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  • ¡No está en la Biblia!
  • La Atalaya. Anunciando el Reino de Jehová 1971
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  • “LAS RELACIONES SEXUALES SON EL ‘PECADO ORIGINAL’”
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La Atalaya. Anunciando el Reino de Jehová 1971
w71 1/5 págs. 260-263

¡No está en la Biblia!

MUCHAS ideas que según creencia común provienen de la Biblia no se encuentran allí en absoluto. Examine los puntos que se consideran a continuación... vea si usted pensaba que la Biblia los enseñaba. Luego, examine lo que ésta realmente dice. El hacerlo quizás aguce su interés en ese libro, y en lo que significa para nosotros hoy.

“DIOS HIZO LA TIERRA EN SIETE DÍAS DE VEINTICUATRO HORAS”

Una creencia que se levanta como objeción común contra la aceptación del relato de la creación que da la Biblia es el pensar que la Biblia dice que Dios hizo la Tierra en siete días de veinticuatro horas. Quizás usted quiera leer este relato, que comienza en la primera página de su Biblia, en Génesis 1:1-2:4 , capítulo 1, versículo 1, y sigue hasta el capítulo 2, versículo 4.

Después de leerlo, ¿encontró usted cosa alguna en absoluto que dijera que los “días” mencionados allí estuvieran limitados a veinticuatro horas? La palabra “día” no siempre podría significar un período de veinticuatro horas en este pasaje, porque al fin del relato se le llama a todo aquel período, abarcando a todos los “días” mencionados allí, “el día que hizo Jehová Dios tierra y cielo.” (Gén. 2:4) Es obvio que la palabra “día” no quiere decir aquí veinticuatro horas, pues incluye todo el período de creación.

La palabra “día” también puede significar “era.” La usamos al referirnos al “día de Noé,” el “día de César,” o a otras épocas que duraron mucho más que veinticuatro horas, pero que estuvieron marcadas con un principio específico y un fin definido.

Debe hacerse notar que estos siete grandes “días” de creación no abarcan la creación del universo, sino solo la preparación de la Tierra para el hombre. La Biblia no dice cuándo fueron creados el Sol, las estrellas, los planetas, ni siquiera la Tierra. Génesis 1:1 declara: “En el principio creó Dios los cielos y la tierra.” Pero no dice cuándo fue ese “principio,” ni cuánto tiempo pasó entre la creación del universo y el principio del primero de los siete “días,” mencionado en el siguiente Gn 1 versículo 2.

Otro punto importante es que los primeros seis días terminaron... ¡pero el séptimo no! El informe de los primeros seis días termina con una declaración semejante a la del sexto día: “Y llegó a haber tarde y llegó a haber mañana, un día sexto.” (Gén. 1:5, 8, 13, 19, 23, 31) Pero esta expresión de conclusión no aparece para el séptimo día, en el cual Dios descansó.

Más de 4.000 años después, el apóstol Pablo entendía que este séptimo día, el día de descanso, todavía continuaba. Se refirió especialmente a este día de descanso mencionado en Génesis, y dijo: “Hagamos por lo tanto lo sumo posible para entrar en ese descanso.” (Heb. 4:4, 11) Es lógico que el reinado pacífico de mil años de Jesucristo (a quien se identifica en Mateo 12:8 como “Señor del sábado”) también forme parte del gran Sábado o día de descanso de Dios. Por consiguiente, el gran “séptimo día” en que Dios ha estado descansando de la creación material sobre la Tierra abarcaría los casi 6.000 años de historia bíblica desde Adán, más los 1.000 años del reinado de Cristo que Revelación 20:1-6 muestra que todavía habrá de venir. Por eso, si los otros seis de este grupo de siete grandes “días” de creación duran lo mismo que el último, ¡entonces cada uno debe haber durado 7.000 años!

Así, las grandes épocas de creación que se describen en Génesis fueron períodos que duraron miles de años, durante los cuales, según dice la Biblia, se dieron pasos específicos en la preparación divina de la Tierra para el hombre.

“LAS RELACIONES SEXUALES SON EL ‘PECADO ORIGINAL’”

¿Fue el “pecado original” de Eva el seducir a Adán, como parece que muchas personas creen? ¡No según la Biblia!

La Biblia dice que Dios hizo a Eva como una “ayudante” o un “complemento” para Adán. El registro bíblico los llama “el hombre y su esposa.” (Gén. 2:20, 25) Su relación no era fornicación (relaciones entre personas no casadas) ni adulterio (relaciones entre una persona casada y otro individuo que no es su cónyuge). Más bien, su relación matrimonial era santa, pues Dios les había mandado que tuvieran hijos. Dijo: “Sean fructíferos y háganse muchos y llenen la tierra y sojúzguenla.”—Gén. 1:28.

¿Cuál, pues, fue su pecado? Exactamente lo que dice la Biblia que fue... el acto sencillo de comer un fruto literal (la Biblia no dice que fue una “manzana”) que Dios les había dicho que no comieran. Esta era una cosa sencilla, pero era sumamente seria. Era tratar con desprecio la autoridad divina. Eva optó por decidir ella misma qué era “lo bueno y lo malo” —lo que ella debería o no debería hacer— en vez de aceptar la decisión de Dios en el asunto. El pecado de Adán consistió en seguirla en este proceder de desobediencia.

“JESÚS MURIÓ EN UNA ‘CRUZ’”

“Yo sé que Jesús murió en una cruz,” quizás diga alguien. “Lo he leído muchas veces.”

Pero, para gran sorpresa de muchas personas, no hay nada en la Biblia que indique que el madero en el cual Jesús fue ejecutado tenía un travesaño. De hecho, la evidencia indica lo contrario. Louis Réau, la famosa autoridad francesa sobre arte religioso, escribió: “Los Evangelios no nos dicen nada específico acerca de la forma de la cruz. La palabra griega stauros puede significar un poste sencillo, y no entraña, como la crux latina, el cruce de dos vigas. Parece que originalmente se representaba a Cristo fijado a un poste.”—Vea Hechos 5:30; 10:39.

La “cruz” era un símbolo religioso mucho antes del tiempo de Cristo. Un diccionario católico francés dice francamente: “No se puede negar que los paganos habían utilizado la cruz como símbolo religioso. Se encuentra en diferentes formas en un gran número de monumentos asiáticos, europeos y hasta americanos.”

Puesto que la Biblia no da ninguna descripción de su forma, y las palabras griegas que la Biblia utilizó querían decir “madero,” “poste” o “árbol,” en vez de “cruz,” entonces realmente les atañe a los que dicen que el poste en el cual murió Cristo tenía un travesaño probar que lo tenía. Y puesto que no se describe ninguna “adoración de la cruz” en los escritos de los apóstoles de Jesús, pero la tenían por símbolo “sagrado” los paganos, no se puede recomendar su adoración a los cristianos verdaderos hoy día.

“LOS SACERDOTES NO DEBEN CASARSE”

Hoy este tema polémico está acompañado de agitación emocional... en particular en el caso de los que tienen un pariente allegado que ha hecho un sacrificio en relación con esto.

Doctos católicos romanos indican que el apóstol Pablo no mandó el celibato. Doctos católicos, escribiendo en el Encyclopedic Dictionary of the Bible, dicen: “La mayoría, si es que no todos los apóstoles, habían sido casados, como Pedro ciertamente lo fue.” Patentizando el matrimonio de Pedro, este libro católico cita dos textos: Mateo 8:14 y 1 Corintios 9:5. El primero habla de la “suegra” de Pedro. En el segundo Pablo dice: “¿No tenemos derecho a llevar con nosotros una mujer creyente, como los demás apóstoles y los hermanos del Señor y Cefas?”—La Biblia de Jerusalén católica.

Como se indica en este versículo bíblico, ¿quiénes tenían esposas? “Los demás apóstoles.” “Los hermanos del Señor.” “Cefas.” ¿Quién fue Cefas? Nada menos que el apóstol Pedro, que según la enseñanza de la religión católica fue el primer papa. ¡Y Pablo dijo que Pedro estaba casado!

La Biblia no mandó el celibato para los sacerdotes de Israel, ni para los superintendentes de la congregación cristiana. Por lo tanto, el Encyclopedic Dictionary of the Bible, católico romano, refiriéndose a los escritos bíblicos de los apóstoles de Jesús, dice: “San Pablo hace muy patente que ningún cristiano está obligado a practicar la v. [virginidad].” Añade: “El celibato del clero no se exige y ni siquiera se supone en ninguna parte del NT [Nuevo Testamento].”

“JESÚS TUVO NOMBRE... DIOS NO TIENE”

El Hijo de Dios tuvo nombre: Jesús. Pero, ¿tiene nombre el Padre?

“Dios” no es su nombre. Más bien que ser un nombre, la palabra “dios” se aproxima más a ser un título. Aplica a cualquier ‘persona o cosa a quien se venera por encima de todo,’ (Pequeño Larousse Ilustrado, edición de 1964) o a ‘cualquiera de las falsas deidades veneradas por los idólatras.’ (Diccionario de la Real Academia Española, decimonovena edición, 1970). ¿Tiene el Creador Todopoderoso un nombre que lo distinga de todos esos dioses falsos?

Sí. En el idioma hebreo original en el cual se escribieron las tres cuartas partes de la Biblia, el gran Creador del cielo y de la Tierra es identificado miles de veces por su nombre. Doctos religiosos, tanto católicos como protestantes, reconocen prestamente este hecho, aunque muchos miembros de sus iglesias saben poco acerca de ese nombre.

La Encyclopedia of the Bible dice: “Jehová, o más bien Jahweh, es el verdadero ‘nombre propio’ estrictamente personal del Dios de Israel.” El New Bible Dictionary, protestante, declara: “Estrictamente hablando, Yahweh es el único ‘nombre’ de Dios. En Génesis siempre que la palabra shem (‘nombre’) está asociada con el ser divino ese nombre es Yahweh. Cuando Abrahán o Isaac edificaban un altar ‘invocaban el nombre de Yahweh.’”

El Dictionnaire de la Bible francés, redactado por el sacerdote católico F. Vigouroux, dice: “Jehová, el nombre personal de Dios en el Antiguo Testamento. Ningún nombre divino se usa tan frecuentemente en la Biblia hebrea. Se repite unas 6.000 veces, ya sea solo o con otro nombre divino.”

Jehová, Yahvé, Yahveh... éstas son diversas maneras en que se vierte el nombre divino del Tetragrámaton hebreo al español. Este nombre se usaba en la conversación normal en tiempos antiguos, para distinguir de los dioses falsos al Dios verdadero. Salvo en Salmo 82:19 (Sl 83:18) Y en unos cuantos otros versículos, la traducción Torres Amat de la Biblia por lo general utiliza la palabra “Señor” en vez del nombre de Dios. Sin embargo, muchas traducciones de la Biblia retienen correctamente el nombre verdadero de Dios dondequiera que aparece en el idioma en que se escribió originalmente la Biblia, deletreándolo ya sea “Jehová” o “Yahvé.”

¿QUÉ ENSEÑA LA BIBLIA?

Sí, lo que la Biblia realmente dice es muy diferente de lo que a menudo se ha enseñado acerca de ella. ¿No estimula esto su curiosidad? ¿No le gustaría a usted saber lo que enseña de veras la Biblia, y la magnífica esperanza que ofrece para el futuro de la humanidad?

Pídale a un testigo de Jehová, quizás al que puso en sus manos esta revista, un estudio bíblico de casa gratis. Este es un curso de doctrinas bíblicas fundamentales, que se ofrece por un período de seis meses, una hora a la semana, sin costo alguno para usted, en el retiro de su propia casa.

Usted aprenderá las respuestas a preguntas bíblicas conmovedoras como: ¿Por qué envejecemos y morimos? ¿Dónde están los muertos? ¿Por qué permite Dios la iniquidad? ¿Enseñan realmente las iglesias de la cristiandad lo que contiene la Biblia? ¿Qué significan en realidad las condiciones actuales del mundo afligido? ¿Qué encierra el futuro para usted y su familia?

Ya más de un millón de familias están aprovechándose de este estudio semanal gratis. Están aprendiendo lo que la Biblia realmente enseña. Y están entusiasmándose tanto acerca de ello que, por decenas de miles, están saliendo a contárselo a sus vecinos.

Si usted no conoce a un testigo de Jehová, escriba a los publicadores de esta revista. Un testigo de Jehová de su vecindario lo visitará para mostrarle cómo usted, también, puede aprender los conmovedores hechos que se encuentran en la Palabra de Dios, la Biblia.

Sea que usted actualmente practique una religión o no, le es imprescindible saber qué verdades de veras se encuentran en ese antiguo libro inspirado. ¡Quizás hasta descubra que este conocimiento conmovedor lo impele a usted a la clase de celo, actividad y empeño personal que mostraron hace mucho tiempo los cristianos del primer siglo!

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