Izquierda: una colportora predicando en Corea (1931); derecha: predicando en lenguaje de señas en Corea del Sur
SECCIÓN 2
La predicación del Reino: Se difunden las buenas nuevas por todo el mundo
ES SU día libre del trabajo, y usted se prepara temprano para ir a predicar. Sin embargo, duda por un momento, pues siente que el cansancio de la semana lo está venciendo. ¡Le gustaría tanto quedarse a descansar! Pero hace una oración y se decide a salir. Esa mañana predica con una fiel hermana ya mayor, un verdadero ejemplo de bondad y perseverancia. Cuando lleva un rato en el ministerio de casa en casa, una idea le viene a la mente: “Ahora mismo, hermanos de todo el mundo están llevando este mismo mensaje, usando las mismas publicaciones y recibiendo la misma preparación”. Al volver a casa, ya no siente ningún cansancio y se alegra mucho de no haberse quedado.
El ministerio cristiano es la principal obra que está realizando el Reino de Dios hoy día. Jesús predijo que en los últimos días la predicación tendría un alcance extraordinario (Mat. 24:14). ¿Cómo se ha cumplido esta profecía? En esta sección examinaremos varios aspectos que han sido imprescindibles para poder realizar esta obra. Veremos quiénes están predicando, sus métodos y las herramientas que emplean. Todo esto ha permitido que millones de personas vean que el Reino es una realidad.