaran a ‘soñar’ con él. Ahora, millares de años después, los hombres finalmente se hallan cara a cara con la evidencia innegable de que el planeta Tierra y la familia humana que hay en él necesitan desesperadamente alguna clase de control y guía eficaces, unificados. Estando como están las condiciones mundiales, ¿es razonable negarse a considerar la promesa de la Biblia?

Hace más de 2.700 años la profecía de Isaías predijo la venida de aquel que encabezaría ese gobierno mundial. “Porque un niño nos ha nacido, un hijo se nos ha dado; y el gobierno principesco vendrá a estar sobre su hombro. Y por nombre se le llamará Maravilloso Consejero, Dios Poderoso, Padre Eterno, Príncipe de Paz. De la abundancia del gobierno principesco y de la paz no habrá fin, sobre el trono de David y sobre su reino a fin de establecerlo firmemente y sustentarlo por medio del derecho y por medio de la justicia, desde ahora en adelante y hasta tiempo indefinido. El mismísimo celo de Jehová de los ejércitos hará esto.” (Isa. 9:6, 7) El que se promete allí es Cristo Jesús, el propio Hijo de Dios. Su poder para regir no viene de ninguna concesión de gobiernos nacionales, políticos, sino del Dios Soberano mismo.

LO QUE CAPACITA AL “PRÍNCIPE DE PAZ”

¿Puede usted cifrar tranquilamente su confianza en un gobierno mundial encabezado por Cristo Jesús, hasta el grado de hacer de ése, y no de algún gobierno político de hombres, su verdadera y única esperanza para la vida en paz y seguridad? Ciertamente usted no puede hacerlo a menos que aprenda acerca de Cristo Jesús, lea el registro de su vida, sus palabras y hechos, el efecto que tuvieron sus enseñanzas en otros, la clase de personas que esto produjo entre los que llegaron a ser sus discípulos. ¿Ha hecho usted esto alguna vez?

¿No ocuparía la honradez un lugar prominente en la lista de cualidades principales que usted buscaría en el que encabezara un gobierno mundial, y, tratándose de eso, de cualquier gobierno? El registro de Jesús de hablar la verdad escueta hizo que los hipócritas líderes religiosos de su día procuraran matarlo y que los gobernantes políticos llevaran a cabo el deseo de ellos. Pero hizo que las personas que amaban la verdad lo amaran a él y se hicieran discípulos de él.—Juan 8:40, 44-47; 18:37.

Justicia, imparcialidad y sabiduría... ¡qué deseables en un gobernante! Cristo Jesús se asoció tanto con los ricos como con los pobres y rehusó mostrar favoritismo a persona alguna. Su mensaje fue el mismo para todos.—Luc. 5:29-32; 7:36; 14:1; 19:1-6.

Lea lo que dice la Biblia acerca de él y verá que, aunque valeroso, también fue compasivo, tierno y considerado. (Mat. 9:36; 14:14; Mar. 6:31-34; Luc. 7:11-15; 9:10, 11) Jamás fue despótico ni arrogante.—Mat. 11:28-30.

Ya dentro de poco el gobierno mundial prometido en las manos de este Príncipe de Paz se manifestará en toda la Tierra. Juzgando por la inquietud humana actual, ¡mientras más pronto llegue mejor! Ya se le ha dado ‘toda autoridad en el cielo y en la tierra’ al resucitado y glorificado Jesucristo. (Mat. 28:18) ¡Su régimen estará firmemente establecido y sustentado ‘por medio de derecho y justicia,’ no por unos cuantos años, sino “hasta tiempo indefinido,” aun para siempre! La pregunta es: ¿Seremos nosotros súbditos, sí, ‘hijos’ de ese “Padre Eterno”?

Aunque es un “Dios Poderoso,” Cristo Jesús no obligará a nadie a vivir bajo su gobierno mundial. Pero tampoco permitirá que en la Tierra vivan personas que no amen en realidad la justicia, la verdad y el derecho, en suma, que no amen a su Padre, Jehová Dios, ni amen a su prójimo. ¿Qué escoge usted? ¿Qué está dispuesto a hacer para demostrar su deseo de ser súbdito de él?

Hoy más de un millón y medio de testigos de Jehová públicamente abogan por gobierno mundial en las manos del Príncipe de Paz. Asóciese con ellos en sus Salones del Reino y aprenda cómo usted, también, puede tener la esperanza de vivir bajo ese gobierno mundial.

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