¿Se le hace difícil hallar textos?
¿SE HA sentido usted un poco frustrado alguna vez al no poder localizar un texto bíblico en particular cuando lo deseaba? Quizás le haya pasado esto al considerar la Biblia con alguien o al estudiar usted solo. Todos podemos mejorar en cuanto a hallar y recordar textos.
El que usted pueda hallar textos bíblicos le traerá muchas bendiciones. Por ejemplo, le ayudará cuando afronte problemas o cuando necesite información. Le ayudará cuando otros se dirijan a usted para saber el punto de vista de Dios en cuanto a las cosas. Y los cristianos, por supuesto, fijan la atención en Jesucristo, quien puso un excelente ejemplo al usar las Escrituras para enseñar a otros. Durante el tiempo de su tentación por Satanás el Diablo, Jesús citó textos apropiados tres veces, diciendo: “Está escrito.”—Mat. 4:1-11.
¿Qué le ayudará a usted a hallar los textos? Hay varias cosas.
LEA LA BIBLIA PARA OBTENER UN CUADRO GENERAL
Una de las primeras cosas que puede hacer, si no lo ha hecho, es leer la Biblia de cubierta a cubierta para obtener un cuadro general de su contenido. Esto requiere tiempo, pero si usted se dedica a ello constantemente, se familiarizará gradualmente con el contenido de la Biblia.
Cuando lea la Biblia por primera vez, verá que no la entiende toda, pero está estableciendo el armazón para recordar o hallar textos.
Al leer la Biblia, encontrará ciertos textos que sin duda querrá recordar. Trate de hacerlo. Por supuesto, las facultades de la memoria varían mucho. Tal como algunas personas tienen cuerpo más sano que otras, así algunas personas tienen mejor memoria. Pero esto no quiere decir que uno no puede mejorar su memoria. Puede, si hace el esfuerzo.
APRENDIENDO LAS AGRUPACIONES DE LOS LIBROS
Hay algo más que se puede hacer: familiarícese con las agrupaciones de los sesenta y seis libros de la Biblia. Comenzando con las Escrituras Hebreas, encontramos que hay una división triple natural: (1) los libros históricos, (2) los libros poéticos y (3) los libros proféticos. Éstas, por supuesto, solo son divisiones generales.
La sección histórica abarca diecisiete libros desde Génesis hasta Ester. Es fácil recordar los libros poéticos, puesto que los siguientes cinco aparecen consecutivamente: Job, Salmos, Proverbios, Eclesiastés y El Cantar de los Cantares. La sección profética incluye cuatro libros principales: Isaías, Jeremías (también Lamentaciones), Ezequiel y Daniel. Después de estos libros proféticos grandes hay doce libros más cortos... desde Oseas hasta Malaquías.
Las Escrituras Griegas Cristianas también pueden dividirse en tres partes principales: (1) los libros históricos, (2) las cartas y (3) la Revelación. La sección histórica se compone de los cuatro Evangelios y el libro de Hechos. Las cartas son veintiuna por ciertos apóstoles y discípulos. Finalmente, hay la Revelación a Juan.
El conocer estas agrupaciones le será ventajoso cuando desee hallar un texto. Si se acuerda de la sección donde pudiera estar ubicado el texto, tiene una zona mucho más pequeña en la cual buscar, y ahorrará tiempo.
PRACTIQUE BUSCAR LOS LIBROS BÍBLICOS
La práctica es vital para aprender a localizar rápidamente los textos. ¿Qué le ayudará a obtener la práctica que se necesita?
Cuando escuche discursos bíblicos, tenga por práctica el seguir al orador en su Biblia. Mientras más a menudo busque los textos fundamentales, más fácil se le hará localizar tanto los libros bíblicos como los textos específicos.
MARQUE LOS TEXTOS FUNDAMENTALES
Otra cosa que le ayudará a hallar textos es marcar ciertos textos definidos. Por ejemplo, si está leyendo la Biblia y encuentra un texto que le deleita y que está seguro que va a querer localizar de nuevo, sería bueno marcarlo. Igualmente, si otra persona señala un texto que usted cree que querrá usar en alguna ocasión futura, dedique un momento al punto y márquelo.
Por supuesto, si una persona marca descuidadamente su Biblia, puede dar a personas a quienes se les muestren los versículos la apariencia de que ha tachado ciertas cosas, como si no concordara con ellas. Eso sería dejar una impresión indeseable. Posiblemente lo mejor sería usar la orilla firme de una tarjeta u otra cosa conveniente, para que se pueda trazar una línea recta debajo de la porción que se quiere subrayar.
También puede serle útil para localizar rápidamente un texto en algún tiempo futuro el no tratar de subrayar todo el texto. Más bien, si usted determina la razón por la cual querrá el texto en alguna ocasión futura y luego subraya simplemente la palabra o frase que pone de relieve ese aspecto, no tendrá que volver a leer todo el versículo para determinar si es el que usted desea. Sus ojos inmediatamente se dirigirán a la porción fundamental.
Además, si hay un asunto sobre el cual usted quisiera estar preparado para hablar con alguien que manifieste interés, pudiera serle provechoso escoger dos o tres textos especialmente apropiados. Decídase en cuanto al orden en que prefiere leerlos. Entonces en el reverso de la cubierta de su Biblia puede anotar estos asuntos y al lado de cada uno de ellos anotar la ubicación del primero solamente de esa serie de textos. Esto facilitará el que usted inicie la consideración cuando quiera los textos en otra ocasión. Junto al primer texto de la serie, puede escribir nítidamente la ubicación del segundo texto de la serie; y junto al texto segundo, la ubicación del tercero, etc.
Por lo general es mejor no hacer demasiado largas estas series. Unos cuantos textos bien escogidos por lo general logran el objetivo. Para comenzar, quizás quiera preparar cadenas como éstas para cuatro o cinco asuntos sobre los cuales le da más gozo hablar a otras personas. Entonces, a medida que pase el tiempo y las circunstancias requieran que busque material sobre otros asuntos para personas que especialmente lo soliciten, puede agregar éstos a su colección; y con el transcurso del tiempo su lista aumentará.
CONCÉNTRESE EN RECORDAR EL CAPÍTULO
Si desea recordar un texto bíblico fundamental, quizás le sea útil concentrarse en recordar el capítulo. Si usted ha marcado el versículo de modo que sea fácil encontrarlo, dará con él rápidamente.
Al saber que la Biblia contiene 1.189 capítulos y 31.173 versículos, usted comprenderá que la tarea de recordarlos todos no sería fácil. Por eso, muchos han descubierto que es mejor concentrarse en recordar el capítulo en que están ubicados los textos fundamentales. Puesto que la memoria de la mayoría de las personas tiene sus límites, muchos han notado que pueden aumentar el número de textos que pueden localizar con facilidad por medio de concentrarse en los capítulos. Por consiguiente, generalmente no se preocupan por tratar de recordar los versículos, pues una vez que localizan el capítulo, por lo general es asunto sencillo localizar el versículo que quieren, especialmente si está marcado.
PUBLICACIONES PARA AYUDARLE
Si usted está buscando un texto sobre un asunto en particular, puede usar el libro de 512 páginas “Asegúrense de todas las cosas; adhiéranse firmemente a lo que es excelente.” Los asuntos principales de este libro se encuentran en orden alfabético, los textos están arreglados en encadenamiento lógico y copiados palabra por palabra allí mismo en el libro.
Útil, igualmente, es Bosquejos para sermones. Este impreso pequeño de 32 páginas contiene 244 sermones preparados para contestar las preguntas bíblicas que se oyen más frecuentemente por todo el mundo. En consecuencia, Bosquejos para sermones es una ayuda para los estudiantes de la Biblia que les facilita localizar textos sobre diversos temas. Sin embargo, los textos no están copiados; solo se hace referencia a ellos por capítulo y versículo, y uno tiene que buscarlos en su Biblia. Por ejemplo, si usted desea mostrar que al debido tiempo de Dios la Tierra será transformada en un paraíso global, simplemente busque bajo el asunto “Tierra.” Allí encuentra encabezamientos como “El propósito de Dios en cuanto a la Tierra” y el subtítulo “El paraíso será restaurado por el Reino. ‐‐‐‐‐ Mt 6:9, 10; Is. 65:21-23.” Estas referencias pueden ser todo lo que usted desee al momento, pero si necesita más las hallará allí mismo bajo el mismo encabezamiento principal.
La ayuda para estudio que más a menudo se usa para hallar textos es la concordancia. Esta ayuda para hallar textos se define como sigue: “Un índice alfabético de palabras, que muestra los lugares en el texto de la Biblia donde puede encontrarse cada palabra principal, con su contexto inmediato o palabras circundantes en cada lugar.” Hay concordancias grandes, pero es probable que usted tenga una más pequeña en la parte posterior de su propia Biblia.
Sin embargo, muchas personas se sienten frustradas cuando comienzan a usar concordancias; simplemente no encuentran los textos donde los buscan. El problema es que piensan en términos de asuntos, en vez de tratar de recordar las palabras mismas de los textos. Y, por supuesto, cuando usan una concordancia pequeña, no hallan alistados todos los textos. Por eso, si usted no encuentra el texto bajo una de las palabras que recuerda del texto, podría ser provechoso buscar bajo otra palabra, como un sustantivo o un verbo, que usted recuerde.
¿Estaba tratando de recordar dónde se encuentra el padrenuestro? Si se dirige a la concordancia que está en la parte posterior de la Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras, por ejemplo, lo hallará alistado bajo “Padre,” “Nombre,” “Santificado,” “Reino” y “Voluntad.”
Pero antes de empezar a buscar un texto en una concordancia, trate de recordar el libro de la Biblia en el cual se encuentra el texto. El hacerse la pregunta: ¿Quién lo dijo? quizás le ayude a identificar el libro. Esto le ahorrará tiempo, especialmente al usar una concordancia grande.
ENSEÑE A OTROS LA PALABRA DE DIOS
Una de las mejores maneras de hacerse experto en hallar textos es usar su Biblia al enseñar a otros. El familiarizarse por medio del uso es la mejor manera de recordar algo. Por eso, mientras más use su Biblia, más fácil se le hará hallar textos.
Los niños, por ejemplo, hacen muchas preguntas a sus padres. Si los padres dedican tiempo a buscar la respuesta en las Santas Escrituras con sus hijos, leyéndola directamente de la Biblia, esto ayudará a inculcar respeto a la Palabra de Dios en los jovencitos. Y ayudará a los padres a hacerse más hábiles en buscar textos.
O quizás su lectura de la Biblia lo impela a querer compartir su esperanza de un pacífico nuevo orden de cosas con algunos de sus amigos. Use su Biblia cuando lo haga.
Obtendrá mucho placer a medida que se familiarice con la Palabra de Dios y se haga perito en usarla para ayudar a otros a apreciar el tesoro que es. (Heb. 5:14) El que usted pueda hallar fácilmente los textos le proporcionará mucha satisfacción personal y traerá honra a Jehová Dios, el gran Autor de la Biblia.