-
¿Enseña eso de veras la Biblia?La Atalaya 1971 | 1 de mayo
-
-
última década del siglo 2.do, no encontró un lugar formal en la teología de la Iglesia hasta el siglo 4.to.”
Así, estas personas que enseñan la doctrina de la Trinidad se ven obligadas a confesar que no se encuentra en la Biblia. Se desarrolló después del ministerio terrestre de Jesús, y por lo tanto no era parte de su enseñanza. Él explicó su relación con el Padre de una manera enteramente diferente. En vez de alegar ser igual a él, Jesús dijo: “El Padre es mayor que yo.”—Juan 14:28.
La Biblia es clara en su enseñanza acerca de Jesús. Dice que existió en el cielo antes de venir a la Tierra... que tenía gloria con su Padre “antes que el mundo fuese.” (Juan 17:5) Pero no dice que, lo mismo que Dios, no haya tenido principio. Más bien, la Biblia lo llama “el primogénito de toda la creación,” y “el principio de la creación por Dios.”—Col. 1:15; Rev. 3:14.
Los escritores inspirados de la Biblia hicieron distinción cuidadosa entre Dios y Jesús. El apóstol Pablo fue muy específico en este asunto. Escribió: “Realmente para nosotros hay un solo Dios el Padre, procedente de quien son todas las cosas, y nosotros para él; y hay un solo Señor, Jesucristo, por medio de quien son todas las cosas, y nosotros por medio de él.” (1 Cor. 8:6) ¿Quién es Dios según dijo él? ¡El PADRE!
Tomando en cuenta declaraciones bíblicas como ésas, con razón la New Catholic Encyclopedia dice que la moderna “discusión trinitaria, tanto católica romana como de otra índole, presenta una silueta algo inestable.” Pero esta consideración en cuanto a Dios es solo un principio. Muchas otras ideas que por lo general se cree que provienen de la Biblia no se encuentran allí en absoluto. Siga leyendo; quizás algunas de éstas le sorprendan.
-
-
¡No está en la Biblia!La Atalaya 1971 | 1 de mayo
-
-
¡No está en la Biblia!
MUCHAS ideas que según creencia común provienen de la Biblia no se encuentran allí en absoluto. Examine los puntos que se consideran a continuación... vea si usted pensaba que la Biblia los enseñaba. Luego, examine lo que ésta realmente dice. El hacerlo quizás aguce su interés en ese libro, y en lo que significa para nosotros hoy.
“DIOS HIZO LA TIERRA EN SIETE DÍAS DE VEINTICUATRO HORAS”
Una creencia que se levanta como objeción común contra la aceptación del relato de la creación que da la Biblia es el pensar que la Biblia dice que Dios hizo la Tierra en siete días de veinticuatro horas. Quizás usted quiera leer este relato, que comienza en la primera página de su Biblia, en Génesis 1:1-2:4 , capítulo 1, versículo 1, y sigue hasta el capítulo 2, versículo 4.
Después de leerlo, ¿encontró usted cosa alguna en absoluto que dijera que los “días” mencionados allí estuvieran limitados a veinticuatro horas? La palabra “día” no siempre podría significar un período de veinticuatro horas en este pasaje, porque al fin del relato se le llama a todo aquel período, abarcando a todos los “días” mencionados allí, “el día que hizo Jehová Dios tierra y cielo.” (Gén. 2:4) Es obvio que la palabra “día” no quiere decir aquí veinticuatro horas, pues incluye todo el período de creación.
La palabra “día” también puede significar “era.” La usamos al referirnos al “día de Noé,” el “día de César,” o a otras épocas que duraron mucho más que veinticuatro horas, pero que estuvieron marcadas con un principio específico y un fin definido.
Debe hacerse notar que estos siete grandes “días” de creación no abarcan la creación del universo, sino solo la preparación de la Tierra para el hombre. La Biblia no dice cuándo fueron creados el Sol, las estrellas, los planetas, ni siquiera la Tierra. Génesis 1:1 declara: “En el principio creó Dios los cielos y la tierra.” Pero no dice cuándo fue ese “principio,” ni cuánto tiempo pasó entre la creación del universo y el principio del primero de los siete “días,” mencionado en el siguiente Gn 1 versículo 2.
Otro punto importante es que los primeros seis días terminaron... ¡pero el séptimo no! El informe de los primeros seis días termina con una declaración semejante a la del sexto día: “Y llegó a haber tarde y llegó a haber mañana, un día sexto.” (Gén. 1:5, 8, 13, 19, 23, 31) Pero esta expresión de conclusión no aparece para el séptimo día, en el cual Dios descansó.
Más de 4.000 años después, el apóstol Pablo entendía que este séptimo día, el día de descanso, todavía continuaba. Se refirió especialmente a este día de descanso mencionado en Génesis, y dijo: “Hagamos por lo tanto lo sumo posible para entrar en ese descanso.” (Heb. 4:4, 11) Es lógico que el reinado pacífico de mil años de Jesucristo (a quien se identifica en Mateo 12:8 como “Señor del sábado”) también forme parte del gran Sábado o día de descanso de Dios. Por consiguiente, el gran “séptimo día” en que Dios ha estado descansando de la creación material sobre la Tierra abarcaría los casi 6.000 años de historia bíblica desde Adán, más los 1.000 años del reinado de Cristo que Revelación 20:1-6 muestra que todavía habrá de venir. Por eso, si los otros seis de este grupo de siete grandes “días” de creación duran lo mismo que el último, ¡entonces cada uno debe haber durado 7.000 años!
Así, las grandes épocas de creación que se describen en Génesis fueron períodos que duraron miles de años, durante los cuales, según dice la Biblia, se dieron pasos específicos en la preparación divina de la Tierra para el hombre.
“LAS RELACIONES SEXUALES SON EL ‘PECADO ORIGINAL’”
¿Fue el “pecado original” de Eva el seducir a Adán, como parece que muchas personas creen? ¡No según la Biblia!
La Biblia dice que Dios hizo a Eva como una “ayudante” o un “complemento” para Adán. El registro bíblico los llama “el hombre y su esposa.” (Gén. 2:20, 25) Su relación no era fornicación (relaciones entre personas no casadas) ni adulterio (relaciones entre una persona casada y otro individuo que no es su cónyuge). Más bien, su relación matrimonial era santa, pues Dios les había mandado que tuvieran hijos. Dijo: “Sean fructíferos y háganse muchos y llenen la tierra y sojúzguenla.”—Gén. 1:28.
¿Cuál, pues, fue su pecado? Exactamente lo que dice la Biblia que fue... el acto sencillo de comer un fruto literal (la Biblia no dice que fue una “manzana”) que Dios les había dicho que no comieran. Esta era una cosa sencilla, pero era sumamente seria. Era tratar con desprecio la autoridad divina. Eva optó por decidir ella misma qué era “lo bueno y lo malo” —lo que ella debería o no debería hacer— en vez de aceptar la decisión de Dios en el asunto. El pecado de Adán consistió en seguirla en este proceder de desobediencia.
“JESÚS MURIÓ EN UNA ‘CRUZ’”
“Yo sé que Jesús murió en una cruz,” quizás diga alguien. “Lo he leído muchas veces.”
-