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  • Llegue delante de Jehová con acción de gracias
    La Atalaya 1971 | 15 de noviembre
    • acerca de quién sería el mayor. Este fue un ejemplo que ellos deberían copiar. Los capítulos 13 al 17 de Juan contienen muchas de las cosas buenas que Jesús dijo a sus seguidores reunidos en aquella ocasión. Aquí se dio el nuevo mandamiento de amarse unos a otros. Quedaron impresionados con la importancia de dar fruto para gloria de Jehová Dios. Jesús mostró que a medida que estuvieran manifestando amor y llevando fruto para gloria de Dios serían odiados y perseguidos tal como él lo fue. Jesús explicó la posición de neutralidad del cristiano en el Jn capítulo 15 y la recalcó de nuevo en su oración en el Jn capítulo 17. Verdaderamente, todos los que estuvieron presentes en aquella reunión deben haber tenido muchas razones para expresar gracias a Jehová Dios.

      16. ¿Qué obra de edificación espiritual efectuó Jesús que debe hacernos sentir agradecidos a Jehová?

      16 Lo que Jesús estaba haciendo al reunir a la gente para que recibiera enseñanza e instrucción era fundar la congregación cristiana. Era una obra de edificación. Él mismo es la gran piedra angular de fundamento, y los apóstoles fieles son parte del fundamento también. “Han sido edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo Cristo Jesús mismo la piedra angular de fundamento.” (Efe. 2:20) A Cristo Jesús se le designa también como la cabeza de esta congregación o asamblea. “Él es la cabeza del cuerpo, la congregación. Él es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que llegase a ser el que es primero en todas las cosas.” (Col. 1:18) El pensar en la maravillosa organización que es la congregación cristiana y la gran obra de edificación que Jesús efectuó al reunir piedras vivas para formar el edificio basta para hacer que cualquier persona interesada en Dios y sus propósitos se sienta impelida a expresar agradecimiento, dirigiendo su acción de gracias a Dios en el cielo. Pero quizás alguien pregunte: “¿Dónde está hoy día ese edificio de ‘piedras vivas’?” Usted lo verá. Pero sírvase leer el siguiente artículo y entérese de lo que ha sucedido desde la muerte de Cristo hasta nuestro día.

  • Asambleas después de la muerte de Cristo
    La Atalaya 1971 | 15 de noviembre
    • Asambleas después de la muerte de Cristo

      1. (a) ¿Hizo la muerte de Jesucristo que sus seguidores dejaran de reunirse? (b) ¿Cómo los animó Cristo en las reuniones de ellos en tiempos difíciles?

      LA FE de los que habían sido entrenados y escogidos por Jesús para formar parte de la congregación cristiana fue puesta a una prueba severa por los acontecimientos relacionados con la muerte de Jesús y la persecución de sus seguidores conectada con ella. Aunque en aquel tiempo se hallaban en peligro considerable, los fieles no dejaron de invitarse unos a otros a reunirse para adoración y acción de gracias a Dios. Así sucedió que, después de su resurrección, Cristo Jesús participó en algunas de las reuniones o asambleas cristianas. Debido al temor de los judíos, los discípulos se reunían detrás de puertas cerradas. Jesús vino para animarlos y vigorizarlos. Debe haber sido una experiencia conmovedora haber estado allí y que Jesús entrara en la habitación aunque todas las puertas estaban cerradas con llave y oírlo hablar de nuevo. Esta y otras evidencias de la resurrección de Jesús que recibieron los cristianos difícilmente podrían pasar sin gran acción de gracias de parte de los cristianos. Jesús de hecho hizo arreglos para reuniones con sus discípulos después de su resurrección. En un monte de Galilea Jesús les dijo: “Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y sobre la tierra. Por lo tanto vayan y hagan discípulos de gente de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del espíritu santo, enseñándoles a observar todas las cosas que yo les he mandado. Y, ¡miren! estoy con ustedes todos los días hasta la conclusión del sistema de cosas.”—Mat. 28:18-20; Juan 20:19-22.

      2. ¿Qué se aprendió en la última reunión a la que Cristo asistió con ellos en la Tierra?

      2 Hechos de Apóstoles principia con un registro de reuniones cristianas y la instrucción que dio Cristo sobre lo que debería hacerse en los días venideros. “Y estando reunido con ellos les dio las órdenes: ‘No se retiren de Jerusalén, sino sigan esperando lo que el Padre ha prometido, acerca de lo cual oyeron de mí; porque Juan, en verdad, bautizó con agua, pero ustedes serán bautizados en espíritu santo, a no muchos días después de esto.’ Cuando, pues, se hubieron congregado, se pusieron a preguntarle: ‘Señor, ¿estás restaurando el reino a Israel en este tiempo?’ Les dijo: ‘No les pertenece a ustedes adquirir el conocimiento de los tiempos o sazones que el Padre ha colocado en su propia jurisdicción; mas recibirán poder cuando el espíritu santo llegue sobre ustedes, y serán testigos de mí tanto en Jerusalén como en toda Judea y en Samaria y hasta la parte más lejana de la tierra.’ Y después que hubo dicho estas cosas, estando ellos mirando, fue elevado y una nube se lo llevó de la vista de ellos.” (Hech. 1:4-9) De modo que ésta fue la última asamblea terrestre en la cual Jesucristo estuvo presente visiblemente.

      RAZONES PARA ACCIÓN DE GRACIAS EN EL PENTECOSTÉS

      3. ¿De qué experiencia singular disfrutaron los cristianos que estuvieron reunidos el día del Pentecostés?

      3 Después de la ascensión de Jesucristo a los cielos, sus seguidores fieles en la Tierra continuaron reuniéndose para orar y considerar cosas espirituales importantes. Los días festivos de los judíos suministraban oportunidad para que los cristianos se reunieran en un solo lugar, y como cristianos fieles aprovecharon la oportunidad de congregarse el día del Pentecostés de 33 E.C. ¿Puede usted imaginarse qué desilusión hubiera experimentado cualquiera de los cristianos que no se hubiera congregado en aquella ocasión? La Biblia no indica que se hubiera notificado con anticipación que iba a suceder algo especial en aquella ocasión en particular, pero ¡qué gozosos deben haber estado por hallarse “todos juntos en el mismo lugar”! Fue una experiencia singular para aproximadamente ciento veinte siervos dedicados de Jehová: “Y de repente ocurrió desde el cielo un ruido exactamente como el de una brisa impetuosa y fuerte, y llenó toda la casa en la cual estaban sentados. Y lenguas como de fuego se les hicieron visibles y fueron distribuidas en derredor, y una se asentó sobre cada uno de ellos, y todos se llenaron de espíritu santo y comenzaron a hablar en lenguas diferentes, así como el espíritu les concedía expresarse.”—Hech. 2:2-4.

      4. (a) ¿A hacer qué impelió el espíritu de Dios a sus siervos aquel día? (b) ¿Cuáles fueron algunas razones para acción de gracias entonces?

      4 Allí Jehová había enviado su fuerza activa, su espíritu santo, para impeler a sus siervos dedicados a la obra de testificar. Poder milagroso de Dios hizo que la pequeña asamblea produjera un gran testimonio para honra del nombre de Dios. Lo que hablaron los cristianos lo dijeron en muchos idiomas que entendía la gente que entonces estaba en la ciudad de Jerusalén y causó asombro entre los que entendían. La ocasión de esta asamblea dio oportunidad para que Pedro pronunciara un discurso público. El discurso suministró materia instructiva para la asamblea misma y también para los no cristianos que se hallaban a distancia de oír. Pedro fue impelido por Jehová Dios a usar textos y razonamiento poderoso para convencer a los que se habían reunido de que de veras Jehová Dios había enviado a Jesús como Cristo, que las obras poderosas que Jesús había efectuado eran de Dios, que Jesús había logrado obtener una resurrección de entre los muertos y que ahora estaba a la diestra de Jehová en los cielos. El discurso de Pedro contuvo motivo y exhortación para que se salvaran. Tan convincente fue la presentación de Pedro que el grupito de cristianos tuvo mucho que hacer aquel día. El grupo de unos ciento veinte se componía de hombres y mujeres, de modo que probablemente menos de cien hombres se pusieron a efectuar el bautismo de unos tres mil nuevos alabadores cristianos de Jehová. Así que este banquete espiritual en la ocasión del Pentecostés produjo honra para Jehová e indicó un paso gigantesco hacia adelante en el esparcimiento de las buenas nuevas. Sería difícil imaginarse que alguien que hubiera estado presente en aquella ocasión no hubiese estado lleno de agradecimiento a Jehová.—Hech. 2:22-41.

      5. Mencione algunas de las bendiciones que vinieron después del Pentecostés.

      5 Desde ese tiempo en adelante, guiándolos el espíritu santo, los cristianos vigorosamente lanzaron una gran campaña educativa que se extendió por todo el Imperio Romano y fuera de él. Continuaron dedicándose a la enseñanza de los apóstoles, a la oración, a las reuniones, y a alabar a Dios. Hallaron favor con todo el pueblo. “Al mismo tiempo Jehová continuó uniendo diariamente a ellos los que se iban salvando.” (Hech. 2:42, 46, 47) Al transcurrir el tiempo, se formaron congregaciones por toda la zona llamada Palestina. Los siervos de Dios continuaban llegando delante de él con acción de gracias, observando con gran interés y gozo a medida que el espíritu de Jehová impelía hacia adelante a la organización teocrática visible. Al proseguir la expansión, surgió persecución; sin embargo, Jehová siempre los sostuvo y siguió aumentando su fuerza.—Hech. 5:14; 6:7; 8:1, 14, 40.

      6. (a) ¿Cómo dirigió el espíritu santo la extensión de la expansión de modo que abarcara a los no judíos? (b) ¿Qué papel tuvo el privilegio de desempeñar Pablo en reunir cristianos?

      6 Por unos tres años y medio los que habían estado asociados con Jesús tuvieron la emocionante experiencia de ver grandes muchedumbres de entre los judíos hacerse creyentes en Jesucristo y regresar a la adoración pura de Jehová. A ellos debe haberles parecido que estaba en marcha una gran expansión. A veces deben haber reflexionado en las palabras de Jesús cuando dijo que serían testigos de él hasta la parte más lejana de la Tierra. Al confiar en Jehová por dirección, no quedaron desilusionados. Por espíritu santo a Pedro se le mandó que fuera a Cesarea, y allí se abrió un nuevo campo para la expansión de la adoración cuando Jehová aceptó a Cornelio y a otros gentiles dejándolos ingresar en las filas de sus siervos dedicados. Así se abrió el camino para que tanto los gentiles como los descendientes carnales de Israel participaran en reunirse para la adoración cristiana de Jehová. En los siguientes pocos años se presenció un tremendo aumento en la organización cristiana. (Hech. 11:19-21) Aunque el cuerpo gobernante mantenía la central en Jerusalén, se enviaban representantes a toda clase de ciudades y provincias, y la práctica de reunirse los cristianos se extendió mucho durante el primer siglo de nuestra era común. El apóstol Pablo tuvo el privilegio de participar considerablemente en el programa de expansión teocrática, congregando a la gente en todas partes. (Hech. 14:21-28) Es en su escrito a los hebreos que aparece la exhortación: “Tengamos firmemente asida la declaración pública de nuestra esperanza sin titubear, porque fiel es el que prometió. Y considerémonos unos a otros para incitarnos al amor y a las obras excelentes, no abandonando el reunirnos, como algunos tienen por costumbre, sino animándonos unos a otros, y tanto más al contemplar ustedes que el día va acercándose.”—Heb. 10:23-25.

      BENDICIONES DE ASAMBLEAS EN LOS “ÚLTIMOS DÍAS”

      7. ¿Por qué es tan importante que se reúnan los cristianos en los días modernos?

      7 Las palabras del apóstol Pablo ya citadas han estado llenas de significado para los cristianos desde que fueron escritas. La mismísima fraseología que usó Pablo indica una importancia especial para los que viven en los “últimos días,” pues él dice: “tanto más al contemplar ustedes que el día va acercándose.” Si iba a haber un tiempo en que uno debería mantenerse firme sin titubear e incitar a otros al amor y a las obras excelentes, los “últimos días” serían especialmente ese tiempo. Lo que Pablo escribió estuvo en plena armonía con Jesucristo, que instó a sus siervos a estar juntos. Su expresión en Mateo 18:20: “Porque donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos,” indica los beneficios de estar uno con otros cristianos. Vienen bendiciones por medio de Cristo Jesús a los que se reúnen en su nombre. Y aunque esas bendiciones llegan a dos o tres, también se reciben si hay doscientos o trescientos, veinte mil o treinta mil o aun más. Las Escrituras suministran amplia evidencia de que Cristo Jesús continúa mirando con favor a los que llegan delante de Jehová con acción de gracias.

      8, 9. (a) ¿Cuáles son algunas de las razones para acción de gracias ahora? (b) ¿Qué se ha presentado además de entendimiento aumentado de las Escrituras que causa gran gozo al anunciar el Reino?

      8 Como ya hemos considerado, los siervos que se reunían en tiempos pasados recibían muchas bendiciones. Recordamos las cosas buenas que pudo expresar el apóstol Pedro en la ocasión del Pentecostés o al tiempo que Cornelio fue admitido en la congregación de cristianos. La aplicación de textos en aquellas ocasiones llegó a ser causa de acción de gracias entre los que estaban reunidos. Pero ahora, en este período que las Escrituras han designado como los “últimos días,” hay aun más causas para acción de gracias. Se han esclarecido mucho más los propósitos de Dios. Muchos de los acontecimientos predichos en la profecía bíblica se han cumplido. Los ‘tiempos de las naciones’ que Jesús mencionó se han acabado; el año 1914 llegó a ser un año señalado en lo que toca a los propósitos de Dios, y Jehová amorosamente ha dejado que sus testigos vean los hechos que muestran el cumplimiento del capítulo 12 de Revelación, con el nacimiento del Reino en los cielos y la expulsión de Satanás y sus demonios del cielo, arrojados a la Tierra. Toda evidencia se ha acumulado para mostrar que se ha acercado el fin de la iniquidad y que es hora de levantar las cabezas cristianas y estar llenos de gozo porque la liberación se ha acercado.—Luc. 21:24, 28.

      9 Los cristianos que viven en los “últimos días” están muy agradecidos a Jehová por un entendimiento claro del significado del capítulo 24 de Mateo. Con el transcurso de los años desde 1914, se ha alcanzado más claro entendimiento del significado de los puntos que Jesús mencionó en el registro de Mateo. Desde 1922 en adelante la importancia de anunciar al Rey y el Reino se ha conocido bien y Jehová Dios ha despejado el camino para el cumplimiento de

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