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El temor de la cólera de Dios es sabiduríaLa Atalaya 1971 | 1 de noviembre
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Él es un “Dios feliz.” (1 Tim. 1:11) No se puede estar encolerizado y feliz al mismo tiempo. El amor es su cualidad dominante y el expresar amor lo hace feliz. Es “tardo para la cólera.” Dado que tiene perfecto gobierno de sí mismo, puede postergar el expresar cólera mientras sus principios le permitan hacerlo.—Neh. 9:17; Isa. 42:14.
Es por eso que su Palabra nos dice: “No me deleito en la muerte del inicuo, . . . ¿por qué es que deberían morir, oh casa de Israel?” Y, para consolar a los arrepentidos, dice por medio de otro profeta: “Ciertamente no tendrá asida su cólera para siempre, porque se deleita en la bondad amorosa. Volverá a mostrarnos misericordia.”—Eze. 33:11; Miq. 7:18, 19.
Prueba de esto se ve en el hecho de que Dios dio el más amado tesoro de su corazón, su Hijo unigénito, para que muriera por los pecados del hombre. Por medio de este sacrificio Dios pudo ofrecer vida eterna y un escape de la cólera de Dios a todos los que ejerzan fe en su Hijo.—Juan 3:16, 36; Rom. 6:23.
El hecho de que el amor, más bien que la cólera, es la cualidad predominante de Dios también se deja ver por esto: La expresión de su cólera es de corta duración en comparación con la duración de su bondad amorosa y buena voluntad. De modo que leemos del día de su venganza pero del año de su buena voluntad. (Isa. 61:1, 2) Así mismo el salmista, el rey David, que en tres ocasiones había sido objeto de la cólera de Dios así como recipiente de expresiones verdaderamente singulares del favor, misericordia y bondad amorosa de Dios, dijo: “Estar bajo su cólera [de Dios] es por un momento, estar bajo su buena voluntad es por toda la vida.”—Sal. 30:5.
El rey David tenía el entendimiento correcto de la cólera de Dios. Y sabía que Dios no ceba su cólera ni tiene fruición en expresarla, sino que se deleita en mostrar buena voluntad y bondad amorosa. Pero David también reconoció que el temer la cólera de Dios verdaderamente era el derrotero sabio, tal como lo muestran las siguientes palabras que también son de él:
“Jehová es misericordioso y benévolo, tardo para la cólera y abundante en bondad amorosa. No por todo tiempo seguirá criticando, ni hasta tiempo indefinido se quedará resentido. No ha hecho con nosotros aun conforme a nuestros pecados; ni conforme a nuestros errores ha traído sobre nosotros lo que merecemos. Porque así como los cielos son más altos que la tierra, su bondad amorosa es superior para con los que le temen. Como un padre muestra misericordia a sus hijos, Jehová ha mostrado misericordia a los que le temen. Pero la bondad amorosa de Jehová es desde tiempo indefinido aun hasta tiempo indefinido para con los que le temen, y su justicia para los hijos de los hijos, para con los que guardan su pacto y para con los que se acuerdan de sus órdenes para llevarlas a cabo.” Al temer sabiamente la cólera de Dios mientras que lo amamos por su benignidad, podemos decir junto con David: “Bendigan a Jehová, todas las obras suyas, en todos los lugares de su dominación. Bendice a Jehová.”—Sal. 103:8-11, 13, 17, 18, 22.
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Reyes asirios e IsraelLa Atalaya 1971 | 1 de noviembre
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Reyes asirios e Israel
◆ Varios reyes asirios, como Salmanasar y Senaquerib, estuvieron envueltos en acción militar contra Israel, y la Biblia registra esta información. (2 Rey. 17:1-6; 18:9-16) También es interesante notar que ahora se han desenterrado muchos registros de los reyes asirios de ese período de tiempo general. Estos registros mencionan por lo menos ocho de los reyes de Judá y de Israel que se nombran en la Biblia, a saber, a Ezequías, Acaz, Manasés, Omri, Jehú, Menahén, Peka y Oseas.
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